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Chiapas: la guerra II. La m�quina del etnocidio (Carta 5.2) Noviembre de 1999 "Ya anochecido y por un atajo llegaron al pueblo Ram�n Balam y Domingo Canch�. Escapaban de la matanza que los blancos hac�an entre los indios. Balam hab�a recibido un machetazo en la espalda y sangraba. Jacinto Canek le dijo: Ya se cumplen las profec�as de Nahua Pech, uno de los cinco profetas del tiempo viejo. No se contentar�n los blancos con lo suyo, ni con lo que ganaron en la guerra. Querr�n tambi�n la miseria de nuestra comida y la miseria de nuestra casa. Levantar�n su odio contra nosotros y nos obligar�n a refugiarnos en los montes y en los lugares apartados. Entonces iremos, como las hormigas, detr�s de las alima�as y comeremos cosas malas: ra�ces, grajos, cuervos, ratas y langostas del viento. Y la podredumbre de esta comida llenar� de rencor nuestros corazones y vendr� la guerra. Los blancos gritaron: �Se han sublevado los indios!". Canek. Historia y leyenda de un h�roe maya. Ermilo Abreu G�mez
Octubre-noviembre de 1999, agencias internacionales de noticias.- La Secretar�a de Relaciones Exteriores puso en marcha una campa�a de informaci�n v�a Internet, para dar a conocer el trabajo que realiza el gobierno mexicano para acabar con la pobreza en Chiapas. El texto que se difunde, escrito en espa�ol, ingl�s, franc�s, italiano y alem�n, dice que las autoridades han logrado en Chiapas grandes avances en educaci�n, salud, reparto agrario y desarrollo agr�cola. Sin embargo, el documento no menciona la situaci�n del conflicto armado ni la situaci�n de los ind�genas desplazados. A la sociedad civil nacional e internacional: De: SupMarcos Se�ora: En estos d�as estar� circulando un documento elaborado por la Secretaria de Relaciones Exteriores, sobre el estado mexicano de Chiapas, donde se detallan las acciones gubernamentales en materia de educaci�n, salud, reparto agrario y desarrollo agr�cola. Con el fin de completar lo que "informa" el gobierno mexicano, el EZLN lanza el siguiente folleto titulado CHIAPAS: LA GUERRA, que puede ser reproducido total o parcialmente, citando fuente o sin citar, y se puede tambi�n hacer un avioncito de papel y arrojarlo en la cara del embajador o c�nsul mexicano de su preferencia, o clasificar en el rubro de "horrores" en la "H" de "historia". Tambi�n puede entregarse a alguna alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU a la que le quieran ver la cara de rabasa. Sale y vale: En sus manos tiene usted el folleto. En la portada se ve la imagen de un mapamundi que, curiosamente, tiene el mismo contorno geogr�fico del suroriental estado mexicano de Chiapas. Arriba, con letras "bold" o "black" (o como se les diga a las "negritas") y en may�sculas, se lee CHIAPAS: LA GUERRA.
Abajo del mapamundi "chiapanizado", en letras m�s peque�as se dice: "�As� son las �ltimas guerras del siglo XX? �O as� ser�n las guerras del siglo XXI?". En la parte de atr�s, o sea en la contraportada, la imagen es un pasamonta�as, en el hueco donde debieran estar los ojos hay un espejo. Abajo se lee: "Se permite, es m�s, se exige la reproducci�n total o parcial de lo que habla este folleto y, sobre todo, de lo que calla". En la primera de forros est�n algunos datos: Pa�s: M�xico Superficie: 1,967,183 km. cuadrados Poblaci�n: 91,800,000 (1994) Poblaci�n Ind�gena: 10 millones (las cifras oficiales hablan de poco m�s de 5 millones) Estado: Chiapas Superficie: 74,211 kil�metros cuadrados Poblaci�n: 3,607,128 Poblaci�n ind�gena: M�s de un mill�n de personas (el gobierno s�lo menciona a 706 mil).
La primera p�gina empieza, sin anestesia, declarando que: Para encontrar "M�xico" en un mapa moderno debe usted apurarse, porque los gobernantes actuales se han empe�ado en destruirlo y, si tienen �xito, pronto no aparecer� m�s en los mapamundis. Localice primero el continente americano. Bien, ahora ubique lo que se llama "norteam�rica". Ahora, eso que aparece al sur de los estados norteamericanos de Texas, Arizona, Colorado y California, no es (todav�a) una m�s de las estrellas en la bandera estadunidense. Observe con atenci�n ese pedazo del continente cuyo costado occidental es acariciado por el Oc�ano Pac�fico, previa cuchillada que le dej� la pen�nsula de Baja California como solitario y diestro brazo, y cuyo vientre se adelgaza para darle un lugar privilegiado al Oc�ano Atl�ntico (protegido por el pulgar de la pen�nsula de Yucat�n). �Qu� le parece? S�, tiene usted raz�n, su figura es la de una mano que espera. Bien, �se es M�xico. �Uff!, es bueno saber que a�n est� ah�.
