La
P.D. toma la C�mara... de video
Octubre de 1999.
P.D. Bis a la Carta 3 Bis. En la
pantalla la Ciudad Universitaria. Las dos figuras caminan por el estacionamiento de la
Biblioteca Central. Inicia el di�logo. La escena cambia a un largo traveling shot
que va desde el plant�n ind�gena frente al reforzado cuartel militar en Amador
Hern�ndez, sigue el vuelo rasante de tres helic�pteros verde olivo sobre La Realidad, y
contin�a por toda la Carretera Panamericana. Se suceden im�genes de la cat�strofe que
inundaciones y terremoto han dejado en las tierras indias del pa�s. Las voces pasan a off,
por lo que el espectador deber� ser ayudado con letreros a conveniencia de modo que pueda
saber cu�ndo habla cada uno de los susodichos. En el audio se escucha:
-De todos los que conozco, usted es
el m�s cronco -dice el Monsi.
-Usted el m�s petiforro -dice
el Sup. Me llama cronco a m�, pero se ve que nunca se ha huesnado la cara en un
espejo.
-Lo que usted busca es pelearme, doc
-dice el Monsi.
Los dos se huesnan con una mulga
tremenda. Entonces el Sup saca una tiza y dibuja un zote en el piso.
-Usted es el m�s cronco -dice
el Monsi.
-Y usted el m�s petiforro -dice
el Sup.
El Monsi tora el zote con la
suela del zapato. Parece como si estuviera a punto de amafarse.
-Usted es el m�s cronco -dice
el Monsi.
-Y usted el m�s petiforro -dice
el Sup.
-Lo que usted busca es pelearme -dice
el Monsi.
-Usted me tor� el zote -dice el
Sup.
-Yo se lo tor� porque usted me
mot� de petiforro.
-Y lo moto de nuevo, si vamos a eso.
-Porque usted es un cronco -dice
el Monsi.
-Un cronco es mucho m�s que un
petiforro -dice el Sup.
(Variaci�n sobre un texto de Julio
Cort�zar. 62. Modelo para Armar)
- ... -
-�Y ora?
-Parece que nos hemos quedado solos
en este debate. Si estuvi�ramos en el CGH ya podr�amos pasar a votar ''acciones
contundentes''.
-Monsi, no es el momento de
andar con iron�as.
-No es una iron�a, es una moci�n,
ya que estamos en la onda de "asamblea popular prolongada"...
-Monsi...
-Bueno, qu� pues.
-La mesa propone que se pase a
discutir el punto referente a...
-�Un momento! �se puede saber
qui�n te nombr� "mesa"?
-Nadie en particular, la tom� por
asalto. Aunque, claro, si lo prefieres, podemos abrir una ronda de intervenciones sobre el
tema.
-No, me rindo, s�lo te suplico que
no vayas a poner alambre de p�as. Prometo solemnemente no intentar tomar a golpes la
palabra.
-Me regocija tu actitud. Bueno,
est�bamos por votar si se discute o no la votaci�n para abrir la ronda de intervenciones
para argumentar la votaci�n sobre el tiempo de intervenci�n de los oradores en lo
referente a la orden del d�a...
-�Moci�n!
-S� compa�ero, �su moci�n es de
orden, de procedimiento o de qu�?
-Es aclaratoria.
-Proceda.
-Pregunto, �qu� rayos estoy
haciendo yo en un di�logo imaginario contigo?
-Moci�n denegada. No es un di�logo
imaginario, sino de realismo m�gico.
-Mociono la denegaci�n a mi
moci�n. Tampoco es realismo m�gico.
-Bueno, la mesa propone que se abra
el debate sobre el realismo m�gico y lo imaginario.
-Moci�n de procedimiento. Primero
la respuesta.
-Mira Monsi, te puse en este
di�logo imaginario o m�gico-realista por varias razones. Una es porque en tu texto del
19 de octubre de 1999 en La Jornada, al que llamaste "De la b�squeda belicosa
del Nada", no me dejaste mucha tela de d�nde cortar para continuar el debate.
Ergo, estoy haciendo uso de un subterfugio si no muy leg�timo que digamos, cuando
menos simp�tico. As� podr� retomar el debate en otro terreno...
-�Simp�tico?
-S�, no negar�s que al ponernos en
los papeles del Calac y el Polanco del Cort�zar de 62 Modelo para
Armar, subrayo la natural simpat�a que ambos poseemos.
-Dudo que muchos suscriban eso.
