HOMENAJE A EFRAÍM MARTÍNEZ
Sábado 1 de abril, 2006
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Efraím Martínez Zambrano es uno de los máximos exponentes de los payaneses que han dado gloria a Colombia con su arte. Con motivo del aniversario de su fallecimiento, El Liberal publica una nota sobre el Maestro Martínez.
Se pueden encontrar más artículos sobre el Maestro, en los
archivos de Popayan Corporation y la Red de payaneses en las
direcciones:
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http://popayancorporation.org/>
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http://www.geocities.com/pachajoa2000/index.htm>
Cordialmente,
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En honor a uno de los mejores artistas del Cauca
Martínez, “un tesoro nacional”
El Liberal, 1 de abril, 2006
POPAYÁN
Eran las 10:45 de la noche del 28 de marzo de 1956, cuando Popayán se vio sumida
por la tristeza de haber perdido a uno de sus mejores artistas e insignias de
todos los tiempos.
Invocando a su madre y con un crucifijo en la mano, el maestro Efraím Martínez,
quien sufría de cáncer en los pulmones, falleció a la edad de 57 años en su
finca campestre ‘El Refugio’ ubicada en la zona de ‘Los Tejares’
de la Ciudad Blanca, un 28 de marzo.
Este mes, al conmemorarse el aniversario número 50 de su muerte El Liberal
rinde un homenaje a una de las máximas representaciones del arte y de la
historia del Cauca, resaltando la vida y obra del maestro Martínez.
“Sin ser caucano de abolengo ni caucano antiguo, Efraím Martínez amó al Cauca
más que los mismos caucanos y pese a que le decían el ‘Pastuso’, porque su papá
llegó del sur occidente colombiano, siempre se consideró y enorgulleció del
Cauca”, expresó en diálogo con El Liberal José Ricardo Martínez
Mahecha, nieto de Efraím Martínez y quien en la actualidad se encuentra
desarrollando una investigación sobre el artista.
Considerado como uno de los pintores más importantes de la historia del arte
colombiano, ya que abarcó todos los caminos de la pintura clásica “gracias a sus
dotes de dibujante y colorista, Efraím Martínez divinizó y perfeccionó la
realidad por medio del arte”.
“Su trabajo, que no se puede marginar de la historia, se enfocó en el retrato,
pero no porque creyera que era la mejor manifestación de la pintura sino porque
a través de éste conseguía los ingresos para sobrevivir. comentó su nieto José
Ricardo Martínez. Agregó que el maestro no trabajaba mucho el paisaje ni
el bodegón porque consideraba que eran obras que no le exigían como pintor y por
ello siempre dibujó la figura humana.
Según cuenta su nieto, Efraím Martínez argumentaba desde pequeño “que pintar al
ser humano era la etapa más compleja del arte, inclusive en una carta lo
manifiesta al decir que los cuadros de paisajes tienen un precio alto, pero los
que son de la figura del hombre son aún más costosos por la exigencia que
requiere este tipo de pintura, pues en esta clase de obra se ve la habilidad al
pintor”, señaló.
En el retrato, Efraím Martínez hace lo más perfecto del arte al hacer lo que es
el llamado ‘retrato sicológico’, en el que la persona además de ver reflejada
sus facciones anatómicas, también observa sus angustias, luchas y tendencias
políticas.
“Este arte ‘sicológico’ que es algo muy complicado, fue la inspiración para que
Valencia le haya dicho en una carta que ‘en su pintura se adivina un ojo que
sabe ver’ y esa es una afirmación que cuenta con todo el aval posible”,
corroboró Martínez Mahecha.
Un recorrido por la ciudad
Sus estudios, su dedicación y el amor al arte fueron las principales
características que resaltaron la vida del maestro Martínez. Al respecto, Guido
Enríquez Ruiz, Licenciado en Filosofía con doctorado en Filosofía del Arte y
admirador del maestro, hizo hincapié en que “Efraím Martínez puede llamarse sin
ninguna duda ‘el pintor de Popayán’, ya que no solo sobresalió en el Cauca sino
también a nivel nacional con sus excelentes obras”.
Y prosiguió “el maestro hacía pintura clásica con cierta influencia del
impresionismo e iluminismo español. Su más reconocida obra, la ‘Apoteosis de
Popayán’ que se encuentra exhibida en el Paraninfo Francisco José de Caldas de
la Universidad del Cauca, es el óleo más grande del mundo, dado que mide 6
metros de alto por 9 de ancho”.
Y no es para menos que sea catalogado así, ya que la tela en que se pintó la
obra tuvo que ser traída desde Francia porque en aquél tiempo solo era posible
conseguirse allá.
“‘La Apoteosis de Popayán’ se tiene como la obra más notable de Martínez y la
más representativa. Un dato curioso de este cuadro es que cuando Martínez lo
pintó solamente estaba vivo el maestro Valencia. Este arte es el esplendor del
gran Cauca político, militar y aristocrático del Departamento”, añadió José
Ricardo Martínez Mahecha.
Así, con el mejor de los recuerdos del maestro, su familia, sus amigos y por
supuesto la comunidad en general no olvidaran nunca a quien logró plasmar la
historia de un pueblo que aún “sigue siendo uno de los buenos pintores de
Colombia y de Popayán, porque el arte no muere y tampoco se acaba, si alguien es
importante en algún aspecto continuará siéndolo aunque pasen los años”, enfatizó
Enríquez Ruiz.