MARIA EN LA ESPIRITUALIDAD ORTODOXA
El Misterio de
Madre Y Esposa de Dios
Si los católicos
designan gustosamente a María como
Esta diferencia no
ilustra la separación entre
Nos fundaremos sobre la
expresión dogmática de la fe y sobre los testimonios patrísticos de la vida espiritual que le es profundamente ligada para iluminar el
lugar de María en la espiritualidad ortodoxa.
En el origen del nombre
Madre de Dios, hay un debate que nos lleva a una cuestión cristológica que fue
decisiva. El enunciado de la fe cristiana ha conocido un período de intensa
reflexión en el transcurso de los siglos IV y V. Los debates teológicos han
concurrido en la elaboración y en la maduración del pensamiento cristiano.
Tras las controversias
del siglo IV (arrianos en particular) que decidieron el Emperador Constantino a
convocar el Primer Concilio Ecuménico de la historia cristiana en Nicea en el 325, un debate centrado sobre la
persona de Cristo agitó el siglo IV.
- ¿Cómo comprender
- ¿Hay dos personas en
el Cristo Dios y hombre?
Esta crisis es llamada
nestoriana, por el nombre de Nestorio, Obispo de Constantinopla. Este último
oponía los aspectos, humano y divino, de la persona de Cristo. Esta dualidad
conllevaba lógicamente que María era solamente la madre del hombre Jesús
(Christotokos, la madre de Cristo); ella no podía por consiguiente ser llamada
Madre de Dios.
Frente a Nestorio, Cirilo,
Obispo de Alejandría sostenido por el papa Celestino primero, afirmaba la
unidad del Verbo encarnado y obtuvo la convocatoria del Concilio de Efeso en
431 (III Concilio Ecuménico). El Concilio condenó la doctrina de Nestorius.
María fue proclamada "madre del Hijo, consubstancial al Padre" y no
del Cristo-hombre como lo querían Nestorio y sus partidarios.
Dos años más tarde, en
el 433, en un texto llamado a veces "Símbolo de Efeso", Cirilo y su
adversario Juan de Antioquía se pusieron de acuerdo en una formulación común:
en Cristo, las dos naturalezas, humana y divina, están unidas sin confusión.
María es bien la «Theotokos». Aquellos que rechazan en María esta cualidad no
son verdaderos cristianos, ya que ellos se oponen al dogma de
En su libro La fe
ortodoxa (libro III, cap. 12), San Juan Damasceno (675-749), uno de los doctores de la teología marial, resume lo esencial
de la fe en
"Proclamamos
a
Este pasaje subraya que
la obra salvífica y liberadora de
"La
in-hominización del Verbo de Dios ha venido para que esta misma naturaleza
pecadora, caída y corrompida,
venza el tirano
que nos ha engañado..."
El paralelismo entre las
dos Evas, que se remonta al siglo II en el filósofo apologista Justino (v.
100-165) ha sido desarrollado por Ireneo de Lyon (130-208). En su célebre obra Contra las herejías (III, 22, 4), este
último precisa:
"Por lo
mismo que Eva, desobedeciendo, devino causa de muerte para ella misma y para
todo el género humano, por lo mismo María, teniendo como esposo a aquel que le
había sido destinado desde antes, y sin embargo virgen, devino, obedeciendo,
causa de salvación para ella misma y para todo el género humano (...) El nudo
de la desobediencia de Eva ha sido desanudado por la obediencia de María, ya
que
En el siglo XI, Michel
Psellos, humanista bizantino, retoma este tema de una manera gráfica:
"Hasta
Con la nueva Eva, se
abre un nuevo eón, el de la reconciliación. María deviene
Sin Jesucristo, nuevo
Adán, no hay unión posible entre Dios y el hombre; sin María, la
humanidad no sería ni salvada ni deificada. El Verbo de Dios se ha vuelto
verdaderamente hombre viniendo de una mujer (Gl. 4, 4).
"A causa
de El (Dios) tu has venido a la vida, a causa de El tu servirás a la salvación
universal, para que el antiguo designio de Dios, que es
La madre de Dios, la
"sierva del Señor" es una criatura privilegiada desde antes de su
nacimiento. Según el Protoevangelio de Santiago (1),
apócrifo del siglo II considerado como una fuente auténtica por Clemente de
Alejandría (140-220) o también por Orígenes (185-253),
María es elegida y no
predeterminada como lo recuerda también San Juan Damasceno. Hija del pueblo
elegido, no está ella desligada de la humanidad caída; criatura humana, aunque
santificada desde antes de su nacimiento y magnificada bajo la mirada de Dios,
ella no está exempta de pecado.
La Iglesia Ortodoxa no admite la noción de exención planteado por el dogma romano de
María es el símbolo vivo
de la humanidad frente a su Padre divino. María concibe al hijo porque en ella
y sobre ella reposa el Espíritu Santo que participa en la Encarnación.
