La chispa

 

Por un gobierno obrero y popular

Quincenario del Partido Obrero Socialista de Costa Rica

Nº 099, segunda quincena de noviembre del 2003.

 

Editorial

Frente al TLC solo hay una salida

y esa es el socialismo.

La ruta al TLC Centroamérica-Estados Unidos está en la recta final de su fase negociadora. Pese a las escaramuzas de sectores sindicales que dicen enfrentarlo pero han escogido una fórmula de adaptación al mismo y de algunos sectores burgueses que tímidamente presionan para que uno o dos productos sean excluidos o se negocien plazos para el desgravamen, la fase preparatoria del Tratado estará lista en pocas semanas. La reciente visita al país del subsecretario para asuntos hemisféricos de Bush, Daniel W. Fisk, fue clara en sus propósitos: “Creo importante que se haga (la negociación) en el tiempo programado y que se siga un proceso expedito”.

El imperialismo norteamericano ha dejado claro que sobre derechos de propiedad y subsidios a su actividad agropecuaria ni se discute y que la forma como disimulen la privatización no le interesa en tanto se abran las telecomunicaciones a beneficio de las transnacionales norteamericanas.

Pero si alguien tiene dudas de quien manda en el patio trasero de la gran nación del norte, mister Fisk, también vino a organizar las gestiones de “lobby” que necesita Bush para que en Congreso norteamericano se apruebe el TLC. Así, al ahorcado se le da la oportunidad de que vaya a convencer al verdugo de que tire de la cuerda. Y por más “gritillos” de inconformidad de algunos diputados que creen en “mejorar las condiciones” del asalto a mano armada que significa el TLC, pronto veremos serpenteando en los pasillos del congreso norteamericano a más de uno de los distinguidos ediles.

El grado de entrega de los “críticos del libre comercio”, conforme se incrementa la fuerza centrípeta del sistema imperialista, no es una característica endógena. En la recién celebrada XIII Cumbre Iberoamericana, en Santa Cruz de Bolivia, los presidentes de Argentina, Brasil, Chile y México, los cuatro grandes de América Latina, se reunieron aparte y una fuente diplomática presente en la reunión y citada por la agencia internacional de noticias Reuters manifestó respecto de la próxima reunión del ALCA a realizarse en próximos días en Miami que: "... Miami no termina como Cancún, (...) Nadie puede soportar otro Cancún. Para lo que sirvió Cancún es para que todos supiéramos que no puede haber otro Cancún, nadie serrucha la rama sobre la que está parado".

Otro yugo político, jurídico y económico está por imponerse. No es un asunto de maldad o de prurito neocolonialista del imperialismo. Tampoco es un triunfo de este sistema, es la dinámica propia del capitalismo en su fase decadente que denominamos imperialista.

La lucha contra el TLC, el ALCA, el Plan Puebla-Panamá, la ILEA (Escuela Internacional de Policía) no son sino luchas contra el capitalismo y no habrá otro mundo posible si no es sobre la base del socialismo. Quien pretenda enfrentar al TLC con la idea de volver al veranillo del Estado social de derecho, solo terminará entrampado en la inevitabilidad de ceder y negociar migajas y mecanismos de autoengaño como aquello de “fortalecer al ICE para que compita mejor”, pero donde estratégicamente el imperialismo se termina imponiendo.

Crónica de “Bolivia: los caminos de la revolución”

Escribe: Jorge Arturo Camacho

“Una revolución en marcha, mil veces iniciada, mil veces inconclusa, educando a los pueblos explotados”. Bajo esta consigna, el Partido Obrero Socialista convocó a un Foro-vídeo de análisis y reflexión, sobre la situación que vive el pueblo boliviano, en la Sala de Multimedia de la Facultad de Letras de la UCR.

El foro comenzó con la presentación de un vídeo sobre los acontecimientos en el año 2000 en Cochabamba donde la población se levantó contra el proceso de privatización del agua, y logró revertir en parte ese propósito. Luego hicieron uso de la palabra la compañera Vicenta Mamani, indígena Aymara de la población de El Alto, Sergio Villena, boliviano y académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y Salvador Amato, analista argentino, simpatizante de la LITci; la coordinación estuvo a cargo de Jorge Arturo Camacho del POS.

