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La Chispa |
Por un gobierno obrero y popular Publicación del Partido Obrero Socialista de Costa Rica Nº 102, mayo del 2004. (aparece los meses impares) |
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Editorial Para recuperar el 1º de mayo Es un lugar común, en la Costa Rica de los últimos años, decir que el Día Internacional del Trabajador se viene destiñendo y que va adquiriendo un tono cadavérico. No cabe duda alguna que la mayor responsabilidad ante esa realidad, la tiene la dirigencia sindical. Los ejemplos más notables se dieron en estos días: las direcciones sindicales de los trabajadores de la Caja Costarricense del Seguro Social (UNDECA) y del Instituto Nacional de Seguros (UPINS), salieron a defender a los renunciantes presidentes de las juntas directivas de ambas instituciones autónomas; otro tanto podemos decir de aquellos que se llenan la boca hablando contra el TLC y no mueven un dedo para informar a la población del ominoso futuro que traerá su aprobación ni movilizan ni preparan a sus bases para una lucha que se viene dura y de alto voltaje. Contrasta esa actitud con la situación que se vive en otras partes. Palestinos e iraquíes, europeos y sudamericanos, dominicanos y gringos - cada uno a su nivel - salen a enfrentar a los gobiernos imperialistas, los planes de flexibilización laboral, las restricciones a las libertades democráticas, los planteos y las prácticas guerreristas, la defensa de su tierra y su cultura. En Costa Rica, por lo contrario, los gobiernos cuentan - por parte de las diferentes corrientes sindicales - con mayor margen de maniobra para llevar adelante sus políticas. ANEP y la Confederación Rerun Novarum avalaron el plan fiscal; APSE, ANDE y SEC, se olvidaron de la comisión legislativa que se formó para analizar las pensiones; la CGT, ese engendro sacado de la manga, no se pronuncia ante la mudez política de sus integrantes UNDECA, UPINS, ASTRAA y los sindicatos universitarios. Mientras, la situación económica se complica (ver La Nación del martes 27 de abril); la política nacional se enrarece más (PLUSC, conformado por Pacheco y Arias es un maridaje a todo ver); la corrupción en esferas gubernamentales es abierta y descarada (Eliseo Vargas, ICE, carreteras, etc.); la represión se acentúa (caso de los campesinos de Bambusal); Miguel Ángel Rodríguez se dispone a asumir su condición de cortesana del imperialismo yanqui. Ante ese cuadro, ¿qué dice, qué sugiere, qué propone, qué hace la dirigencia sindical, sea del color que sea?. No cabe duda, para rescatar el 1ª de mayo, se requieren nuevos dirigentes, llenos de espíritu, programa y políticas clasista, democrática, antipatronal, internacionalista, independiente del estado y sin contaminación alguna con los partidos burgueses oficialistas u "opositores". |
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Un nuevo agrupamiento de la izquierda. ¿Vino nuevo en odres viejos? Por Pablo Hernández "En qué consiste la "nueva" tendencia que asume una actitud "crítica" frente al marxismo "viejo, dogmático", lo ha dicho Berstein (1) y lo ha mostrado Millerand con suficiente claridad…La socialdemocracia debe transformarse, de partido de la revolución social, en un partido democrático de reformas sociales, Berstein ha apoyado esta reivindicación política con toda una batería de "nuevos" argumentos y consideraciones bastante armoniosamente concordados. Ha sido negada la posibilidad de fundamentar científicamente el socialismo y de demostrar, desde el punto de vista de la concepción materialista de la historia, su necesidad e inevitabilidad; ha sido negado el hecho de la miseria creciente, de la proletarización y la exacerbación de las contradicciones capitalistas, ha sido declarado inconsistente el concepto del "objetivo final" y rechazada en absoluto la idea de la dictadura del proletariado, ha sido negada la oposición de principios entre el liberalismo y el socialismo, ha sido negada la teoría de la lucha de clases, pretendiendo que no es aplicable a una sociedad estrictamente democrática, gobernada conforme la voluntad de la mayoría, etc." (¿Qué hacer? V.I. Ulianov, Lenin) Este 1 de mayo se conformará un nuevo partido político impulsado fundamentalmente por ex dirigentes y ex militantes de partidos de izquierda organizados en el Foro de Acción Política "Otra Costa Rica es posible". Esta iniciativa de un sector importante de la izquierda costarricense crea expectativas en varios sectores que han participado en luchas como las del Combo ICE, contra