-Lo suscribimos t� y yo, lo que en
el caso de esta "asamblea" se puede definir como "apabullante
unanimidad". Pero volviendo a tu pregunta, estoy remarcando el hecho de que se puede
discutir, debatir, confrontar ideas, sin que eso signifique abandonar el humor, la
iron�a, el "charming", ya que estamos en la onda globalizadora, y todo eso que
causa el regocijo de chicos y grandes. En segundo lugar, te pongo a t� porque me parece
que vos has comprendido que la finalidad de un debate de ideas no es ver qui�n gana, sino
el generar m�s ideas y m�s argumentos para las distintas posiciones, es decir, para
obligar y obligarnos a pensar. En tercer lugar, porque si ya apareciste en las tiras
c�micas de Jis y Trino, no veo por qu� habr�as de quejarte de salir en
uno de mis di�logos imaginarios.
-Supongamos, sin conceder, que mi
finalidad en este debate no es derrotarte, �qu� garant�as tengo de que no me pondr�s a
decir cosas que no he dicho y acomodar�s los parlamentos de modo que t� quedes como un
brillante expositor y yo como un opaco papanatas?
-Me ofende usted. �Qu� le hace
pensar que yo ser�a capaz de semejante cosa?
-Que usted es un cronco.
-Y usted es un petiforro.
-No sigamos con eso.
-�Por qu� no? Se supone que uno de
los objetivos de esta asamblea es batir el r�cord del CGH y hacer una que dure, lo menos
777 horas, excluyendo los recesos para mentadas, golpes e idas al ba�o.
-�Y cu�ntos d�as son 777 horas?
-Algo as� como 32 d�as y pelos.
-Imposible, tengo que hacer Por
mi madre, bohemios, art�culos para peri�dicos y revistas, asistir a la presentaci�n
de 17 libros distintos, darle de comer al gato...
-Pero �no dec�a el Gironella que
estabas clonado?
-�Bah! Pura propaganda. Mejor
negociemos.
-La palabra "transigir" no
est� en el vocabulario de esta asamblea.
-�Tan pronto ya hay
"ultras"?
-Era una broma, �qu� pas� con tu
sentido del humor?
-Se agot� en el primer punto de la
orden del d�a...
-Bueno, que sean 77 horas. Son tres
d�as y algunas orejas. Creo que con eso batimos el r�cord del CGH, aunque dudo que lo
mantengamos por mucho tiempo.
-Moci�n de resignaci�n.
-Aceptada. Proceda con el argumento
sobre los afectados por la huelga.
-"Al neoliberalismo la huelga
no lo perjudica. M�s bien le confirma a un sector amplio su idea de la izquierda y de los
extremistas. A ojos vistas, la derecha no se debilita con el paro; pierden, y
considerablemente, la UNAM, la izquierda partidista y el gobierno de Ernesto Zedillo, pero
a la derecha le llega gratis un regalo; el elogio por contraste de sus instituciones de
ense�anza superior, no muy descollantes hasta el momento, dicho sea de paso". (De
la b�squeda belicosa de la "Nada". Carlos Monsiv�is. La Jornada. 19
de octubre 99).
-Pero, Monsi, a la mayor�a
de la poblaci�n el elogio de las instituciones de ense�anza superior de la derecha la
deja impasible. �De qu� sirven las alabanzas a universidades que ya est�n muy lejos de
cualquier presupuesto de clase media? Es como el elogio a las cualidades de un Mercedes
Benz o un Ferrari. Por cierto, �recuerdas eso de que la masturbaci�n es como tener un
Ferrari y andar en pura primera? �Qui�n dir�a que la jerarqu�a cat�lica se permite el
albur p�blico!
-Es que la campa�a de los
precandidatos ha contagiado todo all� arriba. Volviendo al tema, no te hagas pato. T�
sabes que me estoy refiriendo a que la huelga cuestiona la excelencia acad�mica en la
UNAM y, por contraste, exalta la supuesta superioridad de las universidades privadas. La
imagen de una universidad donde sus miembros recurren a los golpes, los alambres de p�as
y el exorcismo sexista de "puto, puto" como argumentos de debate, no es real, y
sin embargo esta imagen es la que permea ahora a la opini�n p�blica. �Qu� tienes que
decir a esto?
-�Cu�-cu�?
-Muy gracioso.