Si bien la asistencia no correspondió en número a la importancia del acto, cualitativamente si lo hizo. Maestros(as), profesores de enseñanza media y universitaria y estudiantes constituyeron el grupo de gente ávida por conocer lo que ha pasado y sigue pasando en la nación de los Aymaras, Quechuas y Guaraníes.

A manera de crónica, transmitiremos algunos planteamientos de los panelistas. Salvador Amato hizo un pormenorizado repaso de la historia boliviana. “Soy de la opinión de que si hay un pueblo en Latinoamérica que resume la historia de Latinoamérica ese es el pueblo boliviano.....creo que nadie tiene el bagaje histórico que tiene este pueblo desde sus orígenes”.

Sergio Villena enfatizó en lo siguiente: “En Bolivia hay una democracia en estado de sitio permanente. Pero, aún así, los distintos movimientos sociales han hecho de esa democracia una conquista del pueblo boliviano”. Antes dijo: “Bolivia es un país con una larga historia dictatorial.....hace 20 años (1982) la democracia fue recuperada, defendida en las calles por las organizaciones de masas”. Hizo una acotación sobre la nueva elección de Paz Estensoro (33 años antes fue depositario del poder entregado por los mineros y Presidente que nacionalizó las minas): en 1985 replantea su política y propone un modelo neoliberal (privatizador). También se refiere al proceso de intermediación de la producción de coca (Made in USA), que conlleva una escalada represiva contra las fuerzas populares.

Vicenta Mamani inició su intervención con un homenaje “a un gran hombre llamado Julián Apaza Tupac Catani, quien el 7 de noviembre de 1781 fue descuartizado por los españoles, por haber luchado contra los invasores, nuestros verdugos; para que los Aymaras nunca más se levanten y luchen contra los blancos; pero antes de morir nuestro ancestro dijo: “ yo muero pero detrás de mí van a volver millones...”; esos millones hemos regresado en el septiembre-octubre negro que hemos vivido allá en Bolivia. En sus dos intervenciones arrancó lágrimas y sollozos sentidos de la concurrencia primero, y un prolongado y conmovedor aplauso en la segunda.

Vicenta puntualizó: “nuestra gente ya no cree en los partidos oficialistas....nuestros hermanos han formado dos partidos políticos, el MIP y el MAS. Sacamos varios diputados para que nos representen. Tenemos a Evo Morales del sector de Oruro y ligado a los cocaleros y a Felipe Quispe, de mi sector, Lago, en el Altiplano”. Clamó por justicia para su gente, y exclamó varios porqués (“..¿¡porqué mi gente está apenas sobreviviendo!?, ¿¡porqué tenemos que vivir en la pobreza!?, ¿¡porqué las mujeres tenemos que sufrir tanto!?, ¿¡porqué compañeros, mis hermanos tienen que morir tanto!?. ¡Somos personas de la tierra que vivimos en paz con ella!”.

Luego declaró: “Ahora, compañeros y compañeras, nosotros los pueblos indígenas vamos a resistir hasta el último. Ya no nos importa morir o vivir, porque el hambre, la explotación, la pobreza es muchísima”. Agregó: “Demandamos que haya una Asamblea Constituyente donde los pueblos indígenas podamos decir: queremos vivir de esta manera y nuestros recursos no pueden ser vendidos. Queremos ser reconocidos como pueblo, con rostro propio”. Cerró su intervención alertando sobre la gran amenaza del ALCA y el TLC.

En el contexto de las exposiciones el público presente formuló algunas preguntas que fueron abordadas oportunamente pos los panelistas.

La intrascendencia de un congreso: parte del juego político 

Escribe: Amalia Vargas

El pasado 7 de noviembre, comenzó el Congreso extraordinario de ANDE (Asociación Nacional de Educadores) que finalizó el día 8. Después de la huelga, otro Congreso extraordinario, definió eliminar, para este año, el ordinario y declarar que lo único que importaba era aprobar el presupuesto anual.

Muy pocos levantamos la voz y señalamos que debíamos propiciar un debate relacionado con alguna temática que nos hiciera avanzar en el plano de la conciencia. ¡Oídos sordos a esa propuesta!