En el Símbolo de la fe,
los fieles proclaman:
"Creo en
un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos
los siglos, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no
creado, de la misma naturaleza que el Padre por quien todo fue hecho, que por
nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, descendió de los cielos, se
encarnó del Espíritu Santo y de María
"En
el tiempo de
Lo que Dios realiza en
María, de una manera única y perfecta, él desea realizarlo para todos los
hombres. Juan Damasceno, que hemos citado más arriba, afirma que el nombre de
«Théotokos» contiene todo el misterio de la economía divina. En Cristo, Dios
perfecto y hombre perfecto, lo que significa para esta naturaleza "todo lo
que tenía Adán, salvo el pecado", nuestra curación está ofrecida. Más allá
de esta curación que consiste en volver a ser verdaderamente hombre, Dios se ha
hecho hombre para que el hombre se haga Dios. El "si" de María a la
concepción del Hijo de Dios y Salvador, es el "si" de la humanidad a
su liberación y a la realización del plan divino. La humanidad, es el Adán
total en el cual nosotros somos todos Uno, es por eso Gregorio de Niza
(330-395), uno de los tres grandes Capadocios, afirma:
"Decir que
hay varios hombres es un abuso ordinario del lenguaje... Hay ciertamente una
pluralidad que comparten la misma naturaleza humana... pero, a través de todos
ellos, el hombre es uno...".
Jesucristo se nombre el
"Hijo del Hombre", él es el Hijo interior de
En el siglo III, el gran
maestro de la escuela de Alejandría que fue Orígenes (185-253) profesó la
mística de la virginidad. El movimiento ascético del siglo IV dará a sus puntos
de vista un gran vuelo. Orígenes fue uno de los principales creadores del
lenguaje místico, la posteridad ha retenido en particular el tema del
matrimonio místico. La unión de Cristo y de
Por otra parte, el
nacimiento terrestre de Jesús no produce su fruto de salvación que si el Cristo
nace espiritualmente en cada uno de sus fieles:
"¿De
que me sirve decir que Jesús ha venido solamente en la carne que ha recibido de
María, si yo no muestro que él ha venido también en mi carne?".
Esta exhortación bajo forma
de pregunta ha conocido desarrollos en numerosos espirituales de los siglos
siguientes. Así, en el siglo IV, el Capadocio Gregorio de Nisa (330-395), hermano Basilio, autor de un Tratado de la virginidad, dice:
"Lo
que se realizó corporalmente en María la inmaculada...
esto se
realizó también en toda alma que permanece virgen según la razón".
Pero los desarrollos
espirituales son particularmente imponentes en Máximo el Confesor (580-662):
"El Verbo
de Dios, nacido una vez por todas según la carne, quiere siempre, por amor del
hombre, nacer según el Espíritu en aquellos que lo desean. El se hace niño,
formándose él mismo en ellos por las virtudes...".
En su interpretación del
Padre Nuestro precisa:
"El Cristo
nace siempre misteriosamente, encarnándose a través de aquellos que él salva:
él hace del alma que le da a luz una madre virgen, la cual no lleva, para
decirlo en una palabra, como en la relación entre macho y hembra, las marcas de
la naturaleza sometida a la corrupción y a la generación".
Por la fe, aquel que
deviene cristiano y es bautizado se
beneficia de la presencia activa del Espíritu Santo, accede por El a una
filiación y a una divinización potencial. La gracia bautismal debe crecer y
fructificar. En una proceso sinérgico, el hombre colabora en su salvación
entregándose a la ascesis y a la práctica de las virtudes (praktikè), con el
fin de acceder, liberada el alma de las pasiones, a la contemplación (théoria)
y a la unión. San Máximo sostiene que la fe unida a la practica de las virtudes
engendra el Verbo en el alma:
"
María no es solamente la
mediadora de la salvación, la que intercede por las salvación de las almas, la
puerta del cielo o la escala mística de Jacob (Gn. 28, 12), entre las numerosas
cualidades cantadas en los textos litúrgicos, ella es nuestra iniciadora y
nuestro modelo. Muchos espirituales atribuyen sus progresos a la intercesión de
"Todavía
joven novicio, oraba un día ante el icono de
Aquel que ora a
María inicia a la oración de Jesús, vía de oración cuya tradición permanece todavía viva en el mundo
ortodoxo, tanto en los sacerdotes como en los laicos, y más allá del mundo
ortodoxo desde hace algunas decenas de años. Para los fieles, es por la oración
de Jesús, la invocación-recuerdo continuo del santo Nombre del Salvador en el
corazón, como se purifica el alma y la inteligencia (noús), como se hace
humilde y disponible a la recepción del don del Espíritu Santo.
La oración del corazón
está ligada al método de oración hesycasta, del griego hesychia, que puede
traducirse por quietud, paz interior o recogimiento. San Juan Clímaco (klimax
significa escala en griego), higúmeno del monasterio de Santa Catarina del
Monte Sinai, en los siglos VI y VII, definió el hesycasmo ligando por primera
vez los tres términos siguientes: memoria de Jesús, dominio del aliento y
hesychia. En el vigésimo séptimo grado de su libro
"Que el
recuerdo de Jesús sea uno con tu aliento y entonces tu conocerá la utilidad de
la hesychia... ya que la hesychia es un culto y una presencia en Dios
continuos"
Según Juan, el hesycasmo
requiere el silencio, la soledad, un espacio restringido.
