OSCAR MARINO HOLGUIN-DAVID
Miércoles 3 de diciembre, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos payaneses:
Hernán Franco Ramírez nos ha enviado suscinta biografía del poeta Oscar Marino Holguín-David y el poema Nostalgia indígena. Nuestros agradecimientos para Hernán.
Cordial saludo,
***
UN POEMA DE OSCAR MARINO HOLGUIN-DAVID
Legado Histórico de Quilichao
Por: Hernán Franco Ramírez
[email protected]
Houston, Texas, 2003
Marino nació en Santander de Quilichao y continuó su educación
en Popayán en la Universidad del Cauca. Fue miembro del
Honorable Consejo Municipal y posteriormente Alcalde de
Quilichao. Ha trabajado por mucho tiempo en la industria papelera
y reside en Cali con su esposa Cira Mera de Holguín, sus hijos y
nietos. En 1998 publicó "De la Paz a la Violencia". En
esta obra, Marino en un lenguaje sencillo y ameno narra las
múltiples vicisitudes llenas de interés y colorido cuando
debido a la construcción de una carretera, los campesinos se ven
envueltos en el traslado de sus animales y cultivos a otras
partes.
También habla sobre una campaña electoral y la descripción de
un día típico de mercado pueblerino aprovechado por los
campesinos para sus encuentros sociales plenos de autenticidad y
alegría. Todo esto es presentado en un lenguaje muy castizo que
está en trance de desaparición y que de una manera mágica nos
translada a esas hermosas épocas de nuestra juventud cuando la
vida era más sana, acogedora y apacible.
NOSTALGIA INDIGENA
Por:Oscar Marino Holguin-David
Por su camino estrecho,
baja el indio a tropezones.
Lleva en su mente nostalgia
y en su jícara ilusiones.
Al trote va caminando
pensando en cosas pasadas.
Sin lágrimas en los ojos
ni dolor en las miradas.
Siguiendo atrás su mujer
dormido niño a la espalda.
Sin llanto de la criatura
ni sonrisas de la nada.
Deja pobreza en su rancho
y alimento en el maizal.
Gime la oveja su miedo
al grito del Pavo Real.
Quieren llegar al pueblito
y alabar al Santo Dios.
Arrodillarse en la Iglesia
y regresar juntos los dos.
Ya la tarde va cayendo
han cumplido su misión.
En el suelo se recogen
Dios les da su bendición.