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EXPOSICIÓN
DE MOTIVOS En suelos y cielos que
colindan con el Bravo al norte y al sureste con el Suchiate, en medio de dos océanos,
en la ciudad y el campo, recuperando el pasado para luchar en el presente por un
mejor futuro, hablando con los que nadie habla y escuchando a los que nadie
escucha, levantando la rebeldía como bandera, viviendo la dignidad como
proyecto de vida y CONSIDERANDO Primero.-
Que
en México existen dos proyectos de Nación que luchan entre sí para definir el
futuro de nuestro país: El
uno, el del Poder, es el de la inmovilidad. Implica la destrucción de la Nación
mexicana, niega nuestra historia y raíces, vende la soberanía, hace de la
traición y el crimen los fundamentos de la política moderna, y de la simulación
y la mentira escaleras de éxito político, impone un programa económico que sólo
consigue ganancias en la desestabilización y la inseguridad de todos los
ciudadanos y ciudadanas, y utiliza la represión y la intolerancia como
argumentos de gobierno .
El
otro proyecto, el de los mexicanos y mexicanas del pueblo con o sin organización,
es el del movimiento. Implica la reconstrucción de la Nación mexicana de la única
manera posible, es decir, de abajo hacia arriba; recupera historia y raíz de
nuestro pueblo; defiende la soberanía; lucha por una transición a la
democracia que no simule un cambio sino que se haga proyecto de reconstrucción
del país; lucha por un país que tenga la verdad y el mandar obedeciendo como
norma de quehacer político; lucha porque la democracia, la libertad y
la justicia sean patrimonio nacional, lucha porque el diálogo, la
tolerancia y la inclusión construyan un nueva forma de hacer política. Segundo.-
Que la vida política de nuestro país va más allá de la que impone,
excluyendo a la inmensa mayoría del pueblo, el estado mexicano; y que la lucha
por mantener el Poder o tomarlo ha definido una forma de hacer política que
deja grandes huecos en la vida política nacional. Tercero.-
Que el alzamiento zapatista de 1994 no sólo evidenció la crisis dentro del
sistema de partido de estado y el olvido al que se pretendía condenar a los indígenas
mexicanos, sino que también mostró la necesidad y posibilidad de una nueva
forma de hacer política, sin aspirar a la toma del Poder y sin posiciones
vanguardistas, además de que reconoció y estableció puentes con un movimiento
civil y pacífico, no partidario y heterogéneo, emergente: la sociedad civil. Cuarto.- Que la sociedad civil, organizada o espontáneamente
ha ido llenando los grandes vacíos que dejan los partidos políticos y, en los
últimos años y en oleadas cada vez más importantes, ha conseguido los logros
políticos más significativos del México moderno, se ha convertido, con el
acompañamiento de algunas fuerzas políticas, en la principal impulsora de la
transición a la democracia y en la constructora esencial de una nueva sociedad
plural, tolerante, incluyente, democrática, justa y libre, que sólo es posible
hoy en una Patria nueva. Quinto.-
Que la transición real a la democracia es la única esperanza de que los
ciudadanos y ciudadanas, todos y todas, recuperen su derecho de hacer valer el artículo
39 de la Carta Magna, que a la letra dice: La
soberanía reside esencial y originariamente en el pueblo. todo poder público
dimana del pueblo y se instruye en beneficio de éste. El pueblo tiene en todo
tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno,
y que este derecho es la base para la construcción de un nuevo país. Sexto.-
Que la construcción del proyecto de una Nueva Patria es un proceso cuya
conducción no corresponde a una fuerza hegemónica o a un individuo, sino a un
amplio movimiento nacional, popular y democrático. Y... Séptimo.- Que es necesaria una fuerza política que no luche
por la toma del Poder ni con los viejos métodos de hacer política, sino que
luche por crear, sumar, promover y potenciar los movimientos ciudadanos y
populares, sin tratar de absorberlos, dirigirlos o utilizarlos; una fuerza política
cuya lucha no es electoral pero que reconoce que el terreno electoral se ha
convertido en un espacio de acción ciudadana válido y necesario, y que es
indispensable la lucha por ampliarlo y democratizarlo; una fuerza política que
sume su lucha a la de otras fuerzas para lograr la transformación democrática
real; una fuerza política que con su práctica contribuya a la construcción de
una nueva forma de hacer política; una fuerza política que luche porque el
quehacer político sea un espacio ciudadano, que no use a los ciudadanos y
ciudadanas, sino que sea vehículo y pretexto para el movimiento social y político;
una fuerza política que no mire hacia arriba en su camino y aspiraciones, sino
que se dirija a los lados en sus palabras, oídos y esfuerzo; una fuerza política
que siempre levante la bandera de dignidad rebelde donde quiera que se
encuentre. POR
LO TANTO Es
necesario pensar en nuevas formas de relación entre la organización política
y el conjunto de la sociedad, nuevas formas de relación donde la ética y la
política no sean enemigas. Es
necesario que movimiento y organización política no sólo no se contrapongan,
sino que una esté al servicio del otro. Es
necesario el diálogo con y entre los espacios de participación y los
movimientos, la capacidad de convocar a unos y otros, de promover acciones
conjuntas, y de sumar y sumarse a sus iniciativas. Es
