El subcomandante Marcos responde a las preguntas de la sociedad civil
nacional e internacional.
Van a disculpar la florecita pero no sé cuántas tomas llevamos y no jala,
pues, y ya está gacha. Queremos agradecer al Sistema Zapatista de Televisión
Intergaláctica la oportunidad que nos da para dirigirnos a ustedes y resolver
algunas preguntas que hay en la opinión pública nacional e internacional, y
también en la Comisión Internacional Civil por los Derechos Humanos.
--¿Cómo valora el EZLN la situación del conflicto tras la matanza de
Acteal?
--Vemos que previo a la matanza de Acteal el gobierno diseñó una
estrategia para desplazar el conflicto en Chiapas hacia un conflicto entre
comunidades y entre etnias. Ese fue el sentido de armar a los grupos
paramilitares de modo que la guerra se desplazara a un enfrentamiento entre
indígenas armados: los del EZLN y los paramilitares del PRI y del gobierno.
En el momento en que se presenta Acteal se le identifica como lo que es,
como un crimen de Estado. La estrategia gubernamental queda exhibida, empieza
a ser evidente que el gobierno tiene las manos manchadas de sangre con los
asesinatos de Acteal, y esto se hace público, como declaró la Secretaría de
Relaciones Exteriores, ``desgraciadamente por Internet y televisión se supo rápidamente
lo de Acteal, antes de que el gobierno pudiera dar su propia versión. La
estrategia gubernamental siguió su rumbo, como un guión, como un papel
aprendido de memoria, para obtener en la opinión pública y al interior del
poder la legitimidad y el visto bueno para proceder a la liquidación del
EZLN.
Cuando el gobierno habla de aniquilar al EZLN está pensando, en el mejor
de los casos, en aniquilar a la dirigencia del EZLN, de tal forma que pueda
negociar con un cuerpo sin cabeza. Pensamos que a partir de la matanza de
Acteal se ha hecho más evidente esta estrategia de comenzar a golpear
alrededor de lo que es el EZLN y lo que es la dirigencia para aislar a los
dirigentes zapatistas y a los zapatistas, de tal modo que cuando venga el
golpe no haya ningún apoyo ni testigo incómodo para esta acción.
Así hay que entender esta campaña de xenofobia en contra de los
extranjeros, los golpes a la prensa honesta, los golpes a los dirigentes
sociales, el mismo hostigamiento a las comunidades indígenas, el alentar las
divisiones que hay en otras organizaciones sociales, el ``filtrar'' rumores
sobre supuestas divisiones o desacuerdos al interior del EZLN.
Por el lado del gobierno vemos que Acteal no modifica su estrategia
fundamental, que se dirige al aniquilamiento de la dirigencia del EZLN, sin
resolver el problema indígena. Al mismo tiempo, vemos que la sangre indígena
de nuestros hermanos de Acteal también significó una fuerte sacudida para la
conciencia nacional e internacional. Y llamó la atención sobre dos hechos
fundamentales, uno el fracaso de dejar que el tiempo resolviera el problema. Y
dos, en el fundamento de la estrategia gubernamental está el etnocidio, la
aniquilación de los indígenas de este país.
Para nosotros Acteal es la señal del gobierno frente al problema indígena.
Pero este golpe, esta bofetada para la opinión pública nacional e
internacional que significó la matanza de Acteal, produjo una gran movilización,
una nueva presión para que otra vez se metieran al debate público el
conflicto en Chiapas, la cuestión indígena y toda la disparidad entre un
modelo económico y social neoliberal y los pueblos fundadores de esta nación:
los pueblos indios.
Ya se demostró, tras las continuas referencias del EZLN respecto a que el
gobierno no tenía voluntad y estaba buscando tiempo y pretexto para aplicar
la solución militar al conflicto, que teníamos razón, y de alguna u otra
forma Acteal reacomodó a los actores, puso a todos de un lado o del otro, la
Conai, el Congreso de la Unión, los partidos políticos. Y volvió a señalar
a todos ellos, incluyendo al EZLN y al gobierno federal, la existencia de un
actor fundamental, que a partir de Acteal ha tenido un papel más protagónico,
¡enhorabuena!, la sociedad civil nacional e internacional.
Las posibilidades de que lo de Acteal no se repita, la esperanza de que los
pueblos indios puedan recuperar lo que en derecho les pertenece, que la paz
pueda ser un futuro para los pueblos indígenas de México y en un mundo
mejor, tienen mayores probabilidades ahora con la presión civil.