-Gracias, favor que me haces. Digo
que hay un brinco: esta imagen de la UNAM es la que est� en los medios de comunicaci�n
electr�nica. De ah� a que permea a la opini�n p�blica hay un salto, supone que estos
medios de comunicaci�n tienen legitimidad, credibilidad. A menos que "opini�n
p�blica" y "medios de comunicaci�n" sean ya un equivalente, tesis que no
me parece desproporcionada. Pero supongamos, sin conceder, que son ya lo mismo. Vos deb�s
reconocer que hay un poco de... de... d�jame buscar alguna palabra que no ofenda o
lastime al respetable...
-�Un sin�nimo de...?
-"Histeria", pero no es un
sin�nimo lo que busco, sino algo que defina ese ambiente que hay en la prensa para
detectar y resaltar los absurdos de un movimiento que, como todos los movimientos, no
carece de ellos.
-Expl�cate. O bueno, no hay que ser
presuntuosos: trata de explicarte.
-�Ya no nos llevamos tan feo?
Bueno, obviar� tu agresi�n. Te voy a poner algunos ejemplos. Cuando la marcha del 14 de
octubre, donde los estudiantes protestaban por el manejo informativo de Tv Azteca y
Televisa, en una estaci�n de radio del DF se manej� que un ni�o hab�a muerto por falta
de atenci�n m�dica, el bloqueo del Perif�rico le hab�a impedido llegar a tiempo al
hospital. Result� que era falso, pero durante horas el locutor se encarg� de inflamar
los sentimientos humanitarios de los radioescuchas y agreg�, sin hacerlo expl�cito, el
calificativo de "asesinos" al largo caudal que ya llevan encima los huelguistas.
�Otro ejemplo? En La Jornada, en las cr�nicas sobre las sesiones del CGH, se
consigna que un estudiante propuso el veto a este diario y a uno de sus reporteros
(Roberto Gardu�o). Por un complicado malabarismo, se dio por un hecho que el CGH asum�a
este veto. Esto provoc� que el Sindicato de La Jornada (Sitrajor) mandara
un extra�amiento al CGH por este veto y que, a su vez, el CGH respondiera con otro
extra�amiento, pues no hab�a tomado ning�n resolutivo en ese sentido. Un imb�cil
propuso que, cuando tomaran la DGSCA (o algo as�, pero es donde est� la computadora
grande), se cerrara primero que nada el servidor que usa La Jornada. Entonces
surgieron voces para reclamarle al CGH esta intenci�n, aunque era claro que no era
intenci�n del CGH, sino lo que uno hab�a dicho.
-Y sin embargo, nadie en el CGH se
tom� la molestia de contradecir esas dos intervenciones que mencionas o intervino para
deslindarse.
-De acuerdo. Pero estoy en el tema
del ambiente que hay en los medios en contra del movimiento. Porque hay una serie de
saltos: una actitud o intervenci�n de un miembro de una de las corrientes radicales, se
toma como del CGH en su conjunto, como del movimiento en su conjunto, como de la UNAM en
su conjunto, como de la izquierda radical en su conjunto, como de la izquierda a secas en
su conjunto. A mi manera de ver, alguien debe empezar por imponer la serenidad, la
reflexi�n y el an�lisis, y me equivoco o eso les toca, en parte, a los l�deres de
opini�n progresistas y a los medios.
-Y a los estudiantes...
-De acuerdo. Pero alguien tiene que
empezar. Y es a quienes han hecho de las ideas su profesi�n, que les toca empezar.
-Est�s pontificando, pero
suponiendo que tuvieras raz�n, �qu� es lo que les toca empezar?
-El tratar de entender el movimiento
como lo que es, como un movimiento social. Es decir, hay corrientes radicales o
"ultras" y corrientes "moderadas", que responden a l�neas de
organizaciones pol�ticas y/o sociales, s�, pero tambi�n hay estudiantes que no
pertenecen a estas corrientes y est�n en el movimiento y lo sostienen. Algunos est�n en
el CGH, la mayor�a en las escuelas y en las brigadas.
-"Por supuesto, hay en el CGH
j�venes generosos, convencidos de la lucha contra la privatizaci�n de la ense�anza.
�Pero hasta qu� punto han decidido el rumbo del movimiento? �Y cu�l es su papel en el
di�logo? Seg�n creo, la voz m�s persuasiva del movimiento se da por v�a indirecta, y
es la terquedad represiva y la grave inconsecuencia de las autoridades, reacias a
considerar interlocutor al CGH y a entender sus razones" (ibidem).
-�Bingo!
