PERSONAJES CELEBRES

Dr Francisco MÉNDEZ ALVARO (1806-1883)

El Dr. Méndez Alvaro, fué médico, académico de Medicina, político, Alcalde de Madrid y notabilísimo escritor médico. Es una de las personalidades básicas en el periodismo médico español del siglo XIX.

Tuvo gran influencia en el desarrollo que se produjo en la sanidad e higiene en España en la segunda mitad del siglo XIX. En 1847 se creó el Real Consejo de Sanidad y en 1855 la primera Ley de Sanidad por la que se estructuraban los servicios nacionales, provinciales y locales. Gran influencia tuvieron destacados higienistas como Pedro Felipe Monlau Roca (1808-1871) o Francisco Méndez Álvaro en esta etapa prebacteriológica de la higiene española. También, marcó una época ya que mantuvo fuertes controversias con los homeópatas y presentó una interpelación en el Parlamento anti-homeopatía.

Méndez Álvaro nació en Pajares de Adaja (Ávila) en 1806. A los diez años de edad se trasladó a Madrid, a casa de su tío, donde prosiguió su educación, orientada hacia los principios liberales, a la que acumuló la rica experiencia de la vivencia de los difíciles tiempos del Trienio liberal junto a sus tíos: Pedro, y Aniceto de Álvaro, participantes activos y directos en la causa liberal. Su interés por la ciencia médica le condujo a matricularse en el Colegio de Cirugía de San Carlos de Madrid en el año 1823.

Méndez Álvaro ingresó en San Carlos y cursó estudios de cirugía hasta 1828, fecha en que dicha institución se convirtió en el Real Colegio de Medicina y Cirugía, afectando en grado sumo los estudios de Méndez Álvaro, pues tuvo que licenciarse primero en cirugía, y posteriormente en medicina, alcanzando el titulo de doctor en ambas disciplinas en 1834.

Tras ejercer como médico rural ingresó, en 1836, en el Cuerpo de Sanidad Militar, concretamente en la Plana Mayor, cuyo organizador era Mateo Seoane. De este modo Méndez Álvaro pasó a ser ayudante de Seoane, quien influyó de forma notable en la posterior orientación profesional y humana del higienista abulense. En 1837 abandonó la práctica médica y se dedicó de lleno al periodismo, fundando, dirigiendo y colaborando en diversas publicaciones de carácter general; por otra parte, su actividad dentro del partido moderado le llevó también a participar activamente de la vida política.

Precisamente su activismo político en la sublevación contra Espartero le valió un reconocido prestigio que le encumbró a ocupar puestos de alta responsabilidad política; entre estos cabe destacar: alcalde de Madrid, diputado a Cortes, vocal de la Junta de Beneficencia, presidente de la Junta Municipal de Beneficencia de Madrid, consejero de Instrucción pública y, desde 1847, secretario del Consejo de Sanidad del Reino, cargo en el que permaneció hasta 1854, año en el que alcanzaron el poder los liberales. Posteriormente, en 1856, volvió a tomar posesión de dicho cargo en el que permaneció hasta 1865, fecha en que fue elegido diputado a Cortes.

Es innegable la influencia política de Méndez Álvaro en las más altas esferas sanitarias españolas de la época. Influido por Mateo Seoane, Méndez Álvaro fue un excelente conocedor del proyecto higienista británico en particular, y en general de los últimos avances en materia higiénica que se llevaron a cabo en toda Europa; multitud de autores como Chadwick, Quetelet, Farr, Villermé, aparecen citados en sus trabajos referentes a los temas higiénicos.

Sin duda, la labor más importante de Méndez Álvaro fue la periodística, tanto de carácter político como médico; aunque, desde 1847, su labor como periodista político desarrollada en publicaciones tales como El Castellano, El Mensajero de las Cortes, La Revista Mensajero y El León Español, va en decremento, hasta llegar al año 1855 en que abandona definitivamente la prensa política.