necesario un espacio de participación que, frente a los movimientos y con
ellos, pueda organizar la demanda y satisfacción de los derechos populares,
pueda organizar la resistencia y el desarrollo de formas sociales de autogestión,
pueda
Es
necesario que el espacio de participación política tenga movimiento interior
para no congelar las ideas como verdades inamovibles, sino que los pensamientos
estén en una continua confrontación con la realidad, y que el espacio de
participación genere un pensamiento crítico hacia el Poder y hacia sí mismo. Es
necesario que el espacio de participación tenga lugar para la voz de todas y
todos los que en él se encuentran. Es
necesario que el espacio de participación haga de la construcción colectiva su
interés principal Para
todo esto, para tratar de llenar un espacio vacío y no para competir con otros,
para tratar de aportar algo nuevo y no para disputar el monopolio de lo viejo,
para tratar de sumar y no de restar, para tratar de construir y no de destruir,
para tratar de convencer y no de vencer, para tratar de acompañar y no de
dirigir, para tratar de incluir y no de excluir, para tratar de proponer y no de
imponer, para tratar de servir y no de servirse, es que un grupo de mexicanos y
mexicanas, respondiendo a la convocatoria hecha por el EZLN en su IV
Declaración de la Selva Lacandona, nos proponemos construir el Frente
Zapatista de Liberación Nacional según la siguiente... DECLARACIÓN
DE PRINCIPIOS. El
Frente Zapatista de Liberación Nacional
adopta los siguientes principios que definen su identidad social y política: 1.-
El Frente Zapatista de Liberación Nacional es una organización política
mexicana, presente en todo el territorio nacional, que recurre a formas de lucha
civiles y pacíficas para hacer realidad en nuestro país una sociedad libre,
justa, democrática y participativa, abierta a todas las corrientes de
pensamiento, plural en su composición cultural y étnica, incluyente respecto
de todo tipo de minorías y justa en su orden económico y social. Para esto el
FZLN se sustenta en las raíces étnicas, culturales e históricas que conforman
a la nación mexicana para fortalecer nuestra identidad como pueblos y
enriquecer nuestro caracter pluricultural, y recoge la tradición de lucha que
ha desarrollado nuestro pueblo, a lo largo de más de 500 años, por liberarse
de los distintos tipos de dominación que ha padecido. El FZLN reivindica la
lucha por la dignidad que ha sostenido nuestro pueblo a lo largo de su historia
y busca con su accionar, a lo interno y a lo externo, ser congruente con esta
misma. 2.-
El Frente Zapatista de Liberación Nacional se declara independiente ideológica,
política y económicamente de los partidos políticos, de las iglesias, del
Estado mexicano y de cualquier otro Estado en el mundo. 3.-
El Frente Zapatista de Liberación Nacional con el carácter incluyente que
enarbola, porque sabe que su objetivo no puede ser obra de una sola fuerza sino
labor colectiva, reconoce que es necesario promover y participar en un amplio
movimiento nacional donde confluyan otras fuerzas políticas de oposición
independientes y cuya tarea es la transformación de México en un país con
democracia, libertad y justicia para todos. Es por eso que la búsqueda de la
unidad, mediante el diálogo y las acciones conjuntas, entre todas las fuerzas
que luchan por este nuevo México, así como la búsqueda por la integración de
las diversas formas de lucha pacíficas y civiles, será una actitud permanente
dentro de las actividades que realiza el FZLN. 4.-
El Frente Zapatista de Liberación Nacional no aspira a la toma del Poder. Su
razón de ser es la construcción de estructuras organizativas en el seno del
pueblo para que éste pueda tomar colectivamente las decisiones políticas que
respondan a sus intereses y ejerza su soberanía sobre el desarrollo económico,
político y social. El FZLN luchará siempre contra toda forma de explotación,
discriminación y opresión económica, social, ideológica y cultural, para
construir una sociedad en la que todos los mexicanos vivamos en condiciones
justas y dignas. 5.-
El Frente Zapatista de Liberación Nacional asume como principio fundamental el
de mandar obedeciendo, que se opone a
la relación mando-obediencia que viene desde el Poder y que busca filtrarse a
toda la sociedad. El FZLN propone a toda la nación adoptar este principio como
base de todas las relaciones sociales y políticas en México, buscando siempre
que en las relaciones sociales pese más la búsqueda del interés colectivo
sobre los intereses personales. Asimismo, como complemento a este principio, en
todas las actividades organizativas que requieran de un trabajo de coordinación,
los miembros del FZLN funcionarán bajo la lógica de coordinar respetando. 6.-
El Frente Zapatista de Liberación Nacional asume el principio de para todos todo, nada para nosotros, por su profundo contenido
comunitario y porque refleja la decisión de sus militantes de no buscar el
beneficio individual, sectario o partidista en el desarrollo de la lucha, sino
de luchar por el bienestar colectivo. 7.-
El Frente Zapatista de Liberación Nacional sabe que su lucha es aparte del
nuevo movimiento internacional que se opone al neoliberalismo y se propone
contribuir en esa gran batalla, desde su país, a la victoria de todos los
pueblos del planeta en favor de la humanidad y contra el neoliberalismo, la
construcción de un mundo donde quepan muchos mundos. |