Ahora anote usted los datos que aparecen en la primera de forros. Conforme avance en la lectura de este folleto, el n�mero de la poblaci�n ind�gena en Chiapas ir� disminuyendo. El gobierno mexicano lleva adelante una guerra cuyo primer paso contempla la eliminaci�n de casi medio mill�n de ind�genas (precisamente los "faltantes" en su censo, que son los ind�genas que habitan en la llamada "zona del conflicto"). Fuentes gubernamentales estiman en cuando menos 450 mil el n�mero de ind�genas que son zapatistas o simpatizan con la causa del EZLN, ergo, son "zapatistas potenciales", es decir, "eliminables".
Con balas, bombas, granadas, paramilitares, esterilizaci�n forzada, secuestro y tr�fico de infantes, deterioro del medio ambiente, asfixia cultural, y, sobre todo, con olvido, los ind�genas mexicanos son aniquilados en una guerra cuya intensidad en los medios de comunicaci�n sube y baja, pero es constante e inexorable en la cuota de muerte y destrucci�n que cobra en la realidad chiapaneca.
Bueno, ahora conc�ntrese usted en la esquina suroriental del mapa de M�xico. Esa zona morena y llena de monta�as es Chiapas. S� "Chiapas" y no "Chapas", como lo pronuncia Zedillo. �Qui�n? �Zedillo? �Ah! Es el que est� al frente del grupo que gobierna M�xico. Bueno, no al frente, m�s bien atr�s. No, quiero decir, a un lado. No, es mejor decir que est� debajo de. En fin, algunos lo llaman "el presidente de M�xico" pero en este pa�s nadie toma en serio esa afirmaci�n. Bueno, no nos distraigamos. Tome usted un l�piz de color rojo y colore� esa esquina, la �ltima, de M�xico. �Por qu� de rojo? Bueno, quiere decir varias cosas: "lucha", "conflicto", "alerta", "peligro", "emergencia", "sangre", "lucha", "resistencia", "det�ngase", "guerra". Chiapas quiere decir todo eso, pero ahora s�lo tomaremos el rojo como "guerra". S�, hay aqu� una guerra. S�, soldados, aviones, helic�pteros, tanques, ametralladoras, bombas, heridos, muertos, destrucci�n. �Las partes confrontadas? Bueno, por un lado est� el gobierno mexicano; por el otro est�n los ind�genas. S�, el gobierno contra los pueblos indios. �Qu�? No, no le estoy hablando de algo que pas�, es algo que ocurre actualmente. S�, en este fin del siglo XX y cuando ya desempaca su equipaje de incertidumbres el siglo XXI, el gobierno mexicano le hace la guerra a los habitantes m�s primeros de este pa�s, los ind�genas. �Qu� dice usted? �Qu� el gobierno de M�xico dice que no es una guerra sino un "conflicto"? Bueno, veamos algunos datos que pueden ser comprobados "in situ", con el simple m�todo de la observaci�n, viendo y escuchando. El problema es que, para el gobierno mexicano, las acciones denotadas por los verbos "ver" y "escuchar" est�n tipificadas como delitos. Cualquier ciudadano mexicano o de cualesquiera de los pa�ses de los 5 continentes deben ser mudo y ciego, so pena de c�rcel, expulsi�n, amenaza, desaparici�n o muerte. Pero supongamos que usted no quiere arriesgarse a ser encarcelado, perseguido, amenazado o desaparecido si es mexic ano, o, si usted es de otra nacionalidad, amenazado, hostigado y expulsado de nuestro pa�s por autoridades gubernamentales que odian a los que que vienen a comprobar "in situ" las informaciones period�sticas. �Qu� hacer? Bien, para eso est� este folleto, en �l le diremos s�lo lo que es comprobable a simple vista, y no lo que requiere de una investigaci�n a fondo y "contactos" muy arriba en el gobierno... norteamericano. Como aval moral de esta informaci�n, le diremos que nosotros nunca le hemos mentido y no tenemos por qu� hacerlo ahora. Pero a�n as� usted tiene el pleno derecho de dudar, as� que puede usted recurrir a la prensa internacional y nacional, o arriesgarse a visitar las tierras indias del sureste mexicano. Ver� usted que no hay duda de que bajo estos cielos se libra una guerra, y que esta guerra es contra los pueblos indios. Bueno. Primer dato de guerra: la presencia de un n�mero extraordina- riamente alto de fuerzas armadas gubernamentales. Seg�n la cifra oficial, son 30 mil los elementos del Ej�rcito Mexicano destacamentados en Chiapas,.C�lculos no oficiales aseguran que son cerca de 70 mil. Por la irrupci�n del Ej�rcito Zapatista de Liberaci�n Nacional el 1o. de enero de 1994, el gobierno federal envi�, en la primera semana de enero, a la zona de conflicto a cerca de diez mil soldados del Ej�rcito Mexicano; 200 veh�culos (jeeps artillados y tanquetas, entre otros) y 40 helic�pteros. Pero en diez d�as de conflicto el n�mero de efectivos se increment� a 17 mil. En ese mismo a�o, el gobierno federal restringi� el conflicto armado a cuatro municipios: San Crist�bal de las Casas, las Margaritas, Ocosingo y Altamirano. Y luego se extendi�, en 1999 el Ej�rcito Mexicano ampli� su radio de acci�n a 66 de los 111 municipios de Chiapas. S� m�s de la mitad de los municipios chiapanecos viven en situaci�n de guerra. En