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Solidaridad Socialista Por un gobierno de la clase obrera y el pueblo |
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(ediciones anteriores) (edición actual) Editorial: Una vez más, ¡¡Abstención!!. El Marxismo está vivo: El destino de los pequeños campesinos. Fisgoneando por el techo de vidrio: El imperialismo transforma las fábricas en cárceles. El delirio guerrerista de Bush, provocado por el fantasma de la revolución. Crónica de la lucha contra los 200 días en el LICEO del SUR. Primera y segunda ronda electoral: ¿Qué ganan los trabajadores y el pueblo?.
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UN FIASCO QUE SE REPITE Cada aÑo |
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Escribe: Amalia Vargas |
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1.
EL
PAPEL DE LA EDUCACIÓN DENTRO DE NUESTRA SOCIEDAD: Como
siempre lo hemos reiterado, nosotros los socialistas, consideramos que la
educación juega un papel relevante en todas las sociedades. Ahora bien,
ubiquémosnos en nuestra sociedad capitalista, propulsora de una educación
privatizadora, alienante y al servicio de los ricos en detrimento de las
grandes mayorías. Por
lo tanto, la educación es un instrumento importantísimo para la mantención
y reproducción del régimen burgués y todo su accionar está dirigido a
sostener y reproducir las relaciones sociales de producción capitalista.
Jamás este sistema brindará la liberación de nuestro pueblo, por el
contrario, la educación le servirá para mantener ideologizados (promoción
de la falsa conciencia) a los trabajadores de la educación, a los
estudiantes y al pueblo en general. Si
tenemos claro los conceptos descritos anteriormente, podemos entender
mejor el porqué de nuestra posición contra cualquier política educativa
de la burguesía, llámese esta EDU-2005, 200 días, educación para las
madres adolescentes o cualesquiera que usted haya escuchado. Cualquier
proyecto educativo está imbuido por un carácter de clase en donde le
preocupa transmitir destrezas y conocimientos con el único fin de
crear mano de obra que le sirva para su propio beneficio por un lado, y
por otro, formar la clase dominante necesaria para mantenerse en el poder.
En conclusión, el proyecto educativo promueve dos clases de educación
una para los ricos, la privada y otra más mediocre todavía para
el pueblo y los trabajadores, la pública. No
crea nada cuando usted lee o escucha las maravillas que dicen hacer
nuestros políticos, (sin excepción) son solo más mentiras y engaños
porque a esa clase política no le interesa promover una
educación de calidad, científica y democrática para sus hijos.
2
¿ LOS 200 DÍAS: CALIDAD O CANTIDAD ?. ¿ ES EL PROYECTO
CORRECTO ? Usted,
durante el mes de enero y lo que llevamos de febrero ha escuchado la
disputa entre el Ministro de Educación y los educadores sobre la fecha de
inicio del curso lectivo. Para que exista mayor claridad sobre este hecho
educativo y político daremos algunas explicaciones y por último
plantearemos nuestra propuesta al respecto. 2.1.
ANTECEDENTES: En
el año 1.996, el Gobierno de la República (Figueres de Presidente y Doryan
de Ministro) firmaron con algunas organizaciones magisteriales un Convenio
en el que se estipulaba que el curso lectivo tendría una duración de 200
días efectivos de clase lo cual aumentó la jornada anual de trabajo de
los educadores y consecuentemente, la disminución de sus vacaciones y la
de los estudiantes. A
partir de 1.997, en todos los colegios de secundaria (nocturnos, técnicos,
académicos, deportivos y demás inventos) se aplicó esta nefasta decisión.