Un apotegma de los
Padres del desierto (siglo IV) relata la respuesta de un Padre espiritual
(Abba) a aquel que le pregunta sobre la utilidad de
"El abba
dice que aquel que vive en el recogimiento tiene necesidad de tres obras: el
temor continuo de Dios, implorar con perseverancia y que su corazón no se
relaje del recuerdo de Dios".
A propósito de esta oración del Nombre, dos monjes
hagioritas (de Hagion Oros, la santa montaña del Athos) del siglo XIV, Calisto
e Ignacio Xanthopouloi, cuyos escritos están recogidos en
"Persevera
sin descanso en el nombre del Señor Jesús, con el fin de que el corazón absorba
al Señor, que el Señor absorba al corazón, y que los dos se hagan uno".
Ante el icono de
Nuestra alma oscurecida
y confusa por las pasiones puede y debe volverse virgen para ser digna de la
unión con el Esposo divino. Que seamos hombre o mujer, debemos considerarnos
como una esposa. Cada uno de entre nosotros puede devenir una
"micro-iglesia", una pequeña iglesia, un templo del Espíritu Santo,
un icono de
En verdad, no se sabe
nada de la muerte de María, ni la fecha, ni el lugar. Si se exceptúa el
"signo" de
Un texto atribuido a
Meliton de Sardes (siglo II), el Transitus, describe una tumba nueva, al
Oriente de Jerusalén: en la entrada del valle de Getsemaní, donde Pedro,
siguiendo ordenes de Jesús, habría depositado el cuerpo y no el cadáver. En
efecto, muy pronto se impuso el hecho de que la corrupción no podía alcanzar a
la que fue el receptáculo del Verbo encarnado, de ahí la expresión de
Dormición.
Las tres homilías sobre la Dormición compuestas en el siglo VII por Juan Damasceno son uno de los principales
testimonios de la tradición según la cual
"¡Oh, el
incomparable pasaje, que te vale la gracia de emigrar hacia Dios! Ya que si
esta gracia es dada por Dios a todos los servidores que tienen su espíritu - ya
que ella les es donada, la fe nos lo enseña -, de todas maneras la diferencia
es infinita entre los esclavos de Dios y su Madre. Entonces ¿como llamaremos
nosotros a este misterio que se cumple en ti? ¿una muerte?. Pero si, como lo
quiere la naturaleza, tu alma toda santa y bienaventurada es separada de tu
cuerpo bendito e inmaculado, y si este cuerpo es liberado a la tumba siguiendo
la ley común, sin embargo él no permanece en la muerte y no es destruido por la
corrupción. Para aquella cuya virginidad ha permanecido intacta en el
alumbramiento, al comienzo de esta vida, el cuerpo se ha mantenido sin
descomposición, y situado en una morada mejor y más divina, fuera del alcance
de la muerte, y capaz de durar por toda la infinidad de los siglos" (I,
10).
María entrada en la
gloria, al lado de su Hijo, ejerce su papel de intercesión universal. ¿Es
posible sacar conclusiones? A la luz de los Padres, diremos que María, es la
humanidad, es
De san Gregorio Pálamas
(1296-1359), teólogo de la visión de la luz increada y defensor de los monjes
hesycastas, relatamos esta última cita:
"Queriendo
crear una imagen de la belleza absoluta y manifestar claramente a los ángeles y
a los hombres la potencia de su arte, Dios ha hecho verdaderamente a María
totalmente bella. El ha reunido en Ella las bellezas parciales que El ha
distribuido a las otras criaturas y la ha constituido como el común ornamento
de todos los seres visibles e invisibles; o mejor, ha hecho de Ella como una
mezcla de todas las perfecciones divinas, angélicas y humanas, una belleza
sublime embelleciendo los dos mundos, elevándose de la tierra hasta el cielo y
sobre pasando incluso este último".
Es
tiempo de volver al silencio, "misterio del mundo por venir" según Isaac el Sirio (siglo VII), para el honrar a aquella que es
"mas venerable que los querubines e incomparablemente más gloriosa que los
serafines".
(1) Protoevangelio significa que el texto relata acontecimientos anteriores a
los de los evangelios canónicos. El Protoevangelio de Santiago se dice que ha
sido escrito por Santiago el Menor, hermano de Jesús según el Evangelio, medio
hermano según el texto. Texto escrito a mitad del siglo II, su existencia está
atestiguada por Justino, Orígenes y Clemente de Alejandría. Contiene la mas
antigua recensión del nacimiento de María y de su presentación en el Templo.
Los iconos de
(2) Ef. 5, 22-23; Ap. 20, 7-9; 21, 2. 9; Cristo es a veces llamado Esposo sin
que la esposa sea señalada: Mt 9, 15; 22, 12.
(3)
Mons. Dom ++ Paulo
Jorge de Laureano – Vieira y Saragoça
(Mar Alexander I
da Hispânea)