ellos la autoridad m�xima es la castrense. Para la guerra en el sureste mexicano, el Ej�rcito federal est� organizado en la s�ptima Regi�n Militar, que cuenta con 5 zonas militares: la 30 con sede en Villahermosa, la 31 en Rancho Nuevo, la 36 en Tapachula, la 38 en Tenosique, y la 39 en Ocosingo. Adem�s cuenta con las siguientes bases a�reas militares: Tuxtla Guti�rrez, Ciudad Pemex, Copalar. Oficialmente la fuerza principal del Ej�rcito federal, la llamada Fuerza de Tarea Arcoiris cuenta con 11 agrupamientos: San Quint�n, Nuevo Mom�n, Altamirano, Las Tacitas, El Limar, Guadalupe Tepeyac, Monte L�bano, Ocosingo, Chanal, Bochil y Amatitl�n. Pero basta un vistazo a vuelo de p�jaro para darse cuenta de que esto es falso. Existen grandes guarniciones militares cuando menos en los siguientes lugares: Zona Selva: San Caralampio, Calvario, Laguna Suspiro, Taniperla, Cintalapa, Monte L�bano, Laguna Ocotalito, Santo Tom�s, La Trinidad, Jord�n, Pen�nsula, Ibarra, Sultana, Patiwitz, Garrucha, Zaquil�, San Pedro Betania, Yulomax, Florida, Ucuxil, Tem�, Tonin�, Chil�n, Cuxulj�, Altamirano, Rancho Mosil, Rancho Nuevo, Chanal, Oxchuc, Rancho el Banco, Teopisca, Comit�n, Las Margaritas, R�o Corozal, Santo Tom�s, Guadalupe Tepeyac, Vicente Guerrero, Francisco Villa, El Ed�n, Nuevo Mom�n, Maravilla Tenejapa, San Vicente, Rizo de Oro, La Sanbra, Flor de Caf�, Amador Hern�ndez, Soledad, San Quint�n, Amatitl�n, R�o Euseba. Zona Altos: Chenalh�, Las Limas, Yacteclum, La Libertad, Yaxmel, Puebla, Tanquinucum, Xoyeb, Majomut, Majum, Pepentik, Los Chorros, Acteal, Pextil, Zacalucum, Xumich, Canonal, Tzanen Bolom, Chimix, Quextik, Bajoventik, Pantelh�, Zital�, Tenejapa, San Andr�s, Santiago El Pinar, Jolnachoj, El Bosque, Bochil, San Cayetano, Los Pl�tanos, Cat�, Simojovel, Nicol�s Ruiz, Amatengango del Valle, Venustiano Carranza. Zona Norte: Huitiup�n, Sabanilla, Para�so, Los Moyos, Quintana Roo, Los Naranjos, Jes�s Carranza, Tila, E. Zapata, Limar, Tumbal�, Hidalgo Joexil, Yajal�n, Salto de Agua, Palenque, Chancal�, Roberto Barrios, Playas de Catazaj�, Boca Lacant�n. Esto s�lo en la llamada "zona de conflicto". Para cumplir con la cifra oficial de 30 mil soldados en Chiapas, estas guarniciones deber�an de tener un promedio de 300 soldados, cosa que es evidentemente falsa. Las guarniciones peque�as tienen, en promedio, ese n�mero. Pero los grandes cuarteles superan con mucho 10 veces esa cantidad. Los grandes cuarteles de Rancho Nuevo, Ocosingo, Comit�n, Guadalupe Tepeyac y San Quint�n cuentan entre 3 mil y 5 mil efectivos cada uno. Seg�n organizaciones ind�genas y sociales de Chiapas (distintas y distantes al EZLN), el Ej�rcito Mexicano tiene actualmente en Chiapas 266 posiciones militares, lo que significa un considerable incremento respecto a los 76 puestos que ten�a en 1995. En una carta dirigida a Ernesto Zedilla y al secretario de la Defensa Nacional, Enrique Cervantes Aguirre, las agrupaciones con presencia en las ca�adas de la selva de Chiapas, manifestaron que tan s�lo en los municipios de Ocosingo, Altamirano, Las Margaritas, La Independencia y La Trinitaria se encuentran destacamentados 37 mil soldados. En esos cinco municipios, agregan, la poblaci�n no llega a los 300 mil, lo que significa que hay un soldado por cada nueve habitantes. Por eso, se�alan en el documento, "el retiro del Ejercito Mexicano de nuestras comunidades constituye la principal demanda de los pueblos ind�genas de Chiapas; y no responde a intereses de unos cuantos". Adem�s de las fuerzas "regulares" encuadradas en las zonas militares del Ej�rcito y fuerza a�rea en Chiapas, el gobierno cuenta con 51 Grupos Aerom�viles de Fuerzas Especiales (GAFE), de los cuales cuando menos cinco est�n en Chiapas: uno en El Sabino, otro en Copalar, otros en Ter�n, Tapachula, y Tonin�. Para entrenamiento de estos GAFE Estados Unidos destin� 28 millones de d�lares en 1997 y 20 millones en 1998. En 97-98 unos 2 mil 500 militares se entrenaron en Fort Bragg, North Carolina, y Fort Benning, Georgia, Estados Unidos. Tambi�n en Chiapas, un cuerpo de Infanter�a de Defensas Rurales, 6 batallones de infanter�a, 2 regimientos de caballer�a motorizada, 3 grupos de morteros y 3 compa��as no encuadradas. Adem�s de 12 compa��as de Infanter�a no encuadradas en Salto de Agua, Altamirano, Tenejapa y Boca Lacant�n. El promedio de tropa por compa��a es de 145 a 160 soldados, y el de un batall�n de 500 a 600 aproximadamente. Paramilitares. Cuando menos 7 grupos de paramilitares: M�scara Roja, Paz y Justicia, Mira, Chinchulines, Degolladores, Pu�ales, Albores de Chiapas. El responsable de su activaci�n en 1995 fue el general Mario Ren�n Castillo, entrenado en Fort Bragg, Carolina del Norte, EU, y en ese entonces jefe