la guerra en Irak o contra el TLC, por ejemplo. Sin sectarismo alguno, queremos exponer nuestras inquietudes respecto de este proyecto, aún en ciernes, pues la ciclópea tarea de construir una dirección revolucionaria en el movimiento de masas no será posible sin crítica y autocrítica, como siempre fue tradición del movimiento obrero. Hemos empezado con la cita de Lenin en el "Qué hacer" porque ninguna corriente que se postule para construir una alternativa revolucionaria puede negar el aporte teórico político de este gran revolucionario y desdeñar de la extraordinaria vigencia de su obra y su práctica. La situación mundial se caracteriza por ser revolucionaria. El capitalismo en su fase imperialista, en crisis crónica, agotado o como lo señala Lenin en exacerbadas contradicciones, solo ofrece más explotación, mayor empobrecimiento y miseria para los trabajadores y los pueblos del mundo, mayor desempleo, mayor violencia y guerras en la misma proporción en que el capital se concentra de manera vertiginosa en las manos anónimas de las grandes multinacionales y sus organismos y bancos financieros internacionales. Los Tratados de Libre Comercio, el ALCA, el Plan Puebla-Panamá, el Plan Fiscal son la expresión de esta crisis. La llamada "guerra contra el terrorismo" no es otra política que la de una guerra contra el movimiento de masas que tiene en la ocupación de Irak y de Palestina a una de sus expresiones más acabadas. Pero los trabajadores y los pueblos del mundo se resisten y luchan incansablemente como en estas dos regiones del Medio Oriente o como en los levantamientos obreros y populares en Bolivia, en Ecuador, en Argentina. O como lo demuestran las grandes manifestaciones populares y huelgas obreras en Europa y las protestas multitudinarias de jóvenes contra la globalización y los organismos del capital financiero internacional: OMC, FMI, Banco Mundial y otros. Ante este mundo que nos impone el imperialismo no es suficiente llamar a un vago o impreciso "posible mundo". Igualmente, en una Costa Rica que es expresión nacional de este mundo capitalista en crisis, manifestación del capitalismo agotado, donde los socios "nacionales" del imperialismo (la llamada burguesía nacional) "limpian" todo vestigio de lo que fueran conquistas sociales y propiedades estatales, no hay términos ambiguos como respuesta. Para este Foro de Acción Política el nuevo agrupamiento: "Será un lugar para el encuentro de la gente que se ubica, milita y lucha por otra Costa Rica y otro mundo posible, en defensa de los intereses de las mayorías populares, de la soberanía nacional y de la democracia". Los objetivos generales de defensa de las "mayorías populares", una "soberanía nacional" y una "democracia" en general no logran establecer ninguna diferencia con el viejo discurso del "reformismo" y los rancios planteos del que fuera el Partido Vanguardia Popular. Con el término neoliberal, no se pueden camuflar las viejas tesis que rechazan la lucha por el socialismo. El neoliberalismo es una expresión o formulación del capitalismo en su fase imperialista. ¿O es que hay dentro de este capitalismo otra opción no neoliberal? ¿Los Lula, los Kirchner, los Hugo Chávez o acaso los nostálgicos llamados a recuperar el "Estado social de derecho" que salen de los Foros Sociales de Porto Alegre son la alternativa al capitalismo? ¿Cuál es el programa de este nuevo agrupamiento? En su llamado, el Foro de Acción Política no incorpora el principio fundamental para una alternativa revolucionaria: La lucha de clases y, por tanto, la independencia de clase. ¿Qué dicen de las Comisiones Mixtas, del Pacto Fiscal, de las Comisiones de salarios, de la cohabitación con la burguesía y los gobernantes de turno en el Banco Popular, en el ICE, en el INS, donde las dirigencias sindicales participan de la colaboración de clases a cambio del fortalecimiento de sus aparatos sindicales y sus fuentes de privilegios burocráticos? ¿Se puede construir "la alternativa democrática al poder neoliberal corrupto y entreguista", como se plantea en el llamado del Foro Político?. Una propuesta reformista del sistema capitalista no es posible porque el capitalismo distinto al periodo del llamado "Estado social de derecho" ya no tiene margen para ofrecer la más mínima migaja para sector alguno de la sociedad. Un agrupamiento para construir un partido que se proponga la revolución socialista es la única posibilidad para el mundo y para Costa Rica. Un partido centralizado democráticamente para enfrentar los métodos de guerra civil que impone la burguesía. Un