SOFONIAS YACUP
Domingo 19 de junio, 2005
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos payaneses:
Sofonías Yacup es otro caucano notable que entra a
nuestra lista de biografías
por ser uno de los personajes que más se han distinguido por
mejorar la vida y
ambiente de los habitantes del litoral pacífico caucano.
Una nota sobre Sofonías nos la ofrece Guillermo Alberto
González Mosquera.
Cordialmente,
***
SOFONIAS YACUP
1896-1947
Por: Guillermo Alberto González Mosquera
La gran virtud de este abogado guapireño, que se graduó en la
Universidad Libre de Bogotá, es el haber encarnado en su
momento, como ningún otro de sus congéneres, las aspiraciones,
angustias y frustraciones del litoral pacífico colombiano en
forma totalizadora, es decir como región unificada y homogénea,
extendida desde la frontera con Panamá en el norte, hasta la
desembocadura del río Mataje en el borde ecuatoriano. Su vida
constituyó un serio y profundo debate alrededor de esta realidad
étnica, política, social y económica que es el pacífico
colombiano.
Hubo un momento, que bien pudiéramos calificar de estelar en su
vida, cuando simultáneamente fue elegido - la Constitución
Nacional lo permitía entonces - como diputado de los cuatro
departamentos del litoral: Chocó, Valle del Cauca, Cauca y
Nariño.
Para justificar ese incesante anhelo de reivindicación siempre
pospuesta, de lucha tenaz que se nutre de frustraciones, Yacup
manifestaba que "estaba convencido que todos esos
pueblos, emplazados al borde de sus riberas, persiguen un mismo
ideal y sufren un mismo dolor, sin embargo de las divisiones
políticas y administrativas que los separan".
Yacup fue representante a la Cámara por el Cauca, intendente
nacional del Chocó, concejal de Buenaventura, juez de Guapi y
profesor en Tumaco, además de otros cargos de servidor público
a lo largo de su siempre amada costa.
Su libro "Litoral Recóndito", bautizado con el
calificativo con el que en adelante se conocería al Pacífico
Colombiano, revelaría sus calidades de escritor que sabía
describir como ninguno la triste realidad de su raza. "Hay
allá - se quejó - todavía vencidos y vencedores racialmente.
Por la obra del prejuicio que niega a considerable número de
valores humanos, la capacidad productiva y la plenitud de
bienestar y se forma de esta suerte una zona vedada que falsea la
democracia".
A Yacup hay que entenderlo como un liberal de los años 30,
época en que lo natural era exigir reformas profundas en la
economía y en la propia manera de encarar los asuntos públicos
de la Nación. Era la Revolución en Marcha de López Pumarejo.
La de Yacup es una rebeldía honesta, justificada por su
condición de miembro de una raza oprimida y representante de una
región olvidada que por su boca y a través de su pluma, reclama
justicia.
Escribió numerosos ensayos publicados en El Tiempo de
Bogotá. Lo mismo que una obra dedicada al tema jurídico. Al
analizar su vida de luchador social, dueño de su propia utopía,
aparece este caucano eminente como alguien que tomó con valor la
decisión de develar una realidad que por mucho tiempo se ha
pretendido tergiversar. En forma acertada alguien dijo de él,
que había sido un "divisor de aguas", dejando
por un lado una larga tradición de prejuicios y presentando por
el otro una región de cara hacia el futuro.
Murió en 1947 en Cali, a los 53 años de edad.