En esa época, se interpusieron varios Recursos de Amparo en contra de la
posición del Ministerio, obviamente, todos fueron declarados sin lugar,
con fundamento en lo establecido en el artículo 25 inciso 7 del Convenio
Centroamericano sobre Unificación Básica de la Educación. Dicho sea de
paso, este Convenio que contiene 91 artículos, ha sido incumplido en un
99% por el Gobierno, solo ha acatado lo referente a los 200 días
efectivos de clase. Posteriormente,
se firmó otro acuerdo el 12 de diciembre de 1.997, mediante el cual se
establecieron condiciones salariales y laborales a favor de los
educadores, como compensación a la ampliación del curso lectivo. Es
importante señalar que a la mayoría de los educadores le sonó bien
laborar 200 días porque a cambio de esa medida, recibirían un salario
adicional en el mes de setiembre. Ya a partir de 1.998 todos los
educadores, fueran estos de primaria o de secundaria, participaron de una
medida de sobreexplotación más de la globalización de la economía y de
la educación. Sería muy didáctico que usted relacionara esta política
y todas sus implicaciones con los párrafos introductorios de este artículo. 2.2.
¿ PORQUÉ ENTRAR A
CLASES EL PASADO 5 DE FEBRERO FUE UN FIASCO? Como
usted se habrá dado cuenta, todavía no hemos expresado, en este artículo,
cuál es nuestra posición sobre la política de los 200 días.
Primero, expondremos algunos inconvenientes que se presentaron a partir
del 5 de febrero ante la testarudez del Ministro quien vía decreto y en
forma unilateral definió el inicio del curso lectivo en esa fecha y
segundo, como corolario, conocerá el porqué nos oponemos rotundamente a
toda esta política de los 200 días. Lo hemos hecho de esa forma para que
usted tenga más elementos de análisis y pueda comprender mejor la posición
de los socialistas que defendemos otro proyecto
educativo. Como
informó la prensa escrita, radial y televisiva, la entrada a clases el 5
de febrero estuvo pletórica de desorden e irrespeto para el trabajo de
los docentes así como para los educandos. Veamos algunos inconvenientes
que se presentaron y que usted, en carne propia lo vivió con sus hijos. 1.
Después
de las elecciones nacionales las instituciones educativas quedaron sucias
y sumamente desordenadas. No dio tiempo de prepararlas adecuadamente. 2.
Se
irrespetó el derecho que tienen los alumnos de efectuar sus pruebas de
aplazados con orden y respeto ya que estos exámenes se ejecutaron del 5
al 8 de febrero mientras centenares de estudiantes deambulaban por los
corredores. 3.
A
partir del 5 la matrícula continuó en los centros de enseñanza y este año,
dicho proceso ha mostrado situaciones que deben llamar la atención por
ejemplo, muchas madres y padres matricularon a sus hijos ya tarde pues no
tenían dinero para pagar la cuota voluntaria, no habían comprado
uniformes y menos útiles. Muchos jóvenes se están incorporando dentro
de la estructura productiva como mano de obra barata y han dejado las
aulas. Otros se han ido a los institutos privados que promueven una peor
educación: solo presentan 5 materias y ya ganan un nivel. 4.
Cientos
de educadores no han sido nombrados por lo que muchos estudiantes no han
podido recibir lecciones. Esta situación se ha visto agravada por estar
en campaña electoral. El Ministerio de Educación siempre ha sido un botín
político y los que están en el poder utilizan los nombramientos en
beneficio propio y solo nombran, en su gran mayoría, a trabajadores de su
partido. Muchos centros educativos no contaban con el director,
orientadores y personal administrativo que sirven de apoyo para iniciar un
curso lectivo ordenado. 5.
El
servicio de transporte no se garantizó oportunamente por lo que muchos
alumnos no han podido desplazarse a sus escuelas o colegios o han tenido
que caminar hasta dos horas para llegar a su centro educativo. 6.
