EL QUIJOTE EN PASTO
Sábado 21 de mayo, 2005
De: Mario
Pachajoa Burbano
Amigos
payaneses:
Hemos tomado de Cronopios -20 de mayo, 2005- un interesante
articulo sobre la historia de la llegada e influencia a Pasto del libro
El
Quijote, escrito por Edgar Bastidas Urresty
Reproducimos extractos del mismo.
Cordialmente,
***
El QUIJOTE EN PASTO
Por Édgar Bastidas Urresty
( ... )
Cervantes, en una encuesta hecha en 1985 por The Times, de Gran
Bretaña, Die Zeit, de Alemania, La Stampa, de
Italia, El
País, de España
y Lire, de Francia, para escoger a los más grandes
escritores
europeos,
ocupó el tercer lugar luego de Shakespeare y Dante.
Este año se celebra en el mundo, sobre todo en el de habla
hispana, los
cuatrocientos años de la publicación de la primera parte
de esta magna
obra (1605).
La novela llegó al nuevo mundo el mismo año de su
aparición: México
recibió cinco ejemplares en septiembre, Cartagena de Indias cien
ejemplares, sin que se conozca la fecha, y es de suponer que su arribo
a
Santa Fe de Bogotá fue un poco más tardío.
A pesar del control de la Inquisición y el reducido
número de
ejemplares,
en el caso de México, la novela pasó la censura,
quizás por su novedad
o porque se juzgó que hacía parte de la tradición
clásica española. En
el
nuevo mundo no se podía importar ni escribir libros de
ficción para
preservar la fe católica, sobre todo de la población
indígena.
Don Quijote debió llegar tardíamente a Pasto por razones
de su
aislamiento geográfico, las dificultades de comunicación,
y circular en
ciertos medios, predominantemente religiosos.
Lo cierto es que en 1716 ya figura en la testación de libros
hechas en
Pasto por un funcionario y varios religiosos, de acuerdo a la
relación
de
José Rafael Sañudo en su libro Apuntes sobre la
historia de Pasto.
(Tercera parte. La Colonia bajo la Casa de Borbón):
El alférez real Burbano de Lara entre otros, deja el Quijote. El
vicario
Ignacio Salazar y Santacruz testa 14 tomos de Feijóo, uno de
Quevedo y
el Quijote. El padre Lucas Cabrera, cura de Carlosama, 4 tomos de El
Quijote en 12 pesos.
De alguna de esas bibliotecas debió provenir el ejemplar de El
Ingenioso
Caballero D. Quijote de la Mancha. Madrid 1647, que hizo parte de la
Exposición de antigüedades y objetos históricos
abierta en Pasto el 18
de >
diciembre de 1930, organizada por los historiadores Leopoldo
López
Álvarez y Sergio Elías Ortiz como directores del Boletín
de
Estudios
Históricos.
La extensa y rica producción literaria e histórica de
Sergio Elías
Ortiz,
Alberto Montezuma Hurtado e Ignacio Rodríguez Guerrero, nacidos
en
Pasto a fines del siglo XIX y a comienzos del XX es ejemplar.
Como buenos lectores de la literatura del Siglo de Oro español,
sobre
todo de Cervantes, dejaron una obra escrita y depurada con los mejores
materiales del idioma.
El libro Tipos delincuentes del Quijote de Ignacio
Rodríguez
Guerrero
ganador del Premio Quinquenal Internacional de Estudios Cervantinos
"Isidre Bonsoms" (1961-1966), otorgado por el Instituto de
Estudios
Catalanes de Barcelona, en 1966, es la mejor muestra.
Y si de mencionar a cervantistas del sur de Colombia se trata hay que
recordar a Juan Montalvo, uno de los mejores escritores de
Hispanoamérica.
Aunque no nació en Pasto, sino en Ambato, Ecuador (1832, 1889),
escribió en la década de 1870 en Ipiales, donde
había sido desterrado
por el dictador García Moreno, su libro Capítulos que
se le
olvidaron a
Cervantes, una magnífica explicación de Don Quijote.
El historiador Sergio Elías Ortiz en el Boletín de
estudios
históricos. Vol.
VI Nos. 66 y 67. (Pasto. Imprenta del Dpto. 1935) que hace parte de
su trabajo NOTICIA sobre la Imprenta y las publicaciones del Sur de
Colombia durante el siglo XIX, de S.E. Ortiz le atribuye a Montalvo el>
Informe que da el Presidente de la comisión coroneluda a sus
excelencias los individuos de la Real Sociedad de Pasto.
El Informe está impreso en una hoja volante por ambos lados y
fechado >
en Pasto el 10 de febrero de 1870 y tiene que ver con un movimiento o
comuna surgido en Pasto como reacción a los sermones vehementes
del
padre Rogerio Ruiz.
Está escrito en un estilo arcaico, propio de los clásicos
españoles y
se
refiere en forma de burla a los sucesos de la comuna.
He aquí una muestra:
"Excelentísimos nobles manchegos:
Sabidor yo de que en vuestros dominios aparecido ha la comuna,
de gente soez i de mala ralea compuesta, para faceros un grave
desaguizado, con maravillosa presteza á vuestras mercedes,
presentéme á contaros menudamente todo, punto por
punto,>
con el fin de que de ello entendidos y enterados
escojiésedes
los medios más eficaces para el país salvar de los
peligros y
asechanzas que amenazado lo han, y confia elles a mí la
dirección y escogencia de aquellos; por que habédes de
saber
que mi oficio i egercicio es el de desfacer agravios, enderezar
entuertos, amparar huérfanos y doncellas, socorrer viudas y
satisfacer deudas, ostentando en todo la fuerza de mi brazo, y
cobrando eterna prez y gloria que admirarán el presente y
los venideros siglos".
En la historia intervienen el Quijote, otros caballeros, Sancho y
Rocinante, a quienes él arma para atacar a los malandrines
comunistas,
gente canalla. Don Quijote cree que los ha vencido pero el escudero le
hace ver que ha derribado unos cercos, ante lo cual el héroe se
indigna
y
se consuela invocando a Dulcinea.
Al amanecer del día siguiente Don Quijote va donde el cura a
pedirle
que
excomulgue a los comunistas, sin lograrlo porque el religioso le
advierte que no los hay en tierra de cristianos.
Pero los comunistas aparecen de nuevo por los aires en forma de
gigantes descomunales en el Ejido, una plaza de Pasto, para amenazar a
los pobladores. Don Quijote los arma de fusiles y disparan de tal
manera
que los envía por los aires derrotándolos definitivamente.
Reclama entonces la corona y el Imperio de Trapisonda por haber
"sacado fuerza de la flaqueza (Enviado por su autor, para Cronopios)