PUENTE DE EL HUMILLADERO
Martes 18 de mayo, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos payaneses:
El diario El Liberal, en su edición del 18 de mayo, editorializa
en defensa del famoso Puente de El Humilladero. Este puente y la
Torre del Reloj están destinados hacer los puntos de referencia
de la Ciudad Blanca por muchos años más. No anticipemos esa
triste y lúgubre fecha.
Seguramente a los funcionarios municipales, que decidirán este
asunto, se les prenderá el bombillito y nos prometerán que el
viejo puente no transportará tráfico vehicular nunca más.
Cordial saludo,
Nota: Comunicación con el Alcalde:
Dr. Víctor Libardo Ramírez Fajardo
<http://www.popayan.gov.co/sitio.shtml?apc=r21-&s=k>
***
La defensa del Patrimonio Histórico
Editorial de El Liberal
18 de mayo, 2004
Desde que se anunció que se estaba considerando la posibilidad
de abrir el histórico Puente del Humilladero al tráfico
vehicular -una decisión que corresponde tomar a las autoridades
municipales- se produjo un verdadero alud de opiniones contrarias
a tal intención.
Columnistas de este Diario y personas con la autoridad suficiente
para opinar en esta clase de temas, académicos, dirigentes
gremiales, investigadores y líderes cívicos, se pronunciaron en
forma desfavorable argumentando razones tanto de tipo técnico
como de protección al patrimonio histórico de la ciudad.
Ciudadanos comunes enviaron correos opinando en contra de la idea
y solo en una ocasión, alguien la defendió de manera tímida.
La administración del Alcalde Víctor Ramírez no ha hecho aún
un pronunciamiento formal, pero estamos seguros que debe estar
analizando el tema a la luz de los muy importantes argumentos que
han ido apareciendo, y que de seguro le ayudarán a formarse el
mejor juicio posible.
No se trata de un caso intrascendente, como pudiera juzgarse a
primera vista. Como sucedió con el caso del intento de tala de
los guayacanes de la Autopista Norte, la ciudadanía se moviliza
por estos símbolos que en un momento dado representan los
anhelos de la comunidad para afianzar su sentido de pertenencia.
Es algo que dice bien del espíritu de una ciudad y del valor de
sus gentes para salir en defensa de lo que considera hitos en la
vida cívica. Además, esta participación ciudadana dinamiza la
vida comunitaria y ayuda a que las autoridades consulten
decisiones que inciden en el devenir de estos conglomerados
urbanos en los que la historia ha dejado huellas monumentales que
deben defenderse. No estamos pues opinando sobre lo banal, ni
perdiendo tiempo con temas pasajeros. Detrás hay muy serias
posiciones en relación con la vida misma de la ciudad.
El Puente del Humilladero, es uno de los grandes símbolos de la
ciudad. Nadie podía imaginarse el paisaje urbano de Popayán
desprovisto de este hito, que bien puede compararse a los puentes
que identifican como tarjetas postales a otras ciudades del
mundo: Florencia, Venecia, Praga, Londres, San Francisco. Todas
ellas tienen un puente que constituye su postal de presentación.
Lo propio sucede con nuestro Puente del Humilladero, cuya
historia y características han sido por estos días mostradas
por arquitectos, ingenieros de gran conocimiento en el ramo de
las estructuras, defensores del patrimonio histórico y
ciudadanos del común, que han creído con razón, que pueden
opinar sobre lo que les corresponde por entrañable y ligado a su
existencia.
Hoy puede afirmarse con razones de peso, que introducir
nuevamente el tráfico por esta antigua estructura no es
conveniente, pues la pone en peligro de colapsar. Pueden buscarse
soluciones alternas para mejorar el tráfico en sentido
norte-sur, sin poner en peligro la añosa estructura. Estamos
seguros que está lejos de la intención de las autoridades,
causar además, accidentes que traigan ocasionales peligros a los
ciudadanos.
La ciudad tiene un tesoro en su patrimonio histórico. Nada que
lo pueda afectar puede ser aceptado. Es algo que se ve claramente
en este pronunciamiento masivo que ha hecho la ciudadanía.