EMMA IBARRA DE FERNANDEZ
Domingo 13 de febrero, 2005
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos semanasanteros:
El Liberal nos cuenta la historia del paso de la Virgen Dolorosa
que desde 1930 ha sido el único paso de la Semana Santa de
Popayán que ha tenido por síndicos a mujeres, iniciando en
aquel año Emma Ibarra de Fernández.
Cordialmente,
***
Sindicatura con 75 años
Tradición familiar que perdura
El Liberal 12 de febrero, 2005
En medio de entrega y devoción la sindicatura de la Virgen
Dolorosa del Jueves Santo, que desde 1930 se entregó en las
manos de la señora Emma Ibarra de Fernández y sus hijas, cumple
en esta Semana Santa 75 años.
La única Virgen morena, de origen español del siglo XVIII,
acompaña a las mujeres Ibarra Fernández, que con dedicación la
han cuidado por tantos años, creciendo con una tradición que
llevan en la sangre y a que a pesar de estar programada a una
sóla época del año, implica un trabajo constante que gira en
torno a la Virgen y todo lo que respecta al paso.
La señora Emma Ibarra de Fernández inculcó en sus hijas esta
entrega y en el momento de su muerte la sindicatura pasó a la
menor de ellas quien residía en la ciudad, pero toda la familia
siempre ha estado vinculada con el paso y con la devoción que
alimenta esta actividad.
El paso en el momento de ser recibido estaba un poco descuidado,
por eso la señora Ibarra, destacada por su recio carácter, se
encargó de realizar algunos cambios, entre los que se resaltan
los 'falsos' que inicialmente eran de madera y ahora tienen
revestimiento en plata.
Además con el transcurrir de los años se han ido cambiando
algunas piezas como el sitial, que fue confeccionado en Popayán
por María Mercedes Mafla. El vestido también se cambió y los
bordados en hilo dorado fueron pasados al nuevo traje; las
carteras y los tronos han sido reparados, y este año el paso
tendrá un nuevo trono en madera, completando los tres que
originalmente tenía.
En 1999 la Junta restauró la Virgen porque había sufrido
algunos daños leves en la nariz y la boca durante el terremoto.
Muestra de respeto
La mayoría de los pasos en 1930 tenían en la sindicatura a
hombres, pero esto no fue un inconveniente para Emma Ibarra de
Fernández, quien desde el comienzo se ganó el respeto y cariño
de los cargueros y las personas que estaban vinculadas con el
paso.
Los cargueros que desde el comienzo estuvieron son personas
muy sencillas y cargaban por devoción, ellos le tenían a mi
mamá un respeto único comentó Emma Fernández Ibarra,
hija de la señora Emma.
Pero este respeto fue recíproco porque la señora Ibarra de
Fernández desde el momento que asumió la sindicatura preservó
los cargueros y la tradición que tenían desde años atrás, al
punto que su único hijo, Francisco Fernández por no cumplir con
la estatura requerida no pudo cargar en este paso.
Mucha gente comenta que su hijo no se pudo acercar a la
Virgen, porque ella era la única que manejaba todo lo que
implicaba el paso, sólo en el momento que ella murió se pudo
acercar expresó Ana María Ángel, nieta de la síndica.
La imagen española que fue cuidada con decoro por esta familia
realizaba visitas constantes al templo de San Francisco, que era
el sitio donde antes se tenía la imagen después de la Semana
Mayor, pero ahora la Virgen morena se encuentra en la casa de la
familia y es aquí donde es consentida el resto del año.
La señora Ibarra de Fernández cuando cumplió 50 años con la
sindicatura, recibió una condecoración que antiguamente la
Junta Permanente Pro Semana Santa otorgaba llamada 'Alcayata de
Plata'.
La actual síndica y sus hermanas en el año 1999 recibieron otra
distinción sonde se les entregó una medalla y un pergamino, por
los 69 años de sindicatura.
El paso actualmente tiene como cargueros a Felipe Segura, Juan
Carlos García, Fabio Valencia, Gustavo González, Fernando
Guevara, Juan Carlos Rojas, Jaime Ordóñez y Ricardo Dueñas.
Valor y belleza en cada detalle
El paso tiene aditamentos en madera, plata y tela. Entre la
madera están las andas, las carteras que además tienen
laminilla dorada y pintura azul, también están las jarras, los
tres tronos y las varetas.
Entre las piezas de plata tiene las mallas que llevan en el
centro un medallón dorado con la figura de un cordero, también
están los rayos, la media luna con dos estrellas en las puntas;
tiene 20 falsos; la corona es de plata dorada con perlas
semipreciosas; la daga es en plata y la empuñadura en plata
bañada en oro; el corazón es en plata dorada y el centro es un
relicario que en su interior tiene una piedra semipreciosa.
El manto es en terciopelo negro bordado en hilos de oro al igual
que el vestido. El sitial que lleva este paso es elaborado en
tela de jacar, además tiene doble callo y las borlas son
marroquíes.
Este año la Virgen tendrá un pañuelo enviado por la señora
María Jesús Revoredo, perteneciente a la Junta de Semana Santa
de Santiago de Compostela, y fue traído por el Arquitecto Luis
Eduardo Ayerbe en la visita que realizó a ese país.