-�A qu� ese "bingo"?
-A eso que dices que hay j�venes
generosos en el CGH, convencidos de la lucha contra la privatizaci�n. Perm�teme dejar
pendientes las dos preguntas que haces y vamos a esto: este movimiento estudiantil tiene
como motor el fin que persigue. La educaci�n gratuita no es una consigna, es decir, no
s�lo una consigna, no es s�lo una bandera. No, la educaci�n gratuita es una causa para
el movimiento estudiantil, y aqu� digo "causa" en el doble sentido de
"motivaci�n" y "antecedente". Estoy tratando no de decir obviedades,
sino de entender a un movimiento por el que sentimos, es irremediable, simpat�a.
-"Simpat�a por el
diablo", Rolling Stones dixit.
-Esp�rame, ya voy encarrerado. La
causa de la educaci�n gratuita ha prendido tanto en estos j�venes estudiantes (y aqu�
estoy dejando fuera a quienes ven en esta lucha
un escal�n o una etapa de la gran
Revoluci�n o de la siempre postergada insurrecci�n popular), por eso, porque es una
causa. A pesar de que a la gran mayor�a de los estudiantes hoy en huelga no les afectaba
directamente el aumento en el pago de cuotas, se lanzaron al movimiento porque era, y es,
una causa justa, una causa cuyo fin es dejarle "algo" a los que siguen, a los
que vienen, a los "otros".
-Pues si las cosas siguen como hasta
ahora, les van a dejar un mont�n de escombros...
-Al entrar al movimiento los
estudiantes no est�n entrando a un movimiento estudiantil, est�n pensando en el que no
es estudiante pero podr�a llegar a serlo. Es, �c�mo podr�a decirlo?, su herencia, su
legado, su "aqu� estuve, esto hice". Quien abraza una causa, abraza al
"otro". Y es un abrazo que crea compromisos. Estos j�venes est�n diciendo
"tenemos un compromiso, tenemos que cumplirlo". Su lucha abraza a quien no
conocen, a quien no le van a poder "cobrar" el abrazo. Es de admirar.
-Clap, clap, clap. Conmovedor. Pero
olvidas decir que, en el caso de la "ultra", se abrazan ellos mismos, el
compromiso es consigo mismos, su herencia es una asamblea eterna, y su legado es el
"aqu� estuve, aqu� me quedo".
-Reduces al calificar con lo de
"ultras", renuncias a los matices, a ver la esencia del movimiento. Adem�s, ese
abrazo al espejo igual cabe para la izquierda "no ultra".
-"Lo de ultras tan no es un
calificativo que ellos mismos lo han utilizado" (ibidem).
-Bueno, tambi�n usan lo de
"heroicos" o "revolucionarios" y no as� los llamas.
-Y eso de que ''renuncio a los
matices", mira qui�n lo dice. Si t� fuiste torpe cuando te referiste a la propuesta
de los ocho maestros y la descalificaste de un plumazo.
-De acuerdo, pero yo soy un guerrero
y vos s�s un pensador.
-En lo que se refiere a
"guerrero" no es una disculpa, en todo caso, es una agravante.
-Bueno, pero me entiendes.
-Trato.
-Y yo trato de que entendamos el
movimiento estudiantil. No s�lo porque su causa es justa, vos lo has reconocido, tambi�n
porque alcanzo a ver que es s�ntoma de que algo viene...
-Probablemente sea otra moci�n,
as� que no hagas caso. Lo que yo trato de que entiendas es que si el movimiento no
encuentra salidas que lleven a soluciones, entonces vamos a tratar de entender los restos
del naufragio y no un navegar admirable o, lo m�s deseable, un feliz llegar a buen
puerto. Y a fe m�a que el movimiento ya ha conseguido muchas cosas, adem�s de exasperar
a medio mundo. "El CGH ha ganado una batalla fundamental. Exhibi� lo falible del
principio de autoridad aplicado sin reflexi�n, reivindic� el car�cter gratuito de la
educaci�n p�blica, provoc� el debate m�s intenso que se conozca sobre las funciones de
la UNAM, reaviv� por distintos motivos a un conglomerado hasta hace poco ausente de sus
posibilidades comunitarias. �Qu� m�s puede lograr? Mucho, si no intenta, a partir de la
posesi�n de las instalaciones, la rendici�n de los adversarios y el aplauso
incondicional de la sociedad (ibidem).