Esta pregunta permite ver la importancia del interlocutor al que nos
estamos dirigiendo por el Sistema Zapatista de Televisión Intergaláctica: es
la sociedad civil, a través de sus comités, de sus organizaciones sociales,
políticas, no gubernamentales, y también el ciudadano que no tiene
organización pero que está interesado en participar, porque cuando pasan
estas cosas no puede permanecer impávido.
Estoy siendo muy esquemático, pero eso es lo que vemos en la situación
actual. Hemos tratado de sacar textos y comunicados donde hacemos un análisis
más detallado, pero el resumen sería éste.
--¿Confían ustedes que se hará justicia con las víctimas de Acteal y
con los otros asesinatos políticos en Chiapas?
--No confiamos, como lo hemos respondido en otros escritos. Y no confiamos
porque quienes están decidiendo la responsabilidad y la culpabilidad en la
matanza de Acteal son los mismos que asesinaron indígenas.
En este caso, son escandalosas las declaraciones que ha venido haciendo la
PGR, que primero quiso presentar la masacre de Ac- teal como un
enfrentamiento, un choque armado, siendo que las víctimas no estaban armadas,
luego como un conflicto entre comunidades, y luego como un conflicto entre
familias...
De una u otra forma se ha ido revelando lo que nosotros ya revelamos en los
primeros días, que había responsabilidad directa, no por omisión sino por
comisión de delitos, de parte de la Seguridad Pública del estado, y por
implicaciones de complicidad en la Secretaría de Gobernación y la
Presidencia de la República. Comandantes de la Seguridad Pública están
implicados en armar, entrenar y proteger a los grupos paramilitares. Por eso
van a presentar uno, dos, tres chivos expiatorios y decir ``ya se solucionó
el problema'', y finalmente la verdad sobre Acteal no la vamos a conocer
mientras las personas que dieron la orden siguen en el gobierno. Habrá que
esperar otros cien años para saber qué pasó ahí.
Sigue el problema de los paramilitares. Con base en esta serie de mentiras
que difundió la PGR nos preguntan si es el conflicto de Chiapas un conflicto
intercomunitario, interétnico o religioso.
Intercomunitario es si es de una comunidad contra otra, interétnico de una
etnia contra otra. No es ni una cosa ni la otra y tampoco tiene que ver con
conflictos religiosos. Así es como se lo quiere presentar. Y disfrazar, con
la pretensión de desplazar un problema que tiene raíces políticas y
sociales, relacionadas con la forma en que la nación mexicana se ha
relacionado con los pueblos indígenas durante todos estos años, y tiene que
ver también con la rebelión, con el ¡Ya basta! de los pueblos indígenas
sobre esta situación. Sin embargo, el gobierno no asume el costo político y
social de reconocerlo, lo cual ayudaría porque una forma de resolver el
problema es reconocer que hay una guerra en el sureste mexicano, que es una
guerra entre la memoria de los pueblos indios y el olvido del gobierno.
Las supuestas pugnas entre comunidades en realidad se deben a grupos
paramilitares armados por el gobierno que se enfrentan a bases de apoyo
zapatistas o simpatizantes zapatistas sin uniforme militar. En ese sentido, no
hay un enfrentamiento entre dos ejércitos, según la Convención de Ginebra,
sino un conflicto entre sí mismos. Eso le permite al gobierno salirse de la lógica
de ser parte del conflicto y aparecer como mediador. En el caso de este
argumento de un conflicto interétnico, el viejo clasismo de la clase
gobernante, según el cual los indígenas son bárbaros, perversos y lo único
que están pensando es hacerse daño entre sí. Sin embargo, los que conocen
de cerca las comunidades indígenas (y la mayoría de ustedes ha tenido
contacto con las comunidades) saben que los problemas fundamentales de los indígenas
de México no derivan de sus diferencias o problemas con otros grupos de indígenas,
sino los que se refieren a la modernización, la globalización, a la gran
injusticia social que padecen.
En el caso del conflicto de Chiapas se maneja los problemas religiosos, así
para tratar de implicar a la Iglesia en el patrocinio del alzamiento
zapatista. Es un argumento que empezó hace 4 años y se repite cada año en
diferente intensidad, pero en los hechos ha sido completamente desvalorizado.
