HISTORIA NAVIDEÑA: II
Jueves 23 de diciembre, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos payaneses:
Estas notas complementan nuestro escrito del 16 de diciembre,
2003 "Historia Navideña".
Como ya estamos en cercanías de recibir al Niño Dios y
celebrar su nacimiento, van para cada uno de ustedes, pacientes
lectores de las actividades payanesas, nuestro especial abrazo
navideño y nuestros deseos de una Navidad feliz, familiar y
llena de paz.
NOTAS SOBRE LA NAVIDAD
EL Arbol Navideño
Gran parte de la tradición del árbol de Navidad se origina en
una leyenda europea: se dice que durante una fría noche de
invierno, un niño buscaba refugio. Lo recibieron en su casa un
leñador y su esposa y le dieron de comer. Durante la noche, el
niño se convirtió en un ángel vestido de oro: era el Niño
Dios.
Para recompensar la bondad de los ancianos, tomó una rama de un
pino y les dijo que la sembraran, prometiéndoles que cada año
daría frutos. Y así fue, aquel árbol dio manzanas de oro y
nueces de plata.
Por su parte, los germanos vestían sus árboles en invierno
(cuando perdían hojas) para que los espíritus buenos que en
ellos habitaban regresaran pronto. Los adornos más comunes eran
manzanas o piedras pintadas. Se dice que éste fue el origen de
los adornos. Las bolas de cristal se incorporaron alrededor del
año 1750 en Bohemia. La costumbre del árbol se extendió por
Europa y América durante el siglo XIX.
El Pesebre
La escena que representa el nacimiento de Cristo se fue
completando con el paso del tiempo. A principios del siglo IV se
representaba a Cristo en un pesebre y había solamente una vaca y
un asno.
A fines del siglo IV se agregó una estrella. La Virgen María,
recién a partir del año 431, con el Concilio de Efeso,
apareció en el centro de la imagen. Fue San Francisco de Asís
quien popularizó la costumbre de armar un pesebre. En su viaje a
Belén, en el año 1220, quedó asombrado por la manera en que se
celebraba allí la Navidad.
Entonces, cuando regresó a Italia, le pidió autorización al
Papa Honorio III para representar el nacimiento de Jesús con un
pesebre viviente. A partir de ese momento, la tradición se
extendió por Europa y luego por el resto del mundo.
Papá Noel
La figura de Papá Noel también llamado Santa Claus, Sinterklaas
o Père Noel, según el país, está inspirada en la vida del
obispo de Mira (la actual Turquía), conocido hoy como San
Nicolás, quien fue muy popular por su bondad y por su
generosidad con los pobres.
Se llamaba Nicolás de Bari y nació en el siglo IV.
Su aspecto distaba bastante del que hoy se le atribuye.
Se lo representaba como un hombre de complexión delgada y gran
estatura que vestía como un sacerdote.
El hecho de que se lo represente con tres bolsas doradas se debe
a que, según cuenta la leyenda, Nicolás de Bari supo en una
ocasión que uno de sus vecinos se encontraba en bancarrota y que
estaba desesperado por no tener la dote de su hija, comprometida
para casarse en fecha próxima. Al conocer las tribulaciones de
su vecino, Nicolás dejó una bolsa con monedas de oro como un
obsequio en la casa del mercader. La boda se celebró sin
contratiempos.
Desde entonces cobró fuerza la costumbre de intercambiar regalos
en Navidad.
En el año 1087 los restos de San Nicolás fueron llevados a Bari
(Italia), donde se construyó una iglesia en su nombre, pero
curiosamente en Italia no es San Nicolás quien trae los regalos
de Navidad sino una bruja buena.
En el siglo XII la tradición católica de San Nicolás se
expandió por Europa, mezclándose con celebraciones similares.
Hacia el siglo XVII emigrantes holandeses llevaron la costumbre a
Estados Unidos.
Aunque la leyenda de Papá Noel sea antigua y compleja, y proceda
en parte de San Nicolás, la imagen familiar de Santa Claus, con
el trineo, los renos y las bolsas con juguetes es una invención
estadounidense de estos años.
Hasta que el escritor inglés Clement Moore lo imaginó en un
trineo llevado por ocho renos, Papá Noel repartía sus regalos a
pie o montado en un caballo. Pero además, no siempre tuvo la
imagen universal que se conoce hoy.
El nuevo aspecto de tan querido símbolo navideño, un hombre
gordote de sonrosadas mejillas y larga barba blanca, se debió al
arte del caricaturista norteamericano del siglo XIX Thomas Nast,
quien representó así a Santa en una ilustración. En 1931 una
marca de gaseosas le encargó al diseñador Haddon Sundblom que
dibujara un Papá Noel para su campaña navideña. Esa imagen
quedó en el imaginario popular y luego ya nadie lo imaginó de
otra forma.
Villancicos
Durante la Edad Media comenzaron a incorporarse los villancicos
en los festejos navideños. Durante esta época, los banquetes
eran el punto central de las celebraciones.
Pero en 1552 los puritanos británicos prohibieron la Navidad. Y
aunque el festejo navideño volvió a Inglaterra en 1660 con
Carlos II, los rituales desaparecieron hasta la época
victoriana.
