LUIS ALBERTO RAMIREZ QUIJANO
Domingo 24 de octubre, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos payaneses:
Lucho Ramírez
Luis
Alberto Ramírez Quijano -Lucho Ramírez- ha entrado en
nuestro banco de datos de notables Caucanos. Luis Alberto nació
en el corregimiento de El Llanito (hoy Departamento del Valle) el
21 de febrero de 1931. Desde muy pequeño vivió en Cali y algún
tiempo en Dagua.
Comenzó en Radio Libertador de Cali, interpretando la "Reina
Mora", en el programa Rapsodia colombiana y luego
Sonolux lo vinculó a su elenco.
Entre sus éxitos está la interpretación de "Por mi
viejo camino" del compositor Gabriel Viñas:
Te cuento que estuve paseando
donde íbamos juntos cuando eras mi amor,
y estaba todito igualito
y hasta el caminito era lleno de sol.
Con motivo de su muerte, El Liberal publicó el artículo que
transcribimos hoy.
Cordial saludo,
***
Murió el compositor de Muchacha de risa loca
El Liberal, 18 de octubre, 2004
Cali, Colprensa
Este caucano, caleño por adopción, impuso éxitos como 'Muchacha
de Risa Loca', 'Aquél', 'Angélica'. Los bambucos, pasillos
y boleros le abrieron las fronteras internacionales. Antes de ser
cantante se dedicó a hacer piezas dentales. Sus exequias se
cumplieron el pasado viernes en el Camposanto Metropolitano del
Sur.
'Esa Muchacha de Risa Loca' no tendrá ya quien le cante
con tanta entrega y pasión. El viernes en la madrugada murió de
un infarto fulminante Luis Ramírez, el hombre que mejor le
cantó a esa mujer de ojos negros, de labios rojos e imponente
figura; al amor, al desamor, a la tierra y llevó por más de
cuatro décadas la música colombiana a escenarios
internacionales.
Este caucano de 74 años falleció en el hogar geriátrico Las
Acacias, de Cali, en donde había sido internado varios
meses atrás con el fin de que recibiera el tratamiento médico
adecuado para recuperarse de las secuelas de un trauma cerebro
vascular que sufrió el año pasado.
El intérprete de Angélica, Aquél, Bonita y Por el Viejo
Camino, entre tantos éxitos de antaño, fue siempre un
consentido de Sonolux, de la que fuera artista exclusivo. De ahí
que por varios años viviera en Medellín, ciudad sede de esa
disquera. Ex futbolista y nadador consumado al que le sobreviven
sus ocho hijos, fruto de uniones con tres mujeres, entre ellas,
su esposa Gloria María Sánchez, fue también un bohemio y
romántico, al que le apasionaba la música de Gardel.
Pero fueron los pasillos, los bambucos y los boleros colombianos
los que le abrieron la puerta de la fama al caucano que antes de
ganarse la vida como cantante se dedicó a hacer piezas dentales
y trabajó la joyería y la platería.
El triunfo en un concurso de canto de una emisora fue su despegue
para su promisoria carrera musical, que tuvo su nota más alta
entre los años 60 y 80. Entre sus logros están la grabación de
27 long plays, la obtención de varios discos de oro y platino,
decenas de placas y trofeos, y especialmente, como recuerda su
hijo Diego Fernando Ramírez, haber sido uno de los artistas
colombianos más llamados, incluso por presidentes, para cantar
en Argentina, México, Canadá y otros países de Sur y Centro
América.