No es esto lo que está ocurriendo en Chiapas; en Chiapas hay una guerra que,
en el caso del gobierno mexicano, concentra muchas fuerzas internacionales,
pues está recibiendo ayuda de otros países. Por otro lado están los pueblos
indios con lo único que tienen, que es con su memoria.
--¿La actividad de las guardias blancas o paramilitares es una forma de
frenar la expansión del zapatismo?
--Sí, decimos nosotros, además de combatirla. Una de las facetas que
tiene esta guerra que lleva a cabo el gobierno contra los pueblos indios, además
de cercarlos con el Ejército federal, además de perseguirlos con la policía,
es crear y armar dentro de las propias comunidades (a veces directamente con
patrocinio del gobierno, a veces a través de municipios o caciques locales)
grupos armados que se enfrenten con aquellos que son opositores al gobierno.
No sólo al zapatismo sino a otros grupos políticos que son opositores al
gobierno. No sólo al zapatismo sino a otros grupos políticos que son
opositores. Es la forma de contenerlos, pero también de combatirlos y
aniquilarlos.
--¿Han respondido ustedes militarmente las agresiones de los
paramilitares, seguridad pública y del Ejército federal a sus bases de
apoyo?
--No, no lo hemos hecho. Por un acuerdo de las comunidades, hemos optado
por la resistencia y la denuncia. No queremos caer en la trampa, en el caso de
las agresiones paramilitares, de una guerra entre campesinos, entre indígenas,
aunque sea disfrazado de una manera o de otra. En relación con seguridad pública
y el Ejército federal, nos mantenemos todavía dentro del mandato que
recibimos de la sociedad civil de seguir en la vía del diálogo para resolver
el conflicto. Por eso no hemos respondido militarmente a esas agresiones, sino
que hemos tratado de evitarlas lo más posible, no caer en provocaciones,
buscar otros caminos para evitar que se produzcan y para castigar a los que
sean culpables.
--¿En qué consiste la labor social del Ejército federal en Chiapas?
--La labor social es la que asigna cualquier manual de contrainsurgencia
del ejército norteamericano para combatir a una oposición armada. Trata de
comprar a los pobladores civiles a través de ayuda social, ayuda económica,
de medicinas, de atención médica y al mismo tiempo, comprar información o
meterse al interior de las comunidades para obtener información sobre la
ubicación de grupos opositores, estructura de mando, tipo de armamento. De
forma paralela, está con los grupos paramilitares para darles equipos,
medicinas, y entrenamiento para enfrentar a las comunidades.
La llamada labor social del Ejército federal en Chiapas es una labor
militar en una fase no armada.
-¿Cuál es la situación de los derechos humanos en Chiapas?
-Lo hemos dicho y lo repetimos: la situación es de violación constante
desde siempre, y crece cada vez más y se va haciendo más escandalosa. No sólo
se trata de detenciones, golpes que no están permitidos, sino de asesinatos y
desapariciones. Pero nosotros pensamos que ustedes, a través de la observación
directa, porque esta pregunta nos la hace la Comisión Civil Internacional de
Observación por los Derechos Humanos, se habrán dado cuenta cuál es la
situación de los derechos humanos, y seguramente tendrán una opinión mejor,
más concreta que lo que podamos transmitirles nosotros por este canal de
televisión.
``Nos preguntan si respetamos los derechos humanos en nuestra zona de
influencia. Yo creo que lo mejor es que responda un compañero de los que se
encargan de la dirección política y organizativa del EZLN, con el Comité
Clandestino Revolucionario Indígena. Vamos a invitar aquí al estudio de tv
zapatista, televisión intergaláctica, al comandante Tacho. (El comandante
Tacho entra a cuadro y se sienta a un lado de Marcos.)''
Tacho:
Respecto a los derechos humanos en la zona de influencia del EZLN nosotros
creemos que sí (se respetan), pero somos parte de este conflicto y es mucho
mejor cuando vienen organismos internacionales para constatar realmente si se
cumplen o no los derechos humanos. O sea, que nosotros no podemos decir si se
cumplen o no, nosotros creemos que sí, pero es mejor que otras personas
nacionales o en este caso internacionales, sean los que digan si se cumplen y
se respetan los derechos humanos. Eso es lo que quería decir. Que pueden
venir a las comunidades zapatistas y no zapatistas a ver si se respetan o no
los derechos humanos, y ahí tendrán mayor información respecto a este tema.
Marcos:
Muchas gracias Tacho...
¿Hay presos políticos en las cárceles mexicanas?