Aparte de los formalismos ya acostumbrados en la ANDE, los invitados de honor (el presidente Pacheco y el Ministro de Educación) no llegaron a la cita; sí participaron como oradores la vice-alcaldesa de San José y los viceministros de Educación y de Trabajo. Con estas tres intervenciones obtuvimos las siguientes conclusiones:

La municipalización de la educación da pasos de gigante, muy sutiles pero avanza. ¿Por qué están transfiriendo tanto dinero a las escuelas públicas? ¿Por qué contratan empresas privadas para impartir cursos a los jóvenes de los colegios públicos? ¿Por qué impulsan con tanto vigor los planes cooperativos?

Se nos habló del “maravilloso” proyecto que impulsa el Ministro de Educación: “El relanzamiento de la educación”. Los invitamos a que lean ese documento y seguro coincidirán con nosotros: NADA NUEVO aporta, todo lo contrario, profundiza lo que se ha hecho: promover un enfoque semi-tecnológico de la enseñanza y abrir la educación pública a las empresas privadas para que con su aporte, revitalicen nuestra educación. ¿Nos les huele lo anterior a apertura y competencia? En dos platos a privatización.

En cuanto a pensiones: cero compromiso con el magisterio. Lo anterior no puede ser de otra manera porque el gobierno y los diputados tienen muy claro qué política seguir en relación con este tema.

Pero lo que más llamó la atención fue la presencia de un profesor de ética como conferencista principal. Este señor -que a muchos hizo caer en la trampa- se dedicó desde una óptica reaccionaria, moralista y religiosa a dilucidar cómo la educación puede transformar la sociedad.

Dicha conferencia siempre estuvo orientada a humanizar la educación y la sociedad. Señaló que la calidad de la educación es de carácter ético, y que una sociedad y una educación de calidad es aquella de valores. Como podemos observar, este Congreso actuó como los ideólogos burgueses pues se concluye que la crisis que carcome esta sociedad se debe a la carencia de valores. ¡Qué lejos estamos de la realidad si la vemos desde ese cristal!

Queremos encender la CHISPA con la siguiente conclusión: nunca, nada, absolutamente nada, se solucionará construyendo en abstracto valores o respuestas moralistas. Esto es parte del juego burgués.

Al pelo cae la siguiente afirmación que hizo Marx en 1859, hace 144 años: “El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida SOCIAL, POLÍTICA y ESPIRITUAL en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.” Por consiguiente, un capitalismo agotado que barbariza todas las relaciones sociales y carcome las raíces de nuestra sociedad jamás puede promover una sociedad y como consecuencia una educación justa, solidaria, científica y democrática.

La respuesta es muy clara porque a nosotros NO NOS METEN GATO POR LIEBRE.

¿A quienes benefició el TLC entre México, EEUU y Canadá?

Escribe: Roberto González Amador, La Jornada, México DF, 11/11/2003

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en vigor desde 1994, convirtió a México en un “laboratorio de la globalización”. Aquí se han experimentado cambios que ahora pueden extenderse al continente mediante el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que según la intención de sus promotores crearía un mercado único desde Alaska a la Tierra de Fuego. Pero México comienza a ser también asiento de experiencias “de resistencia y autogestión” de probado éxito para combatir la “globalización impuesta desde arriba”. Se trata de experiencias documentadas, por primera vez de manera integral, en Enfrentando la globalización, respuestas sociales a la integración económica de México, libro coordinado por los especialistas Laura Carlsen, de la Universidad de Stanford; Timothy Wise, de la Universidad Tufts; e Hilda Salazar, fundadora de la Alianza Social Continental, grupo que lucha contra la creación del ALCA. El rechazo al basurero tóxico de Metalclad en San Luis Potosí, la lucha de campesinos ecologistas en Guerrero o la resistencia indígena y campesina a la biopiratería en Chiapas y Sinaloa, pese a no ser movimientos conectados, tienen algo en común, de acuerdo con los autores: son experiencias que combinan la denuncia con ejemplos de lucha y de construcción de alternativas “en la desigual batalla entre grandes y pequeños desatada por el libre comercio”.

El TLCAN, al que están integrados México, Estados Unidos y Canadá, es más que una apertura comercial, señalan los autores. Ese acuerdo trasciende la mera reducción de tarifas y aranceles. En realidad, “establece las reglas para que las empresas trasnacionales coloquen partes de su producción y de su mercado en el país, aprovechando ventajas comparativas que ofrece México, como bajos salarios, abundantes recursos naturales, legislaciones ambientales laxas, facilidades impositivas e infraestructura”.