-Te repito que el asunto no es si el
movimiento ya ha ganado muchas cosas, sino es si �stas son suficientes. El resto de tu
argumentaci�n se ancla en lo de "el todo o nada". Perm�teme insistir: el
pliego de los 6 puntos (que ahora son 4, puesto que 2 se van al congreso -y olvidas
mencionarlo), no plantea la rendici�n de los adversarios, sino educaci�n gratuita, no a
las represalias, oportunidad de regularizar sus estudios y un espacio de discusi�n y
decisi�n (el congreso) para todos, incluidos "los adversarios". Y no creo que
busquen el aplauso incondicional de la sociedad, m�s bien esperan su comprensi�n. El CGH
ha flexibilizado su "todo o nada", dejando pendientes 2 puntos de su pliego. Y
esto, a m�s de que no se le reconoce, ha recibido de rector�a la "inteligente"
respuesta judicial de las actas de denuncia y el reactivar el tribunal universitario, esa
"santa inquisici�n" que siempre tiene cuidado de seleccionar a luchadores
sociales como v�ctimas.
-"El todo del CGH no
est� en lo irreductible del pliego, sino en la voluntad de un grupo de arrinconarse y
descalificar al mundo. Los 6 puntos no son el "todo"; el "todo" es
usar el pliego petitorio como espacio de dominio, no de di�logo, desde el cual todo se
exige". (ibidem). T� s�lo ves lo bueno del movimiento, lo idealizas y
solapas actitudes de intolerancia que, cada vez con m�s frecuencia, llegan a la violencia
f�sica.
-�Te refieres a los granaderos?
-�No!, hablo del continuo ajuste de
cuentas interno que se llama "asamblea del CGH". De los granaderos, ya dije que
es del todo censurable el salvajismo.
-No hay comparaci�n entre el
�nfasis que pones en las cr�ticas al CGH y el que dedicas al gobierno del DF. Pero
volviendo a tu argumentaci�n respecto al movimiento, tenemos que hay una huelga
estudiantil cuyo detonante es el Reglamento General de Pagos que impuso, con una
delicadeza que le envidiar�a Albores, el rector Barn�s. El movimiento estudiantil va en
contra del aumento de cuotas, pero no s�lo. Tambi�n va contra el mecanismo de toma de
decisiones que permite arbitrariedades como la de Barn�s, las que a su vez provocan
conflictos como la presente huelga. Ergo, el movimiento demanda dos cosas
fundamentales: la derogaci�n del Reglamento General de Pagos y la realizaci�n de un
congreso resolutivo; las otras dos demandas se siguen como l�gica: no a las represalias
judiciales, acad�micas y administrativas en contra de quienes participan en el
movimiento; y mecanismos para "ponerse al corriente" en sus estudios para los
estudiantes huelguistas. Me parece l�gico, racional, consecuente y l�cido. Me parece una
causa inobjetable...
-"Lo objetable es la
privatizaci�n de la causa. Como se ve ahora, los ultras, tan antiprivatizadores, se han
adue�ado de la huelga, protegidos por alambres y cercos de suspicacia que agreden
periodistas y confiscan rollos de fot�grafos" (ibidem). Te he
concedido que los ultras no son todos los estudiantes del movimiento, ahora concede t�
que los ultras son los que hegemonizan las asambleas del CGH y han logrado imponer ese
delirante atropello que pomposamente llaman "acciones contundentes".
-Concedido. Y voy m�s lejos, estas
"acciones contundentes" han demostrado ser un fracaso. Y eso no escapa a esos
"otros" estudiantes a los que reconoce generosidad. Los d�as de los
"ultras" como fuerza hegem�nica en el CGH est�n contados. La historia viene ya
a pasar la cuenta, como antes la pas� a los estudiantes de filiaci�n perredista. Pongo
el ejemplo de la toma y cierre de institutos. Error: dispersa sus fuerzas y consigue
ponerles en contra a un sector neutral hasta entonces o en el que podr�an haber
despertado algunas simpat�as. Otro ejemplo, a pesar de que no hab�a acuerdo del CGH para
bloquear el Perif�rico, un grupo de Pol�ticas y Acatl�n, a m�s de algunos otros
dispersos, toman la decisi�n. El desenlace de esta acci�n ya lo conocemos, entre otras
cosas por esa doblemente valiente foto de La Jornada del d�a 15 de octubre y la
excelente cr�nica del odiado-por-la-ultra Gardu�o (y digo doblemente valiente porque,
adem�s de la valent�a de tomarla, fue valiente el publicarla). Pero ah� no termin�
todo, la inconformidad con la manera de decidir la acci�n empez� a cundir en las
escuelas. Es decir, adem�s de cr�ticas al gobierno del DF llov�an cr�ticas a quienes
hab�an realizado la acci�n. La molestia se extendi� por la manera en que se cerraron
los institutos y por la forma en que se corri� a los investigadores y trabajadores.