Hay muchos, hay muchos zapatistas en las cárceles, no solamente en Chiapas
sino en otras partes de la República y también hay presos políticos de
otras organizaciones políticas y sociales que están ahí por el delito de
ser opositores, de ser rebeldes y de defender sus derechos. La lista es muy
grande, les pido que acudan a las organizaciones no gubernamentales
nacionales, preferentemente de derechos humanos; hay varias y les pueden dar
información veraz. ``Me he pasado una pregunta sobre Acteal: la acción de
las bandas paramilitares ha provocado el fenómeno de lo que se llama
desplazados, que en realidad no sería el término más adecuado, sino el de
refugiados, porque son desplazados en el marco de un conflicto de guerra.
``Ustedes, a través de la prensa, a través de la observación directa, se
han dado cuenta de la situación. Los compañeros piensan que la solución al
problema consistiría en resolver las condiciones en que viven estos
desplazados, que se encuentran en condiciones realmente dramáticas,
escandalosas para nuestro país, al borde de la muerte, y de una u otra forma
sería necesario resolver los problemas de salud, alimentación y vivienda
para estos desplazados, para que puedan sobrevivir. ``Otro punto es que tendrían
que existir condiciones políticas, sociales y económicas para su retorno,
para regresar a sus hogares; entre esas condiciones estarían el desarme de
los grupos paramilitares, las garantías de respeto a su vida y bienes, y por
supuesto un acuerdo firme que evite que se repita el fenómeno de los
paramilitares y los desplazados. ``Otro punto importante para resolver este
problema es la indemnización de las víctimas y afectados por los
paramilitares, para que puedan recomenzar, porque perdieron todo: su casa, su
tierra, su ropa, sus utensilios de trabajo, todo, se salieron con lo que
llevaban puesto y ahora ya no tienen nada. Esa es una forma que nosotros vemos
de solucionar el problema, y pensamos que aquí es muy importante el apoyo de
la sociedad civil. No pensamos que el gobierno tenga interés en esto.''
¿Cuál es el concepto de autonomía indígena de los zapatistas?
El concepto de autonomía de los zapatistas es el de los pueblos indios que
hicieron oír su voz en la mesa de San Andrés, el concepto de autonomía de
los zapatistas es el de los acuerdos de San Andrés, los que firmaron el
gobierno y los zapatistas el 16 de febrero de1996 y que a grandes rasgos
reconoce que los indígenas son parte de la nación mexicana pero que son
diferentes, que deben ser reconocidos e incorporados en su diferencia y no
homogeneizados como pretenden algunos. En este caso homogenización es
aniquilación. ``No me extenderé mucho sobre este tema, hay mucho escrito, y
ahí están los acuerdos de San Andrés. Esa es la autonomía que nosotros
queremos, no queremos la independencia ni queremos otro Estado dentro del
Estado mexicano, queremos una autonomía incluyente.''
¿La creación de municipios autónomos es la forma en la que los
zapatistas respondemos al no reconocimiento en forma de ley de los acuerdos de
San Andrés?
La creación de municipios autónomos es la forma en que las comunidades
indígenas cumplen y aplican los acuerdos de San Andrés. Los acuerdos de San
Andrés reconocen la capacidad de los pueblos indígenas para gobernarse según
sus usos y costumbres, según sus formas internas, y eso es lo que se está
aplicando y eso es lo que da sentido a los municipios autónomos. Esto es lo
que pasa ahora; aun si el gobierno no cumple los acuerdos, ellos los dan por
acordados y lo están aplicando.
¿Quién manda en Chiapas?
En Chiapas por el lado del gobierno manda el Ejército federal. De una u
otra forma aquí convive aparentemente el gobierno civil y el gobierno
militar, pero en los hechos el gobierno civil funciona nada más como careta,
como rostro amable de una gobernación militar. Toda la vida social y política
del estado está militarizada y las decisiones fundamentales y estratégicas
del estado de Chiapas se toman en la séptima Región Militar con sede en
Tuxtla, con el general que está al mando, y no en el palacio de gobierno de
la misma ciudad. Ellos son los que están decidiendo adónde van dirigidas las
inversiones sociales, los movimientos militares, la estructura de la policía,
la distribución de los paramilitares.
¿La Cocopa mantiene los compromisos adquiridos como instancia coadyuvante
en el proceso de diálogo?
