PESEBRES DE TRAPO
Agosto 8 de 1999
Por: Mario Pachajoa Burbano
"Pesebres de trapo de Popayán", es
un libro, cuyos textos (34 páginas) fueron preparados por Jaime
Paredes Pardo y las fotografías (17) por Fernando Venegas Torres
y Gustavo Perry Torres. Es un libro escrito de modo sencillo, a
veces poético e ingenuo, bucólico, sensible, que se inicia
relatando que en la época de la colonia los lujosos y
artísticos pesebres de las ricas residencias de Popayan se
compraban en Quito o Santafe y los que no podían adquirirlo
así, los hacían con ricos retazos de finas telas, iniciando los
pesebres de trapo.
En la publicación se describen los eventos relacionados con el
nacimiento de Jesús en Belén, intercalando párrafos y
situaciones llenas de sentimiento y ternura, como la siguiente,
correspondiente al capítulo de "Había una vez una
estrella":
""" ...El gorrión se paseaba con
impaciencia a lo
largo de la rama. Era indudable que sucedían
cosas extrañas, y deseaba comentarlas con la
golondrina que vivía enterada de cuanto acontecía
en la comarca, y, antes de recogerse en el nido
acostumbraba a visitar a su viejo amigo...
""".
Más adelante relata aquello que podían ofrecerle al recién nacido los pobres pastorcillos, que contrasta con los de los Reyes Magos:
""" ... ¿Qué cosa Distinta de su
pobreza
podían ofrecer los pastores en adoración
al infante?.
Los obsequios que les brinda la naturaleza.
El panal de las abejas, el gajo de flores que
crecen sin dueño, el tallo solitario de las
breñas,
la tórtola cautiva que le agrega una nueva
palpitación de la mano, las guijas del arroyo
que bordean despaciosos los peces...
""".
Las fotografías que contiene, corresponden al pesebre de trapo obra de la payanesa Emérita Malo, quien con amorosa dedicación logró figurillas de diez centímetros de altura, cada una magistral y cuidadosamente elaborada. Es admirable su sentido de autenticidad, pues el pastor luce el traje de la pobreza, mientras el Rey Mago y su séquito representan la fastuosidad.
Además de las figuras tradicionales y básicas de un pesebre, se agregan: una chirimía de 6 músicos y diablo, campesinos con sus vestidos típicos, 6 oficiales del ejército con lucidos uniformes, o sea el típico pesebre de trapo payanés, deliciosamente elaborado.
Cordial saludo,