de la s�ptima Regi�n Militar. El equipamiento para esta guerra es sorprendente (s�lo manejamos las cifras que son p�blicas). Compras en 1994. Cuatro helic�pteros S70A Blackhawh de la empresa Sikorsky. Otras empresas Bell, MacDonell-Douglas; 7,573 rifles lanzagranadas, 18 lanzagranadas M203P1 de 40 mil�metros, 500 rifles de francotirador, 473 mil �tems de campa�a, 14 mil sleeping bags, 660 mil raciones, 120 mil cinturones con funda de pistola, 608 apuntadores l�ser y 208 equipos de visi�n nocturna, 500 armas antitanque belgas, 856 lanzagranadas autom�ticos HK19, 192 ametralladoras M2HB. Tambi�n usan RPG-7 y armas similares al B-300. En 1996 el Congreso norteamericano autoriz� la venta a M�xico de 146,617,738 d�lares. Diez millones en refacciones para aeronaves, seis millones de cartuchos, mill�n y medio de d�lares en herbicidas, 378 lanzagranadas, 3 helic�pteros MD-500, m�scaras antig�s, m�s de 61 mil d�lares en productos qu�micoantipersonales. En 1997, 10 mil pistolas mil 080 rifles AR-15, 3 mil 193 M-16, y refacciones para tanques y veh�culos artillados.En 1999 se tienen previstas compras por, cuando menos, 62 millones de d�lares. (Los datos est�n tomados de Las Fuerzas armadas mexicanas a fin de milenio. Los militares en la coyuntura actual". L�pez y Rivas, Gilberto; Sierra Guzm�n, Jorge Luis; Enr�quez del Valle, Alberto; Grupo Parlamentario del PRD, C�mara de Diputados 57 Legislatura). La Fuerza A�rea Mexicana, seg�n un informe de la Secretar�a de la Defensa Nacional, durante los cinco a�os del sexenio de Ernesto Zedillo, ha incrementado sus operaciones a�reas en 37% con respecto al sexenio anterior. Ahora se realizan hasta 110 operaciones diarias (contra 87 en el sexenio pasado). Desde 1995, la dotaci�n de aviones y helic�pteros creci� 62%. Al inicio de la administraci�n de Zedillo se contaban con 246 aeronaves, ahora hay 398 (sin contar los 74 helic�pteros Huey que se regresaron a EU -con datos del Bolet�n de la Fuerza A�rea Mexicana y El Universal) Cada 29 d�as tienen un accidente, un accidente fatal cada 105 d�as y se pierde una aeronave militar cada 86 d�as. Cada 26 d�as tienen "incidentes" que se pueden tipificar dentro de lo que se llama "presi�n de guerra" (war stress). Los "incidentes" tendr�n un incremento superior a 43% con respecto al sexenio anterior. Los provedores de las m�quinas a�reas de muerte para M�xico son Estados Unidos, Suiza y Rusia (con datos de la publicaci�n Airpower Journal Internacional, con datos del teniente coronel Luis F. Fuentes, de la Fuerza A�rea de Estados Unidos). Con su apoyo se han armado cinco escuadrones de contrainsurgencia. Uno de los escuadrones de contrainsurgencia (cuenta con cinco helic�pteros Bell 205A-1, cinco Bell 206 JetRanger y 15 Bell 212) est� destinado a Chiapas y sus 25 helic�pteros est�n artillados. En el rubro de aviones de reconocimiento, de los dos escuadrones de aerofotogrametr�a (para el levantamiento de planos) con 10 Rockwell 500S Commander que existen, cuando menos cuatro aviones operan sobre la "zona de conflicto"; y de la unidad de b�squeda y rescate, que cuenta con nueve aeronaves IAI-201 Arava, cuando menos dos est�n destinadas a la a�reovigilancia del territorio rebelde. Con respecto a los helic�pteros, son de notar las nuevas adquisiciones de unidades de fabricaci�n rusa, y el total de aparatos: 12 Mi-8, 4 Mi-17, cuatro Bell 206, 15 Bell 212, tres aerospatiale Sa-330 Puma y dos Bell UH-60 Black Hawk. La FAM (Fuerza A�rea mexicana) utiliza al Lockheed AT-33 como nave de combate, porque est�n dotados de una variedad de armamentos, como ametralladoras Browning M-3 calibre .50 en la trompa, as� como dos puntos bajo las alas para soportar cargas de bombas de 500 libras y/o lanzacohetes. Seg�n la versi�n oficial, la FAM no los utiliz� en el conflicto de Chiapas (La Jornada). La realidad es otra. Existen videos tomados los d�as 5 y 6 de enero de 1994, donde aviones Lockheed AT-33 bombardeaban los alrededores de San Crist�bal de Las Casas, Chiapas. Estos videos fueron tomados por Amnist�a Internacional, e incluyen fotos de esquirlas y pedacer�a de las bombas o "rockets" ("Chiapas: 1984, doctor Steven Czitrom, M�xico, 1999). Por s� fuera poco, un grupo de 17 observadores extranjeros, encabezados por la organizaci�n estadunidense Global Exchange, denunci� la existencia de trampas cazabobos que construyen los militares, como parte de una guerra de baja intensidad en contra del EZLN. Explic� que estas trampas consisten en hoyos cavados en el piso, los cuales son tapados con hojas y tienen al fondo estacas de unos 40 cent�metros de largo. Agreg� que las trampas fueron descubiertas en las cercan�as de la comunidad de Amador Hern�ndez. Por otra parte, los observadores dijeron que