Pensamos que es muy pronto para contestar si mantiene o no los compromisos
adquiridos. La Cocopa está como una veleta en medio de la tormenta política,
las presiones gubernamentales y las presiones de sus dirigencias partidarias,
que tienen un proceso electoral en puerta. El gobierno insiste en poner de su
lado a la Cocopa para tener un aval legislativo para la guerra y los golpes
que pretende dar, y en ese sentido la Cocopa no alcanza a recuperar un lugar
en la nueva situación respecto al conflicto de Chiapas. Pero lo más
importante para saber si la Cocopa hace honor o no a los compromisos
adquiridos, será la respuesta a las observaciones que hace el gobierno a su
iniciativa de ley. La reforma y el contenido que tenga la respuesta de Cocopa
a esas observaciones gubernamentales será uno de los puntos para contestar
esta pregunta, y uno de los más importantes para definir más adelante.
``Bueno, regresamos otra vez a los estudios de la televisión zapatista de
televisión intergaláctica hablando de otra de las instancias, ahora la
Conai. La pregunta es ¿cuál es la importancia de la Conai como instancia de
mediación? ``Dentro del gobierno y dentro de ciertos grupos de poder en México
hay varias posiciones que insisten en que el diálogo debe ser directo, sin
mediaciones, y en ese sentido, tanto Conai como Cocopa serían un obstáculo
para la solución del conflicto. ``La visión del EZLN al respecto es que debe
haber una mediación para la solución del conflicto, y esta mediación debe
ser una especie de puente con la sociedad civil, que fue la que se metió en
medio de las partes en conflicto. ``Cuando se da el levantamiento zapatista y
empiezan los combates entre el Ejército federal y el Ejército Zapatista, hay
un movimiento nacional e internacional que se pone enmedio de los dos
combatientes y dice: hay que dialogar. Esa es la mediación que aparece, la
que le da esta característica especial al conflicto en Chiapas desde 1994.
``Se necesita una especie de testigo, de ojos, de oídos y manos de la
sociedad civil en esa mesa de negociación, para que lo que ahí ocurre, sea
realmente serio, profundo y conduzca a un compromiso de paz. Cuando el
gobierno quiere tener el diálogo directo y hacer a un lado a la mediación y
a la coadyuvancia, no es porque quiera hacer más rápido sino porque apuesta
a que un diálogo directo podrá absorber al EZLN dentro de la lógica de la
política de Estado, de tratos, de componendas, de arreglos con las
dirigencias, en fin, de compra-venta de conciencias, que es lo que se
acostumbra. ``En este sentido, la Conai, y no me refiero a un individuo sino a
los miembros de la comisión, es importante en la medida en que se refleje el
sentir y el interés de la sociedad civil en el conflicto. ``También se le da
un golpe a la Cocopa por medio de la estrategia gubernamental. Golpes
soterrados a través de sus partidos políticos, sus representaciones
legislativas. En el caso de la Conai, los golpes son más burdos y ostentosos.
Cuando la Conai declara algo que sirva para su estrategia de aislar al EZLN,
inmediatamente se habla muy bien de la mediación, se defiende a los
mediadores. Pero cuando la Conai declara que no hay condiciones para reanudar
el diálogo, y se pronuncia contra la militarización y contra los grupos
paramilitares, entonces inmediatamente se le acusa de ser parte del conflicto
y no una mediación. Respecto a la Conai y a la Cocopa, nosotros pensamos que
es importante que las instancias de mediación y coadyuvancia se mantengan y
fortalezcan y no tenemos ningún interés en que ni una ni otra se debiliten.
Al contrario de la estrategia gubernamental, que sí necesita que tanto la
coadyuvancia como la mediación desaparezcan o cuando menos bajen su perfil
significativamente para dejar las manos libres al gobierno de México para
imponer lo único que le queda, el uso de la fuerza, en la medida en que la
razón no le presenta ninguna posibilidad... * * * ``Ya volvimos. Una disculpa
a nuestro auditorio, pero una hormiga se infiltró en las posiciones del EZLN
y en la cámara de nuestro camarógrafo. Otra pregunta que tenemos por acá de
la Comisión Civil de Observación por los Derechos Humanos que dice: ¿Que qué
opinan del trabajo de esta comisión de observación? y ¿qué opinan del
ataque a la presencia de extranjeros en la zona de conflicto? ``Son dos
preguntas en una. El trabajo de la comisión, por lo que hemos visto y lo que
nos platican los compañeros de los pueblos, ha sido un trabajo respetuoso de
las partes, en ningún momento han abandonado la posición neutral y objetiva
que una comisión de este tipo requiere. Han hablado con todos los actores prácticamente,
sólo con nosotros no, pero estamos usando este medio para dirigirnos a ellos.