Debido a su cargo en el recién creado Consejo de Sanidad del Reino, le fue posible dedicarse de lleno al periodismo médico. Su contribución en este sentido fue decisiva para el posterior desarrollo de este tipo de prensa en nuestro país. En 1854 funda la revista El Siglo Médico a partir de la refundición de dos revistas: la primera, el Boletín de Medicina, Cirugía y Farmacia fundada en 1834, de la que Méndez Álvaro fue co-director y co-propietario, y la segunda, otra de las publicaciones más especializadas de la época: La Gaceta Médica fundada en 1845, de la que fue director Matías Nieto Serrano, uno de sus colaboradores más íntimos.

Méndez Álvaro colaboró también en otras publicaciones tales como El Semanario de Medicina (1841), Archivo de Medicina Española y Extranjera (1846) y la Prensa Médica (1846). Por otra parte, su labor como traductor no fue menos importante, ya que versionó más de una treintena de obras y tratados médicos procedentes del extranjero sobre diversos temas de interés médico, tales como obstetricia, oftalmología, ginecología, patología general, etc, dentro de una colección que se tituló Biblioteca escogida de Medicina y Cirugía, colección que apareció en la década comprendida entre 1841-51, y que significó la puesta al día en muchos aspectos del saber médico español de la primera mitad del siglo XIX.

Méndez Álvaro se ocupó reiteradamente de la mortandad causada en España por las epidemias; son muchos los escritos que consagra a temas tales como la fiebre amarilla, la viruela, el cólera, la lepra, la gripe y la pelagra entre otras. Entre ellos cabe destacar los siguientes: Reflexiones acerca del catarro pulmonar epidémico que vulgarmente se conoce bajo el nombre de Grippe. (1837); Revista terapéutica del cólera morbo. (1854); La lepra en España a mediados del siglo XIX. Su etiología y su profilaxia. (1860) y Discurso acerca de la preservación de las viruelas. (1871). Su extenso conocimiento del tema y su dominio de las estadísticas le convirtieron en un consumado especialista y abundaron en sus escritos no tan sólo las denuncias o el estado de la cuestión sobre el tema, sino también la exposición de las medidas higiénicas más indispensables para la eliminación de los focos epidémicos y la consiguiente profilaxis.

También en la enseñanza, sus recomendaciones sobre la instrucción de la higiene y la inclusión de la estadística en los programas de estudio fueron una constante. Intervino además en la elaboración de la Ley de Sanidad de 1855 y en la de otros diversos decretos entre los que destaca el de 1854, por el cual se organizaban los partidos médicos, se planificaba la asistencia gratuita a los pobres, se regularizaba el servicio de Higiene Pública y Medicina Legal, y se establecía la vigilancia del ejercicio de la profesión.

Méndez Álvaro acometió, por otra parte, uno de los retos pendientes de la sanidad madrileña: la reforma hospitalaria de Madrid en 1845, como primer paso de una larga serie de proyectos referentes a la mejora de las instituciones sanitarias de nuestro país que culminará, en 1882, con uno de los logros institucionales fundamentales en la historia del higienismo español: la fundación de la Sociedad Española de Higiene, presidida por él, cuyos objetivos se dirigían a "propagar los conocimientos higiénicos, crear institutos de higiene, fomentar esta disciplina desde el punto de vista de la docencia y de la investigación y el de confeccionar una estadística demográfico-sanitaria ".

Según López Piñero, el talante político de Méndez Álvaro es ciertamente conservador, a diferencia de Monlau. Ello se deduce de sus escritos muchas veces de signo retrógrado ante la impresión que le causan "las perniciosas doctrinas socialistas y pedagógicas que tanto cuerpo han tomado en nuestros días", llegando en ocasiones a renegar "de la tradición de testimonio de los higienistas porque describieron con tan oscuras y odiosas tintas la habitación del pobre que excitaron la pasión política y el espíritu demagógico ".