-�Y por qu� no les dices eso?
-Ellos se dan cuenta, no son tontos
y, sobre todo, son honestos. Y me refiero a los "otros" estudiantes. Y tan es
as� que ahora leo que el hartazgo en contra del "modito" de los radicales en el
CGH est� proliferando en estos "otros" que son la mayor�a del movimiento. Los
as� llamados y autodenominados "ultras" est�n demostrando que, a la hora de la
pol�tica, son iguales que los que critican (e insultan y golpean). Y olvidan que los
"otros" estudiantes no est�n buscando un "ismo" que los ampare, sino
cumplir su deber, es decir, ganar sus demandas.
-Escr�beles una carta.
-No contestan. Vaya, ni siquiera
acusan recibo. Pero se entiende, o al menos nosotros los entendemos. Lo que quiero decir
es que, al linchamiento que en los medios se promueve en contra del movimiento, el
movimiento est� correspondiendo con el linchamiento de los "rivales" que tiene
a la mano: los "moderados" en este caso. El problema del movimiento, creo, es
que tiene que librarse de la trampa de las etiquetas y los "bloques" y retomar
el movimiento en su base, es decir, en sus demandas. En este momento, si cr�ticas a los
"ultras" entonces eres ''moderado'', y si criticas a los ''moderados'' entonces
eres ''ultra''. Ergo, ya no importa la argumentaci�n, mucho menos las demandas,
sino la posici�n que ocupes en un espacio cada vez m�s angosto.
-�Y entonces?
-Van a ganar.
-"En asuntos fundamentales ya
ganaron, aunque tambi�n se podr�a decir "van a perder" (ibidem).
-Negativo, van a ganar. Y te voy a
decir por qu�. Al inicio del movimiento el CGH nombr� una comisi�n (o varias, no lo
s�) para que explicara a otros sectores sociales las razones del movimiento. Esa
comisi�n lleg� a La Realidad y habl� con una delegaci�n del CCRI-CG del EZLN. Quiero
decir con esto que ellos y ellas (unos 40) ten�an claro que estaban hablando con el EZLN
y no con algunos de sus miembros. Bueno, el caso es que nos hablaron, nos expusieron las
razones de su movimiento y nos dijeron que iban a ganar. En esa comisi�n no ven�a
ninguno de las llamadas "corrientes" (como es costumbre, los "ultras"
nos acusaban de "moderados", y los "moderados" nos acusaban de
"ultras"). Ven�an j�venes, hombres y mujeres, estudiantes de la UNAM que
est�n en huelga para demandar educaci�n gratuita. Despu�s de ellos llegaron m�s.
Preparatorianos, ceceacheros, de las facultades, de las ENEP, de las Escuelas Nacionales,
de las FES. Algunos quedaban en La Realidad, otros segu�an rumbo a Amador Hern�ndez.
Todos nos dijeron lo mismo; que luchaban por la educaci�n p�blica gratuita y que iban a
ganar. Nosotros les creemos, porque nosotros creemos, irremediablemente, en la gente. Y es
mejor que nos equivoquemos al creerles, que al no creerles. Si no ganan (cosa que dudo)
entonces habremos hecho mal en creerles, pero no ser�a la primera vez que nos
enga��ramos creyendo en algo o alguien. Si ganan (y as� ser�) habremos hecho bien en
creer en ellos y el escepticismo que ha empezado a endurecernos la piel se aflojar�. Por
eso, cuando hablamos nosotros, nos dirigimos a esos "otros" estudiantes, no
s�lo porque pensamos que ellos y ellas tienen la inteligencia y la habilidad para
conducir la embarcaci�n a buen puerto, tambi�n porque fue con estos "otros"
que hablamos, y es en estos "otros" en quienes creemos. De su lado, adem�s de
nosotros, est�n la raz�n y la justicia...
