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Crónica de una Detención Arbitraria y un Encarcelamiento Ilegal Viernes 26 de Enero del 2001 Eran las tres de la tarde, manejo de regreso a mi casa, el conductor de un vehículo detrás del mío me indica que pare, detengo la marcha, bajo del mueble, me doy cuenta de que se trata de una pareja de agentes de seguridad pública. De inmediato el agente, el conductor, me señala que no tengo placa en la camioneta; me pregunta que si puedo comprobar quien es el propietario. Respondo - ¿Por qué me detiene? - Agente - Por Sospechoso - Pregunto - ¿Sospechoso de que? - Agente - Muchos de los asaltos se cometen en vehículos que no traen placas - Respondo - Llame usted a un agente de tránsito, a él le mostraré los documentos del vehículo. - Agente - ¿Tiene una identificación personal?. - Respondo - Si la tengo - Agente - Muéstremela - Respondo - Mi nombre es Francisco Hernández, vivo en calle 12 de Octu ....... Agente - Identifíquese - Respondo - No tengo por que hacerlo, explíqueme de que soy sospechoso, ya le dije quien soy y a que me dedico. Sus sospechas no le facultan para detener a un ciudadano y menos a tratar de obligarlo a que se identifique. Agente - El reglamento de policía me da esa facultad. Respondo - Ningún reglamento de ninguna institución sea municipal, estatal, o nacional, esta por encima de la constitución general del país, donde se establece que ningún ciudadano puede ser molestado en sus bienes o en su persona, ni debe ser violentado el derecho de libre tránsito si no ha cometido algún delito o ilícito. Continuo - Si a la camioneta le faltan las placas, llame usted a un agente de tránsito y que el levante la infracción que corresponda. - El agente se desespera, me dice que estoy equivocado y que no me oponga a su petición o seré remitido a la comandancia. Ahora el agente, saca su radio, establece comunicación en claves y lo guarda. Me dice que tránsito está en camino, y no desiste en que debo identificarme. Pasa el tiempo, los tránsitos no llegan. Pasan por ahí al menos dos patrullas de tránsito, pero no se detienen, el policía no hace nada para llamarlos. Pienso, -¿de qué se trata entonces?-, me viene a la mente otra vez la posibilidad de que me hayan estado siguiendo, que deliberadamente quieran detenerme, pero para eso necesitan estar seguros de que soy, quien digo que soy. No creo en ese momento que sólo sea que el “poli se aguevó y por eso me quieren dar pa´ arriba”. No, anteriormente fui detenido, en una de esas visitas que hizo Zedillo a la ciudad. También se me viene a la mente, el incidente de Cosme Damián en Tijuana, entonces decido que es el momento de retirarme de ese lugar. Pero el policía se me acerca casi hasta la cara, me fija la mirada, como buscando que lo agrediera. Por supuesto, no lo hice, solo lo retiré a una distancia normal, le dije que me parecía que no había nada que hacer allí, que me tenía que retirar. Agente - No se puede retirar - Pregunto - ¿Por qué? - Agente - Está detenido - Pregunto - ¿Cual es el delito? - Agente - Por agredirme - En ese momento llegó una perrera, enseguida dos agentes me esposaron y me llevaron a las instalaciones de Seguridad Pública Municipal. Para cuando llegué allí, mis manos estaban ligeramente amoratadas y el dolor subía hasta los hombros. Estoy en el estacionamiento de la cárcel, hacen un inventario de la camioneta, de lo que traigo y me conducen al interior. Pido que me dejen hacer una llamada - “Orita” - me dice el “poli”, primero deja todo lo que “trais” de dinero y todo lo demás, ya que estés adentro te dejamos que llames. Insisto en que es el momento, que es mi derecho y..... soy interrumpido - No sea irrespetuoso señor, le estoy hablando amablemente, por favor haga lo que se le dice, así es aquí el reglamento, al rato llama usted. - -“Pásele” con el médico- me dice otro agente. Ya frente al médico este me pregunta - ¿Francisco, tomas drogas? - , a lo cual contesto -NO en absoluto- , -¿Tienes tatuajes en tu cuerpo?- pregunta de nuevo, -Ninguno- respondo yo, y de nuevo pregunta - ¿Por qué te trajeron? -, -Es lo que quiero saber- le dije. Y por ultimo el médico termina “Pásale” para allá -. Es decir a la antesala de las rejas. Otro policía me ordena amenazante - ¡PÁRATE ALLA PEGADO A LA PARED! - Y yo simplemente le fijo la mirada; no pasa nada. - Quiero hacer una llamada - le dije. A lo cual me contesta - primero pásale a que te revisen en ese cuarto - - Quítate la ropa completamente - Me negué y volví a insistir en la llamada Policía - Quítate la ropa, y de todas maneras no va a haber llamada - Se me acerca otro “poli” y hace como que me revisa los tobillos. Saca una navaja y corta las agujetas de mis zapatos. Hay por lo menos seis policías atentos a mis reacciones, pero permanezco tranquilo e insisto en la llamada la cual finalmente me permiten realizar. Llamo a mi compañera, Iris, que no se sobresalta de ninguna manera y le pido que avise a los “compas” del FZLN Permanezco al rededor de dos horas en la cárcel, que para entonces ya habían llegado unos “compas” y gente del barzón. Ellos se entrevistaron con el Juez, a quien le pidieron una explicación del por qué fui detenido y por supuesto que no se “tragaron” los cargos por los que me detuvieron. Cincuenta pesos de multa y veinte minutos después, ya estaba con los “compas” en el vestíbulo lo que había sucedido. Agradecidamente despedimos al compañero barzonista Víctor Medina y partimos a dar aviso a los medios de comunicación impresos. De los cuales, solamente un periódico publico la noticia -una pequeña nota solamente -. Al día siguiente acudimos nuevamente a seguridad pública a recoger el vehículo, pero no hubo quien lo entregara, lo que sucedió sin mas problema el lunes 29. El mismo Sábado por la tarde acudimos a averiguaciones previas, donde un agente del ministerio público me tomó declaración. La semana entrante tendré que acudir de nueva cuenta para seguir con el proceso de la averiguación y a ver que sucede. En pocas palabras el testimonio que rendí en mi declaración es lo que aquí platico, con el agregado, de que esta detención la consideramos una arbitrariedad policíaca, un abuso de autoridad, una violación a los derechos individuales y las garantías constitucionales, que como en otras ocasiones, se trata de intimidar, inhibir e impedir que la gente se organice y luche por la defensa de sus derechos y el ejercicio del poder del pueblo. !! NO LO LOGRARAN ¡¡ |