partido que reivindica la dictadura de la clase trabajadora sobre la burguesía. (1) Eduardo Berstein fue un dirigente del ala oportunista de la II Internacional N de R. Después del derrumbe del llamado "socialismo real" , aparecieron diversas concepciones revisionistas en el muy amplio campo de la izquierda que se reivindicaba marxista. Podemos clasificarlos en tres grupos: 1) los reciclados del stalinismo y la socialdemocracia que se plegaron, sin más a la neosocialdemocracia; 2) los intelectuales marxistas independientes (Holloway, en México) y los trotskistas especulativos (Zamora, en Argentina) que concluyeron que todo radicaba en una falla de origen, el llamado "leninismo" y, 3) los trotskistas stalinistas que nunca entendieron el concepto de imperialismo y terminaron en el campo de la teoría de "socialismo en un solo país". Todos estos grupos han roto con lo poco y mal que aprendieron de los escritos centrales de Lenin: ¿Qué Hacer?, El Estado y la Revolución y El imperialismo fase superior del capitalismo. Para nuestra concepción política, esos planteos siguen plenamente vigentes. |
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Edwin "Martín" Badilla. In Memoriam
En el año 1978, se desató una gran polémica entre el partido Vanguardia Popular (PVP) y el Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP), agrupamientos que conformaban la coalición Pueblo Unido. Recordemos que para entonces, no se había dado la Revolución Sandinista, el FMLN estaba lejos de pensar en firmar la paz, en Sudamérica los dictadores fascistas hacían fiesta, el imperialismo daba sus primeros pasos globalizadores y el derrumbe del Muro de Berlín (con todo el significado que tuvo) estaba un tanto lejos. Sin embargo debemos resaltar que la existencia de Hugo Chavez en Venezuela, de Lula en Brasil, de Kirchner en Argentina, los planteos del FMLN en las recientes elecciones salvadoreñas, los posibles triunfos de Evo Morales en Bolivia y del Frente Amplio en Uruguay, hacen vigente aquella polémica. Leamos lo que escribió Edwin en enero de 1979 en la edición Nº 20 de adelante!, periódico del PRT."Después de mil vericuetos y falsas discusiones, el polemista del PVP, Arnoldo Ferreto, ha ubicado, a nuestro juicio, lo que es esencial en el enfrentamiento entre esos partidos. Plantea Ferreto en el semanario del PVP, Libertad, del 8 al 14 de diciembre de 1978: "Entre las discrepancias ciertas, no imaginarias, que puntualizan los compañeros del MRP, está la siguiente formulada por ellos: ‘Una concepción etapista de la revolución, que conlleva realmente la ausencia de una verdadera estrategia de toma del poder por el proletariado’, y agrega Ferreto: "En efecto nuestro programa plantea la tesis de que la revolución costarricense tendrá dos etapas, en un proceso ininterrumpido. Definimos la actual etapa como democrática, agraria y antiimperialista que abra paso al socialismo." A esto Edwin contesta: "... el PVP, al definir las tareas de la presente etapa como agrarias, democráticas y antiimperialistas y no anticapitalistas, ve entonces la necesidad de concertar una alianza con sectores burgueses que supuestamente tienen contradicciones con el imperialismo y de neutralizar aquellos sectores no comprometidos con éste." Y agrega: " Efectivamente, en la historia se ha dado la aparición de fracciones burguesas que tienen choques con el imperialismo. Pero, el problema reside en si su antiimperialismo es tan consecuente como para unirse al proletariado y luchar por los intereses nacionales. Es precisamente aquí donde cualquier fracción burguesa manifiesta su miedo mortal al proletariado y se refugia en los regazos imperialistas, traicionando, inevitablemente, la revolución". Luego, agrega: "¿Cómo resolvemos los marxistas revolucionarios este importante problema?. Nosotros no negamos la importancia de las tareas agrarias, antiimperialistas y democráticas de la revolución; es más, pensamos que las revoluciones en nuestros países semi-coloniales empiezan, precisamente, levantando esas reivindicaciones. Sólo que sostenemos la tesis de que es únicamente el proletariado a la cabeza de toda la población oprimida (campesinos pobres, pobladores, estudiantes, negros, etc.) el que puede coronar con éxito el cumplimiento de tales tareas, pero, para esto, debe tomar el poder político, es decir, constituir una dictadura del proletariado que, necesariamente, para sobrevivir y satisfacer las necesidades populares, debe atacar la propiedad privada y destruir el Estado burgués." |
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