EL
SEGUNDO ENCUENTRO ECUMÉNICO
MÁS
IMPORTANTE DE LA HISTORIA
Cuando San Juan Pablo II, el Metropolita Ortodoxo Athanasios, del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, y el Arzobispo de Canterbury, Dr. George Carey, Presidente de la Comunión
Anglicana, abrían juntos, el 18 de Enero (2000), la Puerta Santa de
Al final de su
intervención durante el encuentro, el Papa no pudo contener la emoción. Ante la
imponente presencia de representantes ortodoxos, San Juan Pablo II recordó su
inolvidable viaje a Bucarest, del pasado mes de Mayo, el primero de un Obispo
de Roma a tierras ortodoxas. Dejando a un lado los papeles, gritó en rumano:
Unidad, unidad. Y explicó: Este grito que escuché en Bucarest durante mi visita
lo escucho como si fuera un eco muy fuerte. «Unitade, Unitade», gritaba el
pueblo reunido durante la celebración eucarística: todos los cristianos, católicos, ortodoxos, y protestantes, evangélicos,
todos, gritaban juntos: «Unitade, unitade». Gracias por este grito, por este
grito consolador de nuestros hermanos y hermanas.
En el encuentro se
encontraban presentes prácticamente todas las Iglesias Ortodoxas: desde el
Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, hasta el de Moscovo, sin olvidar
históricas sedes como la de Alejandría, Antioquía, Serbia, Rumanía o Grecia...
Al final del encuentro,
Monseñor Eleuterio Fortino, subsecretario del Consejo Pontificio para
Mons. Dom ++ Paulo
Jorge de Laureano – Vieira y Saragoça
(Mar Alexander I
da Hispânea)