el armamento que le proporciona Estados Unidos a M�xico, no se utiliza para el combate al narcotr�fico sino para la guerra en contra de los pueblos ind�genas. Despu�s de leer, en un peque�o recuadro: M�xico, rehus� en 1993-1995 la ayuda de EU, pero en 96-97 acept� 7 millones de d�lares de parte del Pent�gono para entrenamiento y equipamiento (Nacla, vol. 32 # 3 nov-dic de 98), usted cambia de p�gina y se encuentra con el siguiente subt�tulo: EL OTRO NEGOCIO DE LA GUERRA. Todo este gigantesco aparato militar ti ene su raz�n de ser. Aunque el gobierno insiste in�tilmente que se trata de una fuerza de "contenci�n" frente a los rebeldes zapatistas, la verdad es que es un contingente de guerra. Una guerra que tiene como objetivo la destrucci�n de los pueblos indios rebeldes primeramente, y despu�s de todos los dem�s ind�genas. No se trata s�lo de una eliminaci�n f�sica, sino m�s bien de una eliminaci�n en tanto que cultura diferente. Lo que se persigue es destruir, aniquilar todo referente ind�gena de estos pueblos. El delito es cu�druple: existen (y en el neoliberalismo la existencia de la diferencia es un delito), no responden a las leyes del mercado (no tienen tarjetas de cr�dito, no conciben la tierra como una mercanc�a), habitan sobre un territorio pleno de riquezas naturales (v�ase la carta 5.1 Chiapas: la guerra. Entre el sat�lite y el microscopio, la mirada del otro, exposici�n del CCRI-CG del EZLN ante la CCIODH (Comisi�n Civil Internacional de Observaci�n por los Derechos Humanos) el 22 de noviembre de 1999. De pr�xima publicaci�n internacional), y son rebeldes. No nos extenderemos m�s en este aspecto, puesto que este folleto s�lo pretende mostrar la evidencia de un dispositivo militar guerrero y una guerra en acci�n en las monta�as ind�genas del sureste mexicano. Le hemos mencionado antes que existen en Chiapas cuando menos 266 posiciones militares. Ahora cuente usted por cada cuartel o guarnici�n, un burdel y al menos tres expendios de bebidas alcoh�licas; 266 nuevos prost�bulos y cuando menos 798 cantinas. Los administradores de estos prost�bulos y cantinas son los generales. Est�n coludidos con los polleros para traficar con mujeres procedentes de Centroam�rica, cuyo estatus de ilegalidad impide que tengan la m�nima defensa ante sus patrones castrenses. Adem�s de la proliferaci�n de enfermedades ven�reas, la llegada de la prostituci�n importada ha hecho florecer la local. Es com�n que en las comunidades ind�genas afines al PRI, las mujeres se conviertan en prostitutas que laboran en los cuarteles que ocupan sus terrenos. La entrada de alcohol ha incrementado la violencia intrafamiliar, y crece el n�mero de mujeres y ni�os golpeados por varones borrachos. Adem�s de que, al posicionarse sus unidades, el Ej�rcito invade terrenos ejidales (y viola la ley que dice defender), y de que el poder de facto de los soldados encuentra c�mplices d�ciles en las presidencias municipales, en el gobierno del Estado y en la prensa local, el tr�fico de seres humanos llega a su m�ximo horror: el tr�fico de infantes. En el hospital del viejo Guadalupe Tepeyac, la doctora Mar�a de la Luz Cisneros,se dedica a proporcionarle al general al mando de la guarnici�n local, los reci�n nacidos que roba. Juntos colaboran con una red de traficantes de ni�os. El procedimiento es muy sencillo: una mujer ind�gena llega a parir a este hospital. Da a luz y la mencionada doctora le exige a la mujer que presente su identificaci�n porque sin ella no le puede entregar el ni�o, atemoriza a la mujer y consigue que se retire sin el ni�o. Otras veces la doctora comunica a la mujer que el ni�o naci� muerto y que no le van a entregar el cad�ver porque "no tiene papeles". Los ni�os robados, con la colaboraci�n del general al mando del cuartel del viejo Guadalupe Tepeyac, son enviados a un lugar desconocido. �Cu�nto vale un ni�o o una ni�a ind�gena probablemente zapatista? �Cu�nto valen sus �rganos si se venden "por partes"? Estas preguntas s�lo las pueden responder la doctora Cisneros y el c�mplice con grado de general. Al tr�fico de mujeres y de ni�os (o de partes de ni�os), los altos mandos militares destacamentados para contener a los zapatistas, tienen un gran negocio en el narcotr�fico. Hasta febrero de 1995, cuando los zapatistas ten�an el control total del territorio de la "zona de conflicto", los narcotraficantes se vieron impedidos de usar la selva Lacandona como "trampol�n" hacia los Estados Unidos; y la siembra, el tr�fico y el consumo de estupefacientes en ese territorio se redujo a cero. Pero cuando el Ej�rcito "recuper� la soberan�a nacional", los grandes capos de M�xico y Sudam�rica encontraron la comprensi�n de los generales y, adem�s de que proliferan desde