Ejército Zapatista de Liberación Nacional Mexicano
Julio de 1997.
Para: Los comités de solidaridad, organizaciones sociales y políticas,
hombres y mujeres, niños y ancianos de los cinco continentes.
Planeta Tierra.
De: Subcomandante Insurgente Marcos.
Chiapas, México.
"—
Mire vuesa merced —
respondió Sancho—
que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y
lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen
andar la piedra del molino.
"—
Bien parece —
respondió Don Quijote—
que no estás cursado en esto de las aventuras; ellos son gigantes; si tienes
miedo, quítate de ahí y ponte en oración, en el espacio que yo voy a entrar
con ellos en fiera y desigual batalla".
Parte I, Cap. VIII.
Hermanos y hermanas:
Os escribo para advertiros de un grave peligro que se cierne sobre todos
los habitantes del planeta. Nuestros modernos e intergalácticos servicios de
inteligencia militar (que, como todo lo militar, tienen muy poco de
inteligentes) han detectado una agitación inusual en el territorio que
algunos llaman "Estado Español", más en concreto bajo los cielos
de Madrid, Catalunya, Aragón y Andalucía. Nuestra neoliberalizada
computadora ha descartado que el barullo que proviene de esos suelos pueda
deberse al ruido de los utensilios de cocina con los que los nativos de esas
tierras preparan guisos (que no detallamos porque el bolsillo no tiene para
satisfacer lo que el cuerpo y la imaginación demandarían, si dado el caso).
Tampoco se trata de un baile post o premoderno. Se ha eliminado también la
posibilidad de que sea una marcha de protesta o de adhesión, de demanda o de
agradecimiento. El cyberpudor ha desechado que se trate del sonido que
produce un encuentro amoroso (fácilmente confundible con un sismo de 8 grados
richter). En realidad, nuestra computadora se ha declarado cibernéticamente
desconcertada y ha optado por ponerse a jugar una partida múltiple de ajedrez
contra el Sombrerero Loco y la Liebre de Marzo (ignoro quién va
ganando, pero parecen muy divertidos tomando el té y declamando poemas).
Pero no os angustiéis; hemos recurrido a un satélite espacial para
fotografiar con detalle lo que ahí ocurre (el satélite de referencia es una
maravilla; te dice hasta de qué número calzas, además de dar tu horóscopo,
perfil psicológico, tendencia política y gusto musical). Ahora tenemos una
cantidad impresionante de datos que debemos procesar. A ver: se toma medio
kilo de alubias, algo de butifarras, cebolla a discreción, un poco de esto,
otro poco de aquello...
Bien, ya tenemos los primeros resultados del análisis satelital: según se
puede apreciar, en lo general y en detalle, los responsables de la agitación
que nos desconcierta son ¡seres humanos!; además, es indudable que hay entre
ellos hombres, mujeres, niños y ancianos; se puede afirmar que todos son
diferentes y que lo único que los iguala es la susodicha agitación (la
computadora intergaláctica hace una pausa en su té-ajedrez y nos propone
"rebeldía" como sinónimo de "agitación"), y que lo que
en esas tierras ocurre tiene algo de cocina, baile, marcha y encuentro
amoroso.
Puesto que no hay más datos, hemos conseguido un folletito que amenaza con
que, del 25 de julio al 3 de agosto, se celebrará (sí, dice "celebrará",
lo que confirma esa condenable tendencia de los de debajo a hacer fiestas a la
menor provocación) el Segundo Encuentro Intercontinental por la Humanidad y
contra el Neoliberalismo en el autodenominado "Estado Español" y en
cinco sedes, a saber: Madrid, Catalunya, Ruesta (en Aragón), y Almuñécar y
El Indiano (en Andalucía). Los temas que cocinarán, bailarán, marcharán y
encontrarán (no así lo dice el folletito, pero es evidente que así será)
son muy agitados: van desde "La economía neoliberal contra la
humanidad" (reconocimiento que agradece con modestia el capital
financiero), hasta "Contra todas las formas de marginación" (las élites
protestan porque este tema las margina), pasando por "Nuestros mundos y
el mundo de ellos" (los "ellos" se inconforman, dicen que los
nuestros no son mundos, sino asteroides), "La lucha por la cultura, la
educación y la información" (el dinero se ofrece como sustituto),
"La lucha contra el patriarcado" (¡Machos del mundo, uníos contra
este tema!), y "Las luchas por la tierra y la ecología" (los
neoliberales disienten: basura son todos los que no son ellos). El folletito
lleva, además, una inquietante y subversiva estrella de cinco puntas como símbolo
de la comida, perdón, del baile, perdón, de la marcha, perdón, del
encuentro.
No, no hemos encontrado referencia alguna a cepillos de dientes, pantuflas,
peines y bolsas. Sí, estamos de acuerdo en que se trata de una grave omisión.
Pero todo nos hace pensar que el guiso que se cocinará semejará una red, que
se bailará como debe bailarse, es decir, de alegría, que la marcha será por
la humanidad (que es otra forma de decir "contra el
neoliberalismo"), y que el encuentro será de los y las que resisten.
En fin, sólo queríamos advertiros de lo que en ese rincón de la Europa
rebelde se prepara; no sea que os vaya a tomar desprevenidos y a la hora de la
hora estéis a las prisas empacando zapatillas de baile y de marcha, platos y
cucharas, y la libido necesaria para cualquier encuentro. Nosotros nos
encargaremos de los cepillos de dientes, las pantuflas, los peines y las
bolsas.
Vale, Salud y, ¡claro!, habrá que ir para cocinar, bailar, marchar y,
sobre todo, para encontrarnos.
Desde las montañas del Sureste Mexicano

México, Julio de 1997