JOHANN RODRÍGUEZ BRAVO
Domingo 12 de febrero, 2006
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Johann Rodríguez Bravo joven escritor payanés falleció en Bogotá
el pasado enero a la edad de 25 años. Cronopios publica en su
edición del 12 de febrero, el cuento corto de Johann que reproducimos
hoy . El 5 de enero de 2006 circulamos una nota sobre él, que se puede
leer en Internet en la dirección:
<http://www.geocities.com/pachajoa2000/joh.htm>
Cordialmente,
***
La velocidad de la memoria
“La velocidad de las cosas es la velocidad de la memoria”
Rodrigo Fresan
Por Johann Rodríguez Bravo
Cronopios, febrero 12, 2006
ANTONIO BOAS DESPERTÓ SOBRESALTADO. Miró el reloj despertador. Junto a él
dormía su mujer. Se levantó rápido. En un segundo estuvo en el baño. No tuvo
tiempo para el jabón. Salió goteando hasta el closet. La mujer seguía dormida.
Sacó su traje más elegante. Le costó ponerse el pantalón. Tardó un minuto en
rehacer el nudo de la corbata. Se peinó con una mano. Buscó su reloj de pulsera.
Casi olvida el teléfono celular. Tomó las llaves del automóvil. Bajó al garaje.
Abrió el portón con el control automático. Encendió el carro. Salió. Presionó
los pedales. Aceleró. Transpiraba. Volvió a peinarse con los dedos. El teléfono
timbró tres veces y no quiso contestar. Pensó en la reunión. Golpeó con las
manos la cabrilla. Maldijo el tráfico. Pasaron varios minutos. Por fin llegó al
edificio. Hizo un gesto y exhaló. Estacionó el automóvil. Salió corriendo y
casi lo atropella un carro que retrocedía. No saludó al portero. Siguió
corriendo. No saludó a las secretarias. Subió las gradas a una velocidad
supersónica. La reunión había empezado. Interrumpió. Todos voltearon a verlo.
Se sintió extraño. Y, entonces, cuando alguien le iba a hablar, recordó que él
no usaba corbata, que no tenía mujer y que no se llamaba Antonio Boas.