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propuesta Socialista Por un gobierno de la clase obrera y el pueblo |
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EDITORIAL |
| Para seguir participando del avance | |
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Decíamos en la presentación de esta edición que los acontecimientos que se dieron a lo largo del año los tocaríamos aquí. Lo que pretendemos hacer es presentar nuestra visión del necesario balance del 2003 para poder avanzar en el 2004. Aclaremos de una vez para no dar lugar a confusiones. Cuando hablamos de avanzar, nos referimos –fundamentalmente– al movimiento de masas. No nos referimos a nosotros como grupo militante activo. Hay ejemplos que nos exigen ser sumamente cuidadosos. Queremos decir: hemos aprendido que lo determinante es que el movimiento de masas esté, se muestre, activo. Sabemos que esto está determinado por el carácter de las direcciones políticas y sindicales que lo dirigen. Pero sabemos, también, que las necesidades son las generadoras del nivel de conciencia; Exigen lealtades superiores que las que exigen la pertenencia a tal o cual grupo político o sindicato. Es más, la gran cantidad de actos heroicos que hacen las masas, ubican a estas muy por encima de sus direcciones, por lo general, como diría el Che, amigos de los aparatos de aire acondicionado en sus oficinas en tanto que el pueblo está bajo los rayos del sol. Los palestinos, los iraquíes, los bolivianos, los georgianos, los salvadoreños, los guatemaltecos, los colombianos, etc., han demostrado que no está muerto quien pelea, aunque las direcciones se gasten galillo y papel impreso en afirmar lo contrario. Si alguna duda queda, ahí está el ejemplo de las bases de los gremios docentes del país, en la huelga que realizaron este año. ¡Y que nadie venga a decirnos que no hay tal por cuanto dicha huelga y el arreglo con el gobierno que le dio fin, está en la cola de un venado! La conciencia es grado más alto de desarrollo del ser humano. Le permite comprender racional e inteligentemente la razón de las cosas. Y de aquellas que no puede comprender, le hace adoptar la única conducta posible: trabajar, estudiar, dialogar, socializar, en la búsqueda de la respuesta que puede ser correcta ahora pero que, casi seguramente, será modificada para mejor seguir avanzando. El movimiento de masas como tal no se mueve de la misma manera. Construye su conciencia empíricamente, de acuerdo al método del ensayo y el error. No casualmente la humanidad, en los albores de su existencia, usó tal método; no casualmente, esa es la forma en que el ser humano, en su etapa de bebé-niño, echa mano del mismo recurso. Pero el movimiento de masas, volviendo a él, tiene un recurso más a su disposición. No lo emplea masivamente ni lo incorpora simultáneamente en su conciencia. Ese recurso es el propagandista, el agitador revolucionario, el militante. Pero este no puede existir sin el partido socialista revolucionario, escenario y abrevadero al mismo tiempo. El 2004 espera avanzar a partir de lo que aprendió y construyó en este 2003 que despedimos. |
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