En las Facultades de Derecho y Filosofía

Neutralizan Provocación de las Autoridades

 


En el transcurso del día de ayer, dos hechos amenazaron con empañar la conmemoración de los estudiantes. En las Facultades de Derecho y Filosofía se presentaron incidentes cuya autoría fue atribuida directamente a las autoridades universitarias.
Se presume que fueron orquestadas como provocaciones similares a la de hace exactamente un año en la Facultad de Ciencias Políticas, en donde un grupo de personal de confianza y gente afín a la Dirección de esa Facultad, prepararon una celada a los estudiantes, con la clara intención de manchar la conmemoración del 6 de febrero de 2001.
La jornada que el día de ayer vivió la Universidad Nacional tiene su origen en la salida (mas no solución) que tanto el Gobierno Federal como la Rectoría universitaria le dieron al paro general que durante casi diez meses sostuvieron los estudiantes del Consejo General de Huelga.
A dos años de distancia, y con la movilización general de ayer, el día 6 de febrero se ha convertido ya en una fecha con significado propio y se ha ubicado más allá del ámbito universitario. Mediante sus acciones, estudiantes y pueblo hicieron suya la consigna de “nunca más militares en la UNAM”, en alusión directa a la entrada de la Policía Militar (denominada PFP) a las instalaciones universitarias hace exactamente dos años.
  Derecho
 
Esta redacción recibió testimonios directos en el sentido de que aproximadamente a las tres de la mañana, ocho sujetos cubiertos con pasamontañas se dedicaron a romper con palos y tubos las ventanillas de servicios escolares de la Facultad de Derecho, así como a pintarrajear diversas paredes con las siglas de grupos armados, con la clara intención de que los hechos fueran atribuidos a los estudiantes.
Estaban programadas diversas actividades culturales en la explanada de esa misma Facultad como parte de un paro activo aprobado en una Asamblea previa.
Aproximadamente a las ocho y media de la mañana, y cuando dichas actividades iniciaban, unas treinta personas encabezadas por el profesor de derecho fiscal, Hugo Carrasco Iriate, tiraron a patadas una mesa informativa y arrancaron unos muñecos de cartón que simulaban militares vestidos de gris (pefepos).
El incidente culminó con el sabido recurso de arrojar “gas lacrimógeno”, tanto para dispersar a la masa de estudiantes reunida, como para culpabilizarlos del hecho y acusarlos de “vándalos” ante los medios de comunicación (inventándose víctimas entre ellos mismos, en este caso el hijo del Secretario para la Reforma Universitaria, José Narro, quien pertenece a uno de los grupos porriles que montaron la agresión).
Inmediatamente después del hecho, y en medio ya de la plena provocación, el mismo grupo se dirigió hacia el cubículo tomado por los estudiantes, pretendiendo “retomarlo”. Este hecho generó que una multitud de estudiantes, al grito de “!fuera porros de la UNAM¡”, se congregara a efecto de impedirlo y repudiara la provocación abierta que estaba encabezando el mencionado grupo.
En el acto, y dado el desafuero con el que éste actuaba, llegó Hugo Carrasco Jr., el hijo (otro Junior, a la sazón, secretario particular del Director de esa Facultad) del profesor que encabezaba a los provocadores, y conminó tanto a su padre como al grupo mismo a que se retiraran, ya que para entonces el repudio en su contra era abrumador. Sin embargo, inmediatamente después de lo anterior, y siendo ya un poco más de las once de la mañana, éste mismo grupo pretendió realizar una asamblea en donde se debatiera como punto principal la “retoma” del cubículo estudiantil.
No pudieron llevar a cabo su plan, ya que para entonces, el grupo de estudiantes en su contra rebasaba los 500. Al verse nuevamente en franca desventaja numérica optaron por retirarse de la “espontánea” Asamblea que ellos mismos pretendieron articular para conseguir sus fines.
  Filosofía
 
Durante la madrugada de ayer, se corrió el rumor de que la Facultad de Filosofía y Letras sería cerrada por un grupo reducido de personas a fin de que los estudiantes fueran responsabilizados de ello. A lo que la mayoría de los activistas, previendo la provocación, se adelantaron a los hechos consultándose entre ellos mismos en cuanto al rumor existente.
Del mismo modo, estudiantes de la Facultad de Filosofía dieron testimonio a Machetearte Diario sobre la situación acontecida durante las primeras horas del día de ayer en su Facultad.
Precedida por una resolución de Asamblea, los estudiantes de esa Facultad decidieron no parar las actividades el día de ayer, y conmemorar el 6 de febrero con actos simbólicos de repudio a la entrada que hicieran los militares hace dos años –actos culturales, bloquear la dirección con tiras de papel, etc.
Tras consultarse los activistas, ninguno de los grupos de activistas –de todas las expresiones que existen en la Facultad- llevarían a cabo el cierre, por lo que acordaron que de darse éste en esos términos y por encima del resolutivo de Asamblea, en conjunto condenarían el hecho.
Posteriormente, y para entonces realizada en principio la maniobra, aproximadamente a las siete de la mañana, cuando empezaron a llegar los estudiantes, seguido de un descuido, “misteriosamente” apareció un candado “solitario” en la reja de la entrada principal.
El hecho, inicialmente provocó un poco de tensión, pero a ésta la superó la pregunta “¿de quién es el candado?”. No obstante, para este momento la provocación prevista ya estaba conjurada, y por otro lado la autoría del “candado” no podía atribuírsele a los estudiantes.
La pregunta que seguía entonces en el aire seguía siendo la misma: ¿de quién es el candado?
Finalmente, las autoridades, también presentes en el lugar (y presionadas quizá por algunas sonrisas y movimientos negativos de cabeza, así como por la mirada incisiva, irónica y burlona de los estudiantes), dirigiéndose al grupo de jóvenes congregados frente a la entrada de la Facultad, dijeron medio cabizbajos que “verían si dentro de todas las llaves que llevaban una era “la del candado ... Vamos a ver, ¡he muchachos¡”. A lo que surgió un “¡aahhh!” estudiantil, burlón e incrédulo...
Como es obvio, las llaves de las autoridades no abrieron el candado –fue roto con una cegueta--, pero sí evidenciaron la pretendida jugarreta que de haberse consumado, seguramente habría provocado un enfrentamiento que solo beneficiaría a las propias autoridades y sus grupos institucionales.
 


Publicada en Machetearte el 7 de Febrero de 2002

Volver a Artículos Regresar al incio

Hosted by www.Geocities.ws

1