entonces los plant�os de mariguana y amapola, operan a su m�xima capacidad las aeropistas bajo control militar. El narco internacional cuenta as� con un territorio donde s�lo sus socios, los militares, pueden entrar. La tajada que los generales llevan en esta operaci�n no es peque�a. No s�lo los militares tienen negocios gracias a esta guerra vergonzante. Los gobiernos federal y estatal tambi�n se enriquecen con la militarizaci�n. La gran inversi�n en viviendas para soldados y cuarteles tiene un beneficiario oculto, el hermano del se�or Ernesto Zedillo Ponce de Leon. Nombre: Rodolfo Zedillo Ponce de Le�n (datos de Debate Sur-Sureste n�mero 2, marzo de 1999) que es due�o de la constructora que levanta complejos habitacionales, centros de tortura, almacenes y puestos de mando del Ej�rcito federal en Chiapas. El padre del se�or Ernesto Zedillo se encarga de las instalaciones el�ctricas de estos cuarteles mediante su empresa Sistemas El�ctricos SA de CV. �C�mo detener la militarizaci�n si eso significar�a que la familia de Zedillo perder�a una importante fuente de ingresos? con sangre ind�gena se alimenta el "bienestar de la familia" de Ernesto Zedillo Ponce de Le�n. El croquetas Albores no se queda atr�s. Seg�n denuncia del diputado local del PAN, Cal y Mayor, el producto ("desayunos escolares" les llaman) que el DIF-Chiapas reparte a 675 mil ni�os est� elaborado con "pasta de soya forrajera" y necesita aditivos como "metabisulfito de sodio y azufre para poder texturizar". La empresa Abasto global SA de CV es la que distribuye y es propiedad de Albores Guill�n a trav�s de prestanombres. El gobierno del estado paga 1.56 pesos por cada desayuno a esta empresa que se cre� el 17 de febrero de 1998 para "la compra-venta y representaci�n comercial de productos agr�colas, agropecuarios e industriales". Si usted no est� asqueado al llegar a este punto, entonces de la vuelta a la p�gina y ent�rese de lo siguiente. LOS PARAMILITARES En la C�mara de Diputados, el procurador Jorge Madrazo Cu�llar reconoci� que en Chiapas act�an 15 organizaciones civiles "probablemente armadas": los Chinchulines, Paz y Justicia, Abu-X�, Guardi�n de mi Hermano. Tom�s M�nzer, MIRA, Tzaes, Guaches, Pates, Botex, Xoxepes, Xiles y Los Mecos, todos ellos del municipio de Pantelh�, adem�s de las organizaciones Bartolom� de los Llanos, Fuerzas Armadas del Pueblo, Casa del Pueblo, OCEZ-CNPA, Primera Fuerza y M�scara Roja. Salvo referencias de prensa, no existen ning�n otro tipo de pruebas o evidencias respecto de los grupos denominados MIRA, Tom�s M�nzer, Primera Fuerza y M�scara Roja. La historia de los paramilitares en Chiapas se remonta a 1995. Cuando fracas� la ofensiva del Ej�rcito federal en febrero de ese a�o, y visto el desprestigio que trajo a las fuerzas gubernamentales, Zedillo opt� por activar diversos grupos paramilitares. El encargado fue el general Mario Ren�n Castillo, que hab�a ya traducido del ingl�s el manual norteamericano que recomienda el uso de civiles para combatir a fuerzas insurgentes. Destacado alumno de la escuela estadunidense de contrainsurgencia, Ren�n Castillo se dedic� a seleccionar a un grupo de militares para la capacitaci�n, direcci�n y equipamiento. El dinero lo puso la Secretar�a de Desarrollo Social (Sedeso), y los "soldados" el PRI chiapaneco. Paz y Justicia fue el nombre ideado por estos militares para el primero de estos grupos. Su �rea de operaci�n es el norte del estado de Chiapas y su impunidad llega a tal punto que controlan el tr�nsito en ese territorio. Nada ni nadie entra o sale en esa zona sin la "autorizaci�n" de Paz y Justicia. Los "m�ritos en combate" de estos paramilitares no son pocos. Cuando menos un atentado de muerte en contra de los obispos Samuel Ruiz Garc�a y Ra�l Vera L�pez, decenas de ind�genas asesinados, decenas de mujeres violadas, y miles de desplazados. Pero los "logros" de Paz y Justicia palidecen ante su hermano menor: M�scara Roja. Preparado y entrenado para operar en Los Altos de Chiapas, M�scara Roja tiene la medalla de la matanza de Acteal, el 22 de diciembre de 1997. En esa "acci�n", los paramilitares hicieron palidecer a los kaibiles guatemaltecos. El accionar de M�scara Roja ha provocado la existencia de casi 8 mil desplazados de guerra tan s�lo en Chenalh�. El �xito de Paz y Justicia y de M�scara Roja, alent� al Ej�rcito para armar otro grupo, ahora asignado a la selva Lacandona: el Movimiento Ind�gena Revolucionario Antizapatista (MIRA). El MIRA no ha tenido m�s �xitos militares que el asesinato de algunos ind�genas, y su principal funci�n es prestarse a los teatros de "desertores zapatistas" que cada tanto monta el croquetas Albores Guill�n. El croquetas no quiso quedarse atr�s y fund� el grupo paramilitar