Méndez Álvaro ejemplifica, en definitiva, el prototipo de la mentalidad liberal moderada y su forma de actuación dentro de los postulados higienistas de la segunda mitad del siglo XIX. De entre sus obras más reseñadas cabe destacar dos de ellas. La primera, titulada Consideraciones sobre la higiene pública y mejoras que reclama en España la higiene municipal. publicada en Madrid, en 1853 por J. Rodríguez. La segunda es la titulada La habitación del menesteroso, considerada bajo el aspecto higiénico social (1874) y se trata del discurso de contestación al pronunciado con motivo de la recepción pública en la Real Academia de Medicina de Madrid, por el académico electo D. Rogelio Casas de Batista, médico higienista de posturas más abiertas que las de Méndez Álvaro, titulado El problema relativo al hogar del obrero.

En las Consideraciones, escrito que Méndez Álvaro divide en tres partes, se dan cita los elementos necesarios para significarlo como uno de los alegatos higienistas más importantes de su tiempo. En la primera parte, Méndez Álvaro expone de una manera brillante el estado de la cuestión higiénica en la Europa del momento, dando una vez más muestras de su exacto conocimiento del desarrollo de las corrientes higienistas en el continente, especialmente en Alemania, Francia e Inglaterra. En la segunda, se desgranan los porqués del atraso higiénico español, haciendo especial hincapié en el proletariado, los alimentos y la falta de estadísticas, tema este último en el que Méndez Álvaro trabajó durante gran parte de su vida profesional. En la tercera y última parte del escrito, se proponen una serie de mejoras encaminadas a eliminar el atraso español en materia de higiene.

No acompaña el mismo entusiasmo pero sí mucha más información al Discurso pronunciado en 1874 del que ya se ha hecho referencia. Su contenido es, en líneas generales, muy similar al de las Consideraciones, pero con veinte años de diferencia y con un Méndez Álvaro mucho más cauteloso y conservador como resultado, por una parte, de las limitaciones impuestas por la ideología liberal de carácter moderado y, por otra, de una visión partidista contra el socialismo en auge que poco a poco se va convirtiendo en una amenaza política de primer orden. Ello, sin embargo, no le impide describir -con excelente visión-, la situación del proletariado en las grandes ciudades, especialmente en Madrid, su migración hacia la periferia y las ínfimas condiciones de las viviendas, junto con toda una serie de detalles referentes a las difíciles condiciones de vida de los trabajadores.

Méndez Álvaro falleció en Madrid en 1883. Con él desaparece una de las personalidades fundamentales en la forja del proyecto higienista en nuestro país, junto con Mateo Seoane y Pedro Felipe Monlau, que configuran la trilogía de científicos pionera del conocimiento, estudio y puesta en práctica de las materias médicas más relevantes en lo que hace referencia a la innovación de los estudios higiénicos, a partir de un destacado carácter social que será el punto de partida de toda una serie de cambios políticos, sociales y culturales en el conjunto de la sociedad española de la segunda mitad del siglo XIX.


ANGEL DEL POZO

Famoso actor y director de cine nacido en Pajares de Adaja.

Como actor destaca por su fructífera carrera, en la que participó en más de 50 películas en las décadas de los 60 y los 70. Un gran número de ellas pertencen al estilo Western, estilo que le consagró. Entre ellas destacamos "Un lugar llamado Glory", 1965 ; "La Ley del Colt", 1965; "El hombre del Sur", 1967; "Las Amazonas", 1974; "Un hombre llamado Noon", 1973; "La Trastienda", 1976; "Cervantes", 1967; "La Muerte llama a las diez", 1974....

En su faceta de director de cine rodó cuatro películas: "Y el prójimo?" rodada en 1974 en Pajares de Adaja; "El Alijo", 1976; "La Promesa", 1976; "El Hijo es mío", 1978.

En la década de los 80, entre sus trabajo para TVE destaca el documental "A vista de pájaro", del que fue coodirector y productor.

Actualmente, trabaja en Telecinco.

 

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