Reportaje sobre Jon Bon Jovi y sus inicios en el mundo del cine
Pasadas las cuatro, el director Ed Burns ('Los hermanos McMullen' y 'Ella es única') dio la señal de cortar una escena de la película 'Long time, nothing new' ("No mires atrás" en España). Es la que Jon estaba rodando junto al propio Burns y Lauren Holly, más conocida por ser la esposa de Jim Carrey. Jon comenta: "Me gusta el proceso de hacer películas. Lo disfruto porque es nuevo. No entiendo aún cada aspecto, pero es una experiencia de la que voy aprendiendo", dice pese a las largas esperas que le consumen. "Me siento más seguro ahora como actor, es cosa de la experiencia supongo. Esta es ya mi quinta película y he tenido la suerte de aprender de muchas estrellas".
No todo el mundo le ha recibido con los brazos abiertos. Cuesta aún ver en el celuloide a un tipo que se ganó la fama dando guitarrazos y vociferando éxitos en grandes escenarios mientrsa movía al viento su larga melena, imagen ya del pasado y cuya extirpación causó tal conmoción que incluso mereció la atención de la cadena CNN. "Es más duro para mí porque soy Jon Bon Jovi, ¿qué hace un rockero como él metido en el cine?, piensan muchos. Pero la buena noticia es que cuando consigo un papel y lo hago, lo disfruto mucho y me digo: 'Hoy tuve un gran día de trabajo'. Todavía puedo elegir los papeles que quiero. No estoy obligado a coger lo que sea para poder pagar un alquiler".
No le falicitó las cosas, en términos de aceptación, superar la prueba de la crítica con su primera cinta, 'Moonlight & Valentino'. "No es más fácil. Es aún bastante duro. hay gente que sigue dudando. Pero es divertido el desafío de superar ese rechazo". Cree que es cuestión de tiempo y de encadenar varias interpretaciones solventes. "No quiero ser un tipo que podía haber hecho algo y no lo hizo. Mi actitud es: si quieres hacer algo, inténtalo", añade con habla pausada.
Ése fue un poco el planteamiento que le motivó a hacer una incursión en el mundo de la moda. Posó para la firma Versace en una campaña que aú aparece en mumerosos anuncios de revistas y diarios. Pero que nadie espere que ahonde en ello. Lo tiene descartado. "Es algo de lo que no saqué nada y que no tengo ganas de volver a hacer porque no disfruté. Lo hice para unos amigos y no lo hubiera hecho por nadie más. No voy a continuar con eso. Que me hagan fotos no es precisamente una de mis actividades favoritas", dice bajo una camisa de Versace, que lleva por encima de unos gastados tejanos.
El cine no oscurecerá su futuro como músico. El próximo año planea reunirse con Bon Jovi para grabar otro álbum. De ahora en adelante, piensa combinar ambas carreras. "Obtengo mayor satisfacción escribiendo una canción que con cualquier otra cosa, ya sea grabar un álbum, hacer una gira o actuar para una película. Es algo que siempre haré y que no pienso dejar jamás", afirma. Las grandes y largas giras sí las piensa aparcar. "No quiero volver a pasarme 16 meses por ahí actuando. La idea de hacer 240 conciertos seguidos ya no me atrae". Algo que debe fatigar tanto como dar varias entrevistas seguidas. Así que a la que puede decide irse a su casa de New Jersey, quién sabe si a reforzar la estabilidad de su matrimonio.