Al mismo tiempo que han sido respetuosos, han sido valientes. Han llegado en
un momento en que hay una campaña feroz en contra de los extranjeros, por lo
que explicaré más adelante. No obstante esta campaña de hostigamiento y
persecución que están recibiendo han cumplido su programa. ``Tenemos la
esperanza de que todo lo que vieron y escucharon en los días que han estado
acá en las tierras de Chiapas, y con todo lo que han obtenido de entrevistas
con funcionarios, con mediadores, con coadyuvantes y con los actores directos
del conflicto, me refiero a los pueblos indios, esto será transmitido a las
diferentes organizaciones y organismos de sus países y esperamos que se
conozca realmente, como decían ustedes, la verdad de lo que está ocurriendo
aquí. ``Vemos también que se han convertido en una especie de ojos de un
sector de la opinión pública internacional y que en este sentido no han
mostrado ningún intento de injerencia en los asuntos internos de México. Se
han mostrado muy respetuosos a lo que aquí ocurre. Además, ha permitido un
balance de lo que ha ocurrido en esta zona después de la matanza de Acteal,
que es lo que se ha solucionado, lo que se ha agravado, y es importante que se
conozca en México y en todo el mundo. ``Respecto a qué opinamos de la
presencia de extranjeros en la zona de conflicto, es parte de lo que hemos
estado insistiendo a través de los últimos escritos y de nuestros
comunicados. Hay una estrategia, un plan que, en el sentido estricto, se
reduce a que el gobierno quiera aniquilar a los zapatistas, como lo
explicaremos ampliamente. ``Respecto a los extranjeros, el gobierno quiere
usarlos en tres sentidos. Primero, usarlos para obtener una legitimidad que no
tiene dentro del país. México es un país muy nacionalista, muy orgulloso de
su nacionalismo. Pero ahora que el principal violador de la soberanía
nacional es el gobierno mexicano, éste sale en defensa de los valores
nacionales y en contra de los extranjeros. Trata de obtener por otros medios
el apoyo y la legitimidad que ha perdido. Este es un uso de esta campaña de
xenofobia. La otra parte de este plan es eliminar a testigos incómodos
internacionales que pueden hacer ruido, que pueden difundir en muchas partes
lo que está ocurriendo. Y no me refiero sólo a testigos frente a una
desgracia que puede ocurrir, la guerra o una matanza como la de Acteal. Me
refiero a testigos de lo que ya existe ahorita, de la guerra que ya existe
ahorita que ustedes, de la comisión civil internacional, acaban de pasar por
varias comunidades. Se habrán dado cuenta que muchas veces no tiene un
impacto que alcance las ocho columnas a nivel mundial, pero que significa una
guerra de desgaste, un horror cotidiano con que las comunidades indígenas están
viviendo. El gobierno no quiere testigos de este horror cotidiano, y lo único
que tiene que hacer es evitar que los escándalos se conozcan. Eso es lo que
quiere hacer, hacer una guerra chiquita, sorda, que no sea muy escandalosa
para poder llevarla a cabo. ``Otro uso que le quieren dar a los extranjeros
mediante esa campaña de perseguir al que viole su condición migratoria, es
que golpeándolos a ellos, se golpee a las comunidades. Uno de los pasos
siguientes dentro de la estrategia gubernamental sería atacar los
Aguascalientes y las comunidades indígenas donde hay campamentos de paz, con
el pretexto de que van a revisar y van a correr a extranjeros que no están
cumpliendo las leyes migratorias. ``Con el pretexto de golpear a los
extranjeros y sacarlos del país, van a golpear las comunidades, hacer cateos,
hacer detenciones y a tomar los Aguascalientes. Eso es lo que pensamos que van
a hacer...'' * * * ``Ya regresamos, queridos televidentes. Esa toma fue para
los fetichistas. Es que dicen que este programa está muy aburrido. Y se puso
a hacer un dibujo. Este el signo de autenticidad de este programa, diga no a
la piratería, o diga sí pero ponga este logotipo: sistema zapatista de
televisión intergaláctica. Sí a la piratería. ``Vamos a terminar ya para
ver nuestro siguiente programa. Faltan unas cuantas preguntas. Una dice: si el
gobierno no está dispuesto a cumplir los acuerdos de San Andrés ni el EZLN