Albores de Chiapas, que tiene caracter�sticas muy vers�tiles: lo mismo acarrean ind�genas a las movilizaciones de "apoyo al gobernador Albores", desalojan campesinos, o ejecutan sumariamente a los se�alados por la pezu�a que habita el palacio de gobierno en Tuxtla Guti�rrez. La acci�n de militares y paramilitares necesita el "acompa�amiento" de otras fuerzas. As� que pase usted a la siguiente secci�n y lea... LOS OTROS PERSEGUIDOS El quehacer de militares y paramilitares es complementado por los caciques locales. En Tuxtla Guti�rrez, empresarios pri�stas chiapanecos, presentaron ante el sustituto Albores, la llamada Fundaci�n Social para Chiapas, AC. El empresario gasolinero, Constantino Narv�ez Rinc�n, es el presidente de la fundaci�n, y la c oordinadora de campa�a de recolecci�n en Mar�a Elena Noriega Malo. Esta fundaci�n pretende recabar un fondo de 200 millones de pesos, entre el gobierno del estado de Chiapas, empresarios del estado y del pa�s, para dar atenci�n integral en nutrici�n, educaci�n y salud a los habitantes de 134 comunidades de alta marginaci�n pertenecientes a los siete municipios de reciente creaci�n. Los empresarios agregaron que tienen experiencias en campa�as similares de otros pa�ses. El proyecto de la presunta organizaci�n independiente avala el programa oficial de Remunicipalizaci�n y la Ley sobre Derechos y Cultura Ind�gena propuesta por el sustituto, el croquetas Albores Guill�n. Sin embargo, en su art�culo de Lourdes Galaz, titulado Netwar contra el EZLN, publicado en el diario La Jornada, el 29 de agosto, se indica que los objetivos de la fundaci�n son desprendidos del proyecto The Advent of Netwar (1996), creado por los analistas del Instituto de Investigaciones para la Defensa Nacional, de Santa M�nica, California en Estados Unidos, John Arquila y David Rondfeldt. Se�ala el art�culo que en algunos c�rculos pol�ticos y acad�micos, advierten que ya habr�a una definici�n del gobierno zedillista para enfrentar el problema de la guerrilla zapatista en Chiapas. La estrategia de la guerra de redes est� enfocada a analizar y contener, aislar, desestructurar e inmovilizar las redes sociales, as� como las del narcotr�fico, de terroristas y de grupos delincuentes. Seg�n esto, la estretegia debe enfocarse no s�lo en al EZLN, sino a todas las organizaciones, frentes e individuos que forman parte de la amplia red de apoyo al zapatismo. Los analistas recomiendan que deben imponerse todo tipo de acciones y t�cticas que van desde las cl�sicas de corte contrainsurgente (hostigamiento, amenazas, acciones psicol�gicas, secuestros, ataques de grupos paramilitares, ejecuciones individuales, etc�tera) hasta campa�as de desinformaci�n, espionaje, creaci�n de ONG financiadas por el gobierno para contraponerlas a las independientes (vinculadas con la red), entre otras. Como resultado, los m�s vigilados en esta guerra que se niega a decir su nombre, no son los delincuentes que pululan sobre todo en el palacio de gobierno. Los m�s vigilados y acechados son los defensores de derechos humanos. Personas que trabajan en ONG chiapanecas, en la Academia Mexicana de Derechos Humanos, en la Comisi�n Mexicana de Defensa y Promoci�n de los Derechos Humanos, AC, en el Centro Mexicano de Derechos Humanos Miguel Agust�n Pro Ju�rez, y, en general, quienes forman parte de la red Todos los derechos para todos, son blanco de vigilancia, hostigamientos y amenazas de muerte. El hecho de que los defensores de los derechos humanos sean considerados como objetivo militar en esta guerra no es gratuito. Para el gobierno mexicano, el riesgo de esta guerra no es la muerte y la destrucci�n que provoca, sino que se conozca. Y este es problema con los defensores de los derechos humanos: no se quedan callados frente a las injusticias y arbitrariedades.Pero si para los defensores mexicanos de los derechos humanos hay amenazas, persecuci�n y hostigamiento, para los observadores internacionales hay mentiras. El Ej�rcito Mexicano, cuya maquinaria de guerra en Chiapas es evidente, se esfuerza, in�tilmente, en mostrarse ante la opini�n p�blica como un "trabajador social". Las siguientes son "perlas" capturadas por un excelente servicio alternativo de noticias: Nuevo Amanecer Press Europa, Darrin Wood, director. [email protected]. S�ptima regi�n militar, Tuxtla Guti�rrez, Chiapas, 11 de Septiembre de 1999. "En el marco de la coadyuvancia con el gobierno del estado de Chiapas, las tropas destacamentadas en la s�ptima Regi�n Militar llevaron a cabo el d�a de ayer las siguientes actividades: ocho cortes de pelo..." (comunicado de la Sedena). S�ptima regi�n militar, Tuxtla Guti�rrez, Chiapas, 12 de septiembre de 1999 "Como parte de las actividades que desarrollan las