Los villancicos fueron recuperados y se compusieron muchos
nuevos.
La costumbre de cantar villancicos, aunque de antiguos orígenes,
procede fundamentalmente del siglo XIX.
Costumbres nacionales actuales
El mundo entero se prepara para celebrar esta fiesta. Se trata de
uno de los pocos acontecimientos compartidos entre culturas
opuestas. Cada país posee sus propias tradiciones y costumbres
para festejar las Navidades.
Australia
Australia festeja la Navidad con temperaturas que se elevan por
encima de los 30°. El sol radiante reemplaza a la nieve típica
de los países del Norte. Días antes del 25 de diciembre, las
familias con niños acuden al tradicional concierto de
Villancicos a la luz de la vela.
Este acontecimiento se realiza en parques y estadios deportivos
con la sola iluminación de las velas encendidas de quienes
asisten al evento. Debido al calor de la época, las cenas no
suelen ser pesadas, sino que se prefieren picnics en jardines y
playas en los que se sirven mariscos, jamón dulce, ensaladas,
carne fría y budines.
Durante la noche del 24, los más pequeños esperan ansiosos la
llegada de un Papá Noel diferente, llamado Swag Man,
que usa sombrero, camiseta con tiradores azul marino y amplios
pantalones cortos.
Alemania
El tradicional árbol de Navidad se origina en este país durante
el siglo VIII. Por eso, es lógico que las ciudades se encuentren
colmadas de abetos luminosos y adornos colorados, azules y
blancos.
San Nicolás, Papá Noel en criollo, llega la noche del 5 al 6 de
diciembre. Pero los niños deben soportar la tentación de no
espiar los regalos antes de la Nochebuena. Sólo una vez
encendidas las luces de los árboles hogareños y cantar los
correspondientes villancicos, los ansiados paquetes pueden
abrirse y develar sus secretos.
Las mesas de Navidad ofrecen gansos rellenos de manzanas, carne
de cerdo asada, pescado, manzanas asadas, ponche y ron. En las
casas, las familias se encargan de decorar sus interiores con
ramas de Santa Bárbara, musgo y nueces pintadas.
Italia
La Navidad en Italia comienza unas semanas antes cuando en las
calles y los hogares se arman los clásicos belenes
(pesebres) como los llamas en España.
San Francisco de Asís fue quien inició la costumbre de
representar esta fiesta por medio de figuras. En 1223, en
Greccio, Italia, construyó una casita de paja a modo de portal,
puso un pesebre en su interior, trajo un buey y un asno de los
campesinos del lugar e invitó a un pequeño grupo de ellos a
reproducir la escena de la adoración de los pastores.
La idea se propagó rápidamente por toda Italia y, luego, por el
resto de Europa. Los niños italianos reciben la visita de Papá
Noel durante la Nochebuena cuando las familias se reúnen a la
mesa para la tradicional cenone, es decir, gran cena,
en la que los comensales disfrutan de pastas rellenas, espaguetis
con almejas, anguilas, verduras, turrones y frutas secas.
Noruega
Para los habitantes de Noruega, la Navidad se identifica con la
Fiesta de la Luz debido a que éste período se asocia con el fin
de las eternas noches invernales y el comienzo de la primavera.
El 13 de diciembre, en la fiesta de Santa Lucía, las casas se
decoran con canastas trenzadas, coronas de tallos de lino,
figuras de duendes, piñas y nueces.
La Nochebuena en estas latitudes comienza a las cinco de la
tarde. En la mesa de Navidad se sirve salmón, bacalao,
albóndigas de carne y mucha cerveza con un aguardiente noruego
llamado akevitt. Una vez finalizada la comida, los
más pequeños esperan la llegada del Papá Noel norueo,
Julenisse, el duende navideño que trae regalos para aquellos que
supieron portarse bien durante el año.
México
Se trata de un país con una gran tradición católica. A partir
del 16 de diciembre, y durante nueve días seguidos, se realiza
una especie de novena llamada Las Posadas. Las
familias se turnan cada noche y representan las penurias y
vivencias de la Virgen María y San José para encontrar un lugar
donde instalarse en Belén.
Tras la representación, se prepara un festejo y los niños
rompen una piñata que representa a Satanás, llena de naranjas,
mandarinas, caña de azúcar y maníes.
En Nochebuena, la cena se realiza una vez concluida la Misa de
Gallo, según la tradición, este animal fue el primero en
presenciar el nacimiento del Niño Jesús y anunciarlo al mundo.
Rusia
Las celebraciones de la Navidad no coinciden con el resto del
mundo debido a que se sigue el calendario de la Iglesia Ortodoxa.
Las familias rusas preparan doce platos para la cena de
Nochebuena en conmemoración a los doce apóstoles de Jesús.
El plato principal del menú es un pescado asado acompañado por
una sopa de remolacha. Días más tarde, los niños esperan las
visita del Abuelo del Hielo, versión rusa del Papá Noel
porteño, a quien se conoce también como Maroz vestido con ropas
coloradas, botas negras y una gran barba blanca.
Este personaje no viaja solo, lo acompaña la Niña de Nieve y
juntos reparten juguetes y pasteles de jengibre.
¡Felices Navidades!