está dispuesto a regresar al diálogo si no se cumplen las cinco condiciones,
entonces ¿qué alternativas quedan para resolver el conflicto?, ¿qué hay
que hacer? ``El problema no es si se cumplen sólo los acuerdos de San Andrés,
o si se cumplen o no las cinco condiciones. Lo que está debajo de las cinco
condiciones, lo que está en juego en esta disputa sobre el proceso de diálogo,
es lo fundamental: si el diálogo es o no la vía para solucionar el
conflicto. Ahora que el gobierno dice `no cumplimos con los acuerdos de San
Andrés', está diciendo que no vamos a resolver el problema por la vía del
diálogo. Así pone en crisis todas las esperanzas que puedan tener la
sociedad civil y el EZLN en el diálogo. Pierde credibilidad, pierde confianza
y no puede haber un diálogo si no hay confianza. Lo que está en juego es si
la vía es el diálogo o la guerra. Las cinco condiciones no están planteando
la rendición, no son condiciones militares de rendición ni nada por el
estilo. Se refieren a la voluntad de diálogo, voluntad de paz y al abandono
definitivo de la voluntad guerrera para resolver el conflicto. ``Si lo que está
en juego es la viabilidad, la credibilidad, la confianza que debe haber sobre
el diálogo, nosotros pensamos que la alternativa es volver a poner el diálogo
como algo confiable y creíble. La única forma de hacerlo es que el gobierno
cumpla la palabra para que le devuelva al diálogo la confianza y la
credibilidad. ¿Cómo? Cumpliendo los acuerdos de San Andrés. ``Y esto sólo
podrá venir de un gran movimiento de la sociedad civil. La alternativa es
volver a otorgarle al diálogo, su credibilidad y su confianza, es decir, que
se cumplan los acuerdos a los que se llegan.''
¿Cuál es la vigencia de esas cinco condiciones que puso el EZLN para
regresar al diálogo?
La primera condición es que se cumplan los acuerdos de la mesa uno sobre
los derechos y la cultura indígenas y que, por tanto, se instale la Comisión
de Seguimiento y Verificación, que es la que se encarga de ver que se cumplan
esos acuerdos. Esta demanda está completamente atorada. No tiene ningún viso
de solución, el gobierno sí acepta que firmó esos acuerdos pero no acepta
su responsabilidad para cumplirlos. Ha rechazado una y otra vez, con
diferentes argumentos y con diferentes pretextos, la iniciativa de Cocopa. ha
hecho todo lo posible por sabotear la Comisión de Seguimiento y Verificación
y no hay ninguna esperanza, ningún indicio de que el gobierno vaya a cumplir
con esa demanda que sintetiza las otras cuatro. Y que sintetiza esto que decía:
lo que está en juego es la vía del diálogo o la vía de la guerra para
resolver el conflicto. ``La segunda de las condiciones se refiere a una
propuesta seria para la mesa dos que es sobre democracia y justicia. Como
ustedes recuerdan, la mesa dos no llegó a ningún acuerdo porque en la mesa
el gobierno tenía el propósito de reventar el diálogo. Se necesita de una
propuesta seria de esta mesa, pero si ni siquiera hay cumplimiento de los
acuerdos ya firmados, no hay ninguna esperanza de que haya más acuerdos en
este diálogo. ``La tercera de las condiciones se refiere al cese de la
persecución y del hostigamiento militar y paramilitar en las comunidades indígenas
de Chiapas. Muchos de ustedes se habrán visto o se habrán dado cuenta por la
prensa, que esto no sólo no se ha detenido ni ha ido para atrás, sino que ha
ido creciendo. ``Si alguien pensaba que Acteal es la culminación de un
proceso de militarización, paramilitarización y ataque a las comunidades indígenas,
ahora, dos meses después sabemos que no, que el horror puede llegar todavía
más allá, que puede haber pesadillas peores que las de Acteal como las que
se están viviendo cotidianamente en las comunidades indígenas del norte de
Chiapas, los Altos, en la Selva en la Costa, en todas las comunidades indígenas
del sureste mexicano. No se ve que haya alguna posibilidad de control o de
marcha atrás en ese sentido. Además de los paramilitares, el Ejército
aumentó sus posiciones, aumentó efectivos, mejoró su técnica militar, su
tecnología es cada vez más sofisticada. El posicionamiento del Ejército
federal no es para un diálogo sino para un golpe. La persecución y los