tropas de la s�ptima regi�n militar para garantizar el bienestar y la seguridad en diferentes comunidades del estado de Chiapas, el d�a de ayer se llevaron a cabo las siguientes actividades: seis cortes de pelo..." (comunicado de la Sedena). S�ptima regi�n militar, Tuxtla Guti�rrez, Chiapas, 22 de septiembre de 1999. "Al continuar con el desarrollo de actividades para garantizar la seguridad y proporcionar bienestra a las comunidades del estado de Chiapas el d�a de ayer se efectuaron las siguientes acciones: seis cortes de pelo..." (comunicado de la Sedena). S�ptima regi�n militar, Tuxtla Guti�rrez, Chiapas, 23 de septiembre de 1999. "Las tropas destacamentadas en la s�ptima regi�n militar contin�an apoyando al gobierno del estado de Chiapas realizando actividades de labor social en auxilio de la poblaci�n civil en diversas zonas del estado, llevando a cabo las siguientes actividades: cinco cortes de pelo..." (comunicado de la Sedena). S�ptima regi�n militar, Tuxtla Guti�rrez, Chiapas, 24 de septiembre de 1999. "En el marco del auxilio a la poblacip�n cicil y el apoyo que se brinda al gobierno del estado de Chiapas, las tropas de la s�ptima regi�n militar, llevaron a cabo en diferentes zonas del estado el d�a de ayer las siguientes actividades: siete cortes de pelo..." (comunicado de la Sedena) �S�, ley� usted bien!, en cinco d�as los m�s de 60 mil soldados acuartelados en Chiapas hicieron la labor social de ... �32 cortes de pelo! S�, tiene usted raz�n, son los cortes de pelo m�s caros y m�s sangrientos de la historia de la humanidad. Con esta "humanitaria" imagen del Ej�rcito en Chiapas se termina este folleto. Si usted es una alta comisionada de la ONU y est� de visita en nuestro pa�s, no se sorprenda; que nada de esto coincida con el lamentable tinglado que el gobierno mexicano ha montado. Resulta que la mentira es tambi�n un arma. Ya se ver� si usted se rinde o, como ense�an los ind�genas de ac�, resiste a la mentira. Todo lo que le he referido es cierto. Puede ser comprobado directamente o consultado en reportes period�sticos. A�n no refleja la totalidad del horror que esta guerra significa.Pero lo sorprendente no es esta gigantesca m�quina de guerra destruyendo, asesinando y persiguiendo a m�s de un mill�n de ind�genas. No, lo realmente extraordinario y maravilloso, es que es y ser� in�til. A pesar de ella, los zapatistas no s�lo no se rinden ni son derrotados, adem�s crecen y se hacen m�s fuertes. Seg�n cuentan por estas monta�as, los zapatistas tienen un arma secreta muy poderosa e indestructible: la palabra. Bueno, ya me despido se�ora. As� est�n las cosas por ac�. No importa lo que le digan, le cuenten o le muestren los siniestros personajes que pululan en las secretar�as de Estado, en las embajadas y en los consulados, esta es la verdad. Pero si no me cree, venga a comprobarlo usted personalmente. Sabr� que ha llegado si mira hacia los de arriba y se da cuenta de que abundan lo tanques, los retenes militares, los interrogatorios policiacos de los agentes de migraci�n, los cuarteles, los puestos de bebidas alcoh�licas, los burdeles, la mentira. No olvide mirar tambi�n hacia los de abajo, ah� se dar� cuenta de que la luz puede ser tambi�n morena y baji- ta, que hay quien debe ocultar el rostro para ser mirado y que debe esconderse para mostrarse. Pero si cualquiera de estos datos no le confirman que ha llegado, porque ciertamente son muchos los rincones de la historia que as� pintan arriba y abajo, hemos pensado en facilitarle su visita. A la entrada, ver� usted un letrero no muy grande, con letras de colores y torpe trazo que dice: Bienvenidos a Territorio Zapatista, �ltimo rinc�n de la dignidad rebelde. Y no crea que decimos eso de "�ltimo rinc�n" en el sentido de hist�rico o de consecuencia, porque ciertamente son muchos los rincones que el mundo guarda para su rebelde dignidad y son todos ellos consecuentes. Cuando decimos que somos el "�ltimo rinc�n" queremos decir s�lo que somos los m�s peque�os... Vale. Salud y, si viene, lo esperamos, aun cuando ya no estemos. Ande con cautela porque es muy sencillo llegar a estas tierras, lo dif�cil es irse. Desde las monta�as del sureste mexi- cano. Por el Comit� Clandestino Revolucionario Ind�gena-Comandancia General del Ej�rcito Zapatista de Liberaci�n Nacional. Subcomandante Insurgente Marcos La Realidad en Guerra. M�xico, Noviembre de 1999. P.D. QUE ADVIERTE: �Ah!, se me olvidaba. Tenga usted mucho cuidado cuando llegue a suelos rebeldes. Resulta que, desde el 1�. de enero de 1994, ac� se declar� la abolici�n de la ley de gravedad y es com�n que, en algunas madrugadas, la luna se desnude y se muestre como lo que es realmente, es decir, una de las manzanas que desafi� a Newton... |