Los
comedores estudiantiles no funcionaron porque las instituciones no han
recibido las remesas necesarias para la compra de alimentos. 2.3. ¿ CUÁL ES NUESTRA POSICIÓN CON
RESPECTO A LOS 200 DÍAS EFECTIVOS DE CLASE ? Nosotros,
los socialistas, desde el año 1.996 nos hemos opuesto a la política de
los 200 días y señalábamos que esa acción respondía y responde a una
política de flexibilización laboral y aumento de la productividad para
los docentes pues hubo un aumento de la jornada laboral diaria y anual. A
pesar de que se hicieron algunos esfuerzos en Magisterio en Acción
(unidad de las cúpulas más que de las bases magisteriales) para lograr
que los educadores rompieran con esa política (marcha del 25 de enero y
asambleas) seguimos pensando, como el año pasado, que hubo, por parte de
la dirigencia magisterial una incorrecta caracterización de las
posibilidades de lucha, además, la misma dirigencia magisterial estampó
su firma en el acuerdo de los 200 días y la sigue avalando como táctica
correcta. Los educadores responden al chantaje económico (el salario de
setiembre) y disimularon, salvo contadas excepciones, el desorden y el
caos que reinó en los centros educativos y se incorporaron, aunque fuera
a medias, al trabajo el 5 y no el 11
de febrero como se había votado en algunas asambleas de las
organizaciones magisteriales. Como
lo expresamos anteriormente, nuestra posición en contra de los 200 días
efectivos de clase obedece a que caracterizamos esa política como otro
golpe a los derechos de los trabajadores de la educación. Esa acción ha
provocado el aumento de nuestra jornada anual, la pérdida de vacaciones,
el agotamiento físico y mental de los educadores y de los estudiantes y
ha logrado chantajear, una vez más la conciencia del trabajador al
permitir que por un salario más, venda su fuerza de trabajo a un precio
ridículo y que se le inhiba, astutamente, de participar en movimientos de
lucha porque con la ausencia de un día en forma inmotivada pierde dicho
salario. Compañero
(a) lector (a): usted puede darse cuenta cómo la educación y todos los
instrumentos que utiliza la burguesía como los 200 días son para
preservar y reproducir el sistema de explotación. Los 200 días
sobreexplotan al educador, lo enajenan y como muy bien escribía Marx ese
trabajo se convierte “ en un trabajo forzado que mortifica su cuerpo
y arruina su espíritu. No representa, por tanto, la satisfacción de una
necesidad, sino que es, simplemente, un medio para satisfacer necesidades
extrañas a él.” Carlos Marx. Manuscritos económicos - filosóficos
de 1.844. Y
si observamos la política de los 200 días desde la óptica de los
estudiantes y de la calidad de la educación vemos que también es una mentira
más pensar que a más días de clases mejor calidad de la educación.
Esta fórmula además de reduccionista, simplista e inoperante en la
educación lo que desea es que los educadores trabajemos más y nos
sobreexploten para que se haga creer que hay una mejoría en el
rendimiento de los alumnos. Lo anterior es falso porque a los educadores,
además del mecanismo de flexibilización laboral antes citado, nos mantienen las mismas condiciones paupérrimas
de trabajo: grupos con 40 alumnos, educación de tiza y papel,
cero material didáctico, cero capacitaciones, pésimo mobiliario, déficit
de aulas, etc. A
nosotros no nos interesa plantear la lucha por 200 días o 300 o 100 días.
Nos interesa un proyecto educativo en donde implementemos políticas
educativas democráticas, públicas y gratuitas,
en donde se desarrolle, se conozca y se construya el conocimiento
en forma científica, que tengan cabida todos los actores sociales que
intervienen en la educación. Esa política debe garantizar el derecho a
una educación de calidad para todo el pueblo. Pero compañero (a) lector
(a): esa política educativa que propugnamos no se puede construir al
margen de la lucha, la
movilización y la construcción de una corriente dentro de las
organizaciones magisteriales que agrupe a los trabajadores, activistas y
dirigentes que no sean partícipes del plan económico, político y
educativo del gobierno y las cúpulas sindicales. ¡ Los invitamos a
construirla ! |
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