ataques contra las comunidades y las bases zapatistas son cada vez más
descaradas. Empezaron el primero de enero de 1998 y todos los días se repiten
una y otra vez con el pretexto de la aplicación de la ley de armas de fuego,
de búsqueda de mariguana, de labor social; a veces sin ningún pretexto, los
soldados siguen agrediendo a las comunidades indígenas. Tras ellos van sus
convoyes de refuerzo: prostitución, drogas, alcoholismo, por supuesto, la
descomposición social en las comunidades. ``La cuarta condición que hemos
puesto es la liberación de los presos zapatistas que hay en todo el país. No
sólo en las cárceles de Chiapas hay zapatistas prisioneros, también en
otras partes de la República. Estamos exigiendo su liberación. Si hablamos
de un diálogo para resolver las cosas, cómo vamos a seguir recibiendo el
tratamiento de delincuentes. Hay que ser consecuentes, hay que darle el trato
de una fuerza con la que se está dialogando y no el de delincuentes a los
zapatistas que están presos. ``La quinta condición que hemos puesto se
refiere a que se necesita que el gobierno ponga o nombre a un comisionado, o a
los comisionados que ya estén, les dé capacidad de decisión, para poder
resolver el problema, para adquirir compromisos, que no sean meros correos,
sino que tengan capacidad de decisión. Se necesita que esos comisionados se
dirijan con respecto y seriedad en las pláticas. ``En este caso, desde que se
planteó la demanda, han pasado dos comisionados, salieron el señor Bernal y
el señor Pedro Joaquín Coldwell, y ahora está Emilio Rabasa Gamboa, quien
ha demostrado que no tiene independencia, seriedad ni respeto. De todos los
comisionados, Rabasa es el único que no se ha presentado protocolariamente
con una de las partes, en este caso con nosotros. Nunca se ha referido al EZLN
como EZLN, no ha dado un trato serio a la parte. Pensamos que esta condición
tampoco se ha cumplido. Pero lo que está detrás de esas cinco condiciones,
lo que está en juego es precisamente la vía del diálogo como algo
posible.''
La última pregunta más o menos sintetiza el tema del diálogo y lo que
sigue. La pregunta dice textual: si el gobierno aprueba la ley de derechos y
cultura indígenas elaborada por la Cocopa, si presenta una propuesta seria
sobre el tema de democracia y justicia, si cesa el hostigamiento militar y
paramilitar a las comunidades indígenas de Chiapas, si designa a un
comisionado con capacidad de decisión con respeto y seriedad en la negociación
y si libera a los zapatistas presos, si esto ocurre, ¿estaría dispuesto el
EZLN a regresar al diálogo sin poner nuevas condiciones y sin pretexto?
La respuesta es sí. Si se cumplen las cinco condiciones regresaríamos al
diálogo. Y eso que desde que se pusieron las cinco condiciones han aparecido
nuevas situaciones, el conflicto es todavía más grave pero el EZLN no ha
agregado más condiciones a las cinco que puso en 1996, desde que el diálogo
con el gobierno quedó suspendido. Si el gobierno acepta la iniciativa de la
Cocopa, si hace una propuesta seria de democracia, si deja de perseguir y
hostigar a las comunidades indígenas, si le da capacidad de decisión,
seriedad y respeto a su comisionado, si libera a los zapatistas presos, si
pasa todo eso, entonces sí estaríamos dispuestos a regresar a la mesa del diálogo.
``Desgraciadamente el gobierno no va a cumplir ninguna condición, ni una
sola. El gobierno no piensa que el diálogo sea la vía para resolver el
conflicto. Lo que quiere hacer respecto al diálogo y la negociación es
usarlos para ganar tiempo para su verdadera vía, que es la militar. Nosotros
no vemos ninguna posibilidad de arreglar por ese lado y por eso pensamos en
esta interlocución, este mensaje que llega a sus hogares, porque es la
sociedad civil nuevamente la que puede generar este movimiento y conseguir que
el diálogo vuelva a tener el papel que merece. Es decir, resolver pacíficamente
el conflicto. ``Agradecemos la atención prestada y esperamos que estén
pendientes al próximo programa del sistema zapatista de televisión intergaláctica.
Diga sí a la piratería, un delito más de los que ya tenemos.''
¿Nos vamos Tachito?
Nos vamos.
Es todo... Luces, cámara, corte...