-"Pero, �d�nde est�n la
raz�n y la justicia en el caso de la ultra o de la megaultra? A ellos no les incumbe la
UNAM. Tan es as� que han dividido el movimiento, desde�an el di�logo con la opini�n
p�blica y la sociedad civil, y basta ver c�mo tratan a la prensa, y las exigencias, las
arbitrariedades, la descalificaci�n permanente de cualquier posible interlocutor (su
especialidad de ahora: La Jornada y sus reporteros) (ibidem)"
-Creo que todo eso va a cambiar muy
pronto. La "ultra" ha derrochado r�pidamente el capital pol�tico que hered�
del desprestigio de los partidos pol�ticos en la universidad (y no de su quehacer
propio). Es la hora de los peque�os...
-Tu optimismo es exasperante, pero
m�s tolerable que una asamblea del CGH. Por mi parte reitero que: ''Es justa la demanda
de la educaci�n superior gratuita, la esperanza de la movilidad social y de las
oportunidades de preparaci�n, pero no de acuerdo con mi leal entender, el ejercicio de la
intolerancia y el mero rencor social" (ibidem).
-En eso estamos de acuerdo contigo.
Por cierto, los compas me piden que te diga que gracias por la carta, por el tono y
por la cercan�a. Quedan pendientes otros temas...
-�Otros?
-S�, el del di�logo-negociaci�n
(que tiene qu� ver con el cumplimiento o no de los acuerdos a los que se lleguen) y el de
la crisis pol�tica. Ser� para otra ocasi�n.
-�En qu� est�bamos antes de todo
esto?
-Est�bamos en que usted es un
petiforro.
-Y usted un cronco.
En la pantalla vuelve la imagen de
la Ciudad Universitaria. Desde las "islas", se ve a las dos figuras alejarse,
con la Torre de Humanidades a un lado y la Biblioteca Central al otro. El di�logo sigue y
el audio se va perdiendo conforme se alejan.
-No est�s triste, Monsi. Vas
a ver que todo sale bien.
-Si no estoy triste por la huelga,
es por mi colecci�n de caricaturas.
-�Qu� paso? �Te las robaron?
-No, lo que pasa es que es imposible
que compitan con las que ofrece cotidianamente la clase pol�tica mexicana. Y para Por
mi madre, bohemios ya no me doy abasto, estoy por pedir que me den m�s espacio, cuando
menos el que a t� te dan para tus comunicados.
-Ni le muevas, de por s� Do�a
Carmen ya no sabe si abrir una nueva secci�n o poner los comunicados como suplemento. Y
digamos que en la mesa de redacci�n no brillo por mi popularidad.
-Claro, como usted es un cronco.
-Y usted es un petiforro al
cuadrado.
-Y usted un factorial de cronco.
-�Notas que ya nos estamos poniendo
muy de "estudios superiores"?
-S�, hace bien venir a la
universidad.
-Y que lo digas, Tons�qu�. �Vas a
disparar los tacos al pastor? Hay unos buenos en Divisi�n del Norte y Circuito Interior.
Bueno, hab�a... hace tiempo.
-No tengo dinero. Pero podemos hacer
una asamblea ah� y, cuando el respetable caiga rendido de sue�o, democratizamos el
consumo de los bienes de digesti�n.
-No es mala idea, si no fuera porque
usted es un petiforro.
-Y usted un cronco.
-Si se estudiara, usted tendr�a un
doctorado de petiforro.
-Y usted es tan cronco que
reprobar�a el examen de admisi�n.
-Yo por eso apoyo el pase
autom�tico.
-�Claro!, como que usted es un
cronco.
-Y usted un petiforro.
-Ap�rate, que nos deja el pesero.
-Entonces el pesero es tambi�n un
petiforro.
-O un cronco, eso falta averiguarlo.
�Traes cambio?
-�Yo? Como dijo no s� qui�n,
"no traigo cash". Vamos a hacernos los occisos, al fin que los dos tenemos
"look" de "ultras".
Las voces se apagan hasta que s�lo
queda la m�sica de fondo que, ahora lo sabemos, es Violeta Parra cantando ''brincan
los paralit�cos, sobre un filudo machete, ocho por tres ventisiete, divide un
matemat�co" (ojo: el acento grave es porque as� va la canci�n).
Vale. Salud y los tacos sin cebolla y
con mucha pi�a. �De tomar? Una chaparrita de uva. �Qu�? �Ya no existen las chaparritas?
�Voooy!
El Sup videograbando, sin darse
cuenta de que la c�mara ya hace tiempo que marc� "stop" porque se le acab� la
cinta (lo cual puede interpretarse como que hay de mociones a mociones) (adem�s, el
maestro Oscar Men�ndez ya me hab�a dicho que mis travelings revientan cualquier
presupuesto). Es octubre, es 1999, y es, �qui�n lo dijera!, M�xico.