Carlsen, Wise y Salazar escriben en la presentación del libro que Estados Unidos ha logrado con el TLCAN garantizar su hegemonía en lo que se refiere a los avances tecnológicos, mediante reglas de propiedad intelectual “muy estrictas”. De esta manera, añaden, el tratado busca, sobre todo, convertir al territorio mexicano en un país atractivo a la inversión extranjera. El libro es también un llamado de alerta sobre las consecuencias para los trabajadores latinoamericanos de un eventual acuerdo con el ALCA, que prácticamente es una calca del TLCAN.

Dicen los autores que el TLCAN efectivamente ha creado riqueza, sólo que ha sido para un segmento pequeño de población, mientras ha contribuido a empobrecer a los ciudadanos de menor ingreso. “No es de extrañar por qué se ha agudizado tanto la pobreza. En el sector laboral, el salario mínimo ha bajado más de 60 por ciento en términos reales desde 1982. Desde la entrada en vigor del TLCAN ha perdido 23 por ciento de su poder de compra. En el sector manufacturero, los trabajadores ganan, proporcionalmente, 12 por ciento menos ahora que en 1994”.

Enfrentando la globalización, respuestas sociales a la integración económica de México relata nueve casos de experiencias de lucha social ocurridos en los últimos años, identificadas como emblemáticas de la defensa de la cultura, la equidad y el desarrollo sustentable. Uno de ellos es el del basurero tóxico de Metalclad, que ha cobrado relevancia en los debates mundiales sobre las cláusulas de inversión en acuerdos comerciales. Narra la historia de un basurero tóxico en el estado de San Luis. Potosí, que la empresa estadounidense Metalclad propuso construir en un sitio donde ya existía un confinamiento de residuos peligrosos en la pequeña comunidad de Guadalcázar, a pesar de la oposición de las autoridades locales y de sus habitantes, que ya habían notado daños en su salud y el medio ambiente.

Cuando finalmente la comunidad logró parar las obras, Metalclad acudió a un tribunal del TLCAN -es decir, fuera de la jurisdicción de los tribunales mexicanos-, que dictó un fallo que obligó al gobierno mexicano a pagar más de 15 millones de dólares en reparaciones a la trasnacional. El caso se ha vuelto un ejemplo de la manera en que el capítulo 11 del TLCAN sobre protección a la inversión, atenta contra los derechos locales y la soberanía nacional. Una cláusula similar es promovida por Estados Unidos en la negociación del ALCA.

Ese es sólo uno de los casos relatados. Hay más ejemplos de resistencia. La lucha de los Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán contra la devastación provocada por la empresa maderera extranjera Boise Cascade, con la complicidad de autoridades y caciques locales, llevó a la cárcel a Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, liberados después de una campaña internacional que subrayó la relación entre procesos de globalización, defensa de recursos naturales y derechos humanos.

También son citadas experiencias relacionadas con la biopiratería y el aprovechamiento comercial de recursos genéticos. Los productores agrícolas de Sinaloa no pueden exportar frijol amarillo a Estados Unidos, debido a una patente registrada en aquel país que da derechos exclusivos de comercialización a un comerciante estadounidense, con el argumento de que fue inventor del frijol mayacoba sinaloense.

Enfrentando la globalización, respuestas sociales a la integración económica de México fue publicado por la Universidad Autónoma de Zacatecas, Universidad Tufts, Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio y la editorial mexicana Miguel Angel Porrúa.

¡No al TLC! ¡No al ALCA!

Para el día lunes 24 de este mes de noviembre se realizará, a escala latinoamericana, una jornada de lucha contra el ALCA, el TLC y el PPP. Organizaciones como Alianza Social Continental y Grito de los Excluidos, patrocinan la misma.

En el POS coincidimos con estos compañeros en que la primer y fundamental tarea es detener el TLC; vendrá luego la discusión de propuestas alternativas a la decadencia del capitalismo de nuestros días.

La actividad comienza a las 8.30 horas desde el parque de La Merced y finaliza en la Asamblea Legislativa.

Invitamos a nuestros amigos, simpatizantes y demás a concurrir y manifestar nuestro rechazo 

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