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propuesta Socialista Por un gobierno de la clase obrera y el pueblo |
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Así estafan a los futuros jubilados |
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Tomado de: La Nación, de Argentina |
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El artículo escrito por nuestro amigo Luis Alberto Jaén, demuestra el doble discurso que tienen los gobernantes según se trate de empresas (en especial si son transnacionales) o de pobladores de este pequeño país. También explica las maniobras a que están sometidos los asegurados de la CCSS y los trabajadores a aportan a los sistemas jubilatorios existentes. El gobierno y los burgueses, desde hace años, vienen haciendo grandes esfuerzos por transferir los sistemas estatales al ámbito privado. Argentina (al igual que muchos otros países) pueden enseñarnos mucho al respecto. Por eso transcribimos literalmente un artículo del diario argentino La Nación, del 28 de septiembre pasado y que firma el periodista Martín Rodríguez Yebra. Queremos aclarar que su publicación no es un encubierto apoyo nuestro al presidente argentino Néstor Kirchner. Sabemos y sostenemos que lo que busca es salvar a la burguesía argentina, no a sus trabajadores, sus desempleados y sus menesterosos. El conflicto con las AFJP: el Presidente ordenó preparar decretos y proyectos de ley. Kirchner decidió una amplia reforma del sistema jubilatorio. Quiere que el Estado maneje más aportes y que se desvinculen los bancos de las administradoras En ninguna de las hipótesis que analiza el presidente Néstor Kirchner para resolver la disputa entre el Gobierno y las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) figura la posibilidad de una negociación. Es más, Kirchner está decidido a impulsar a mediano plazo decretos y leyes que modifiquen el sistema previsional y prevengan un eventual golpe a los aportantes debido a la quita de valor del 75 por ciento que la Argentina propuso a los tenedores de bonos en default. "Si invirtieron mal, que se hagan cargo. Van a tener que pagar a cada jubilado lo que le corresponde. Si no cumplen, la gente podrá hacerles juicioso, en último caso, intervendrá el Estado", se le escuchó decir en una de sus últimas reuniones con la delegación que lo acompañó a Nueva York, de donde regresó ayer. Por el momento, en el Gobierno desmienten la posibilidad de reestatizar los aportes, pero existe una amplia coincidencia en que se promoverá un nuevo régimen mixto con mayor peso del sector público. Es decir, aumentar el porcentaje de las contribuciones de los trabajadores que se derivan al Estado. Una de las primeras medidas que Kirchner ordenó preparar es un decreto que termine con la vinculación entre las AFJP y los bancos. Casi un misil al corazón del sistema. "No puede ser que el dinero de los jubilados forme parte del riesgo del sistema financiero", se quejó frente a un grupo de colaboradores. Pretende así que las administradoras se independicen y tengan su tesorería y balance propios. Los bancos, si prospera la medida, sólo podrían ser accionistas. El 80 por ciento de los 3,3 millones de aportantes al sistema confió su dinero a alguna de las seis AFJP que pertenecen a entidades financieras, según cifras oficiales. Otro punto que intentará impulsar es la aprobación en el Congreso de un proyecto de ley para volver a autorizar el traspaso de afiliados del sistema privado al estatal, actualmente prohibido, indicaron fuentes de diálogo permanente con el Presidente. Además, pidió que se estudien modificaciones penales para castigar en el futuro la administración irregular de fondos previsionales. "En un país normal, el que rife los ahorros de una sociedad tendría que ir preso", se quejó en una de sus infinitas charlas por teléfono con Buenos Aires, la semana que pasó. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, fueron los interlocutores más usuales, a quienes les indicó qué tono deberían dar al discurso oficial. "Tiene que quedar claro que los culpables son ellos y no nosotros", les dijo. Kirchner estaba indignado por la repercusión que tuvo en Buenos Aires la noticia de las pérdidas que afectarían a la mayoría de las AFJP si aceptan el canje de la deuda en default, donde está invertido un alto porcentaje de los fondos jubilatorios del sistema de capitalización. Culpas y errores Sus últimos discursos antes de volver al país trasmitieron esa sensación: "Las AFJP tomaron un riesgo alto para buscar rentabilidades extraordinarias. Prestaron dinero al 40 por ciento a provincias quebradas y después no aceptaron el canje de esos bonos sin valor por otros garantizados", señaló en una audiencia con inversores y diplomáticos norteamericanos, el jueves por la tarde. Al día siguiente se gratificó por las palabras de Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía 2001, que calificó la privatización del manejo de aportes jubilatorios como un "error histórico" y una de las causas principales de la crisis argentina. "La quita del 75 por ciento fue una forma de sincerar el valor de los bonos. No es un punto de partida para negociar", acotó luego el Presidente. Críticas y presiones En cada debate y en cada reunión que mantuvo en Nueva York, Kirchner aprovechó para culpar a los ejecutivos de las AFJP por la forma en que administraron los aportes. "Los esperamos un año para que entraran en el canje de los títulos en default por los Boden. ¿Cómo podía alguien preferir quedarse con papel pintado cuando se le ofrecía otro bono garantizado", exclamó. Las AFJP argumentan que nunca tomaron esos bonos -que el Gobierno sigue pagando sin quitas- para evitar una ola de juicios de los afiliados, ya que implicaban la pesificación de los fondos. Por eso, se presentaron a litigar ante la Justicia. Kirchner insistió en que se trató de otra medida especulativa. Incluso criticó a las empresas por haber aceptado las presiones del ex ministro Domingo Cavallo para que comprasen letras del Tesoro antes del estallido de 2001. "Si se hubieran resistido, hoy estaríamos todos mejor", dijo en una de sus disertaciones públicas. Desde el hotel donde se alojó en Manhattan, el Presidente pidió un informe sobre la situación financiera de la AFJP Nación, que sí aceptó el canje por títulos pesificados. "Los 28.000 millones de dólares en bonos defaulteados (en poder del resto de las AFJP) están valuados en 2 pesos, por lo que equivalen a 19.310 millones de dólares. Una quita del 75 por ciento significa que se reducirán a 4800 millones", expone el informe. En cambio, describe que AFJP Nación, que aceptó la pesificación, recuperó contablemente el 80 por ciento del valor en dólares a diciembre de 2001, antes de la devaluación. "Es la mejor prueba del error que cometieron. ¿Por qué vamos a tener que salvarlos nosotros?", se preguntó Kirchner en otra de sus conversaciones privadas, según fuentes de la Casa Rosada. En la misma en que, mientras volvía a Buenos Aires, garantizó: "Esta la voy a pelear a muerte". 3,2 millones Son los aportantes del sistema privado. 28.000 millones Es el monto en dólares del total de bonos de las AFJP antes del default. 75% Es la quita de deuda que aplicaría el Gobierno. 14.500 millones Sería la pérdida por asumir, en dólares. |