,B>P.D. que contrataca. Llam� al Olivio
y al Marcelo y les dije: "Ya invent� una consigna para la lucha: �Nuez,
nuez, nuez! �Viva yo!". Se me quedan viendo los dos y pregunta el Olivio:
"�Vos est�s enfermo vos Sup?", y el Marcelo agrega: "S�,
�que lo inyecten!". No par� de correr hasta que vi un letrero que dec�a
"Bienvenidos a Guatemala": (Suspiro).
P.D. que en el pecado lleva la
penitencia. Estaba yo comi�ndome unos chocolates con nuez (con figura de tortuga),
cuando llegan el sargento Capirucho y el cabo Capirote, es decir, el Olivio
y el Marcelo. No piden, saben que en trat�ndose de nuez, el Sup no reconoce
grados militares, mucho menos si se trata de sargentos y cabos. Dice el Olivio: "Vos
Sup, ya llegaron ya los de las coordinadoras de la consulta", y el Marcelo:
"S�, y trajeron una caja grande llena de inyecciones". Les d� las
tortuguitas de chocolate con nuez que me quedaban. En trat�ndose de inyecciones, el Sup
reconoce la importancia de los amigos... y de los c�mplices. �O ustedes creen que
delaten que estoy escondido arriba de la ceiba (gulp)?
P.D. para el doctor Rodr�guez
Araujo. A ver si entend� bien: si usted dice que soy un irresponsable, es una
cr�tica; y si yo digo que espero que usted pueda decir que nadie lo puede acusar de
inconsecuente, es un ataque. �O al rev�s?
P.D. para la Sedena. Si hay
emergencia en varios estados por las lluvias y se necesitan transportes a�reos para
socorrer a la poblaci�n, �por qu� han aumentado ac� los vuelos de helic�pteros
artillados y aviones bombarderos? �Es su "aportaci�n" al debate?
P.D. BIS BIS A LA
CARTA 3 BIS
P.D. BIS BIS A LA CARTA 3 BIS.
En una hoja se lee: "Ej�rcito Zapatista de Liberaci�n Nacional. M�xico. Octubre de
1999". Y sigue:
A los doctores Alfredo L�pez Austin,
Adolfo S�nchez V�zquez y Luis Villoro.
De: Sup Marcos.
Maestros: En El Correo Ilustrado de La
Jornada del d�a domingo 24 de octubre de 1999, le� su carta.
Entiendo perfectamente que no crean
conveniente entablar una pol�mica formal. Respeto su decisi�n. Pero no entiendo por qu�
dicen: "pues no favorecer�a las causas justas que compartimos". Creo que las
causas justas que compartimos (entre otras la de los derechos de los pueblos indios y la
democratizaci�n del pa�s, pero no s�lo), se ver�an favorecidas por la pol�mica y el
debate de ideas (con la derecha no se puede debatir ni polemizar porque carece de ideas).
Entiendo que el clima que han
propiciado contadas plumas en algunos medios de comunicaci�n, en el sentido de que el
EZLN est� rompiendo lanzas contra sus aliados con motivo del conflicto en la UNAM, les
preocupa y que, en aras de no servir de pretexto o aval para una acci�n represiva en
contra de las comunidades ind�genas, renuncien (as� sea temporalmente) a su leg�timo
derecho de defender sus puntos de vista y opiniones. No escapa a nosotros la grandeza
moral que ustedes reflejan con esta actitud.
La saludamos y nos felicitamos por el
honor de haberlos tenido como asesores en el frustrado intento de conseguir una soluci�n
pac�fica a la guerra en el sureste mexicano. Pero lo que el gobierno vaya a hacer ac� ya
lo tiene decidido. No es el resultado de este debate lo que est� esperando para llevar
adelante sus planes.
Ergo, hay que entrarle a la pol�mica.
La UNAM, la vida pol�tica del pa�s y la izquierda lo necesitan. La posibilidad de
continuar este di�logo m�s tarde (como se�alan en su misiva) depende, desgraciadamente,
de que nosotros todav�a existamos "m�s tarde".
Vale. Salud y que de la confrontaci�n
de ideas no nazcan distancias, sino ma�anas.
Desde las monta�as del
sureste mexicano
Subcomandante
Insurgente Marcos.
M�xico, octubre de
1999.