En enero de 1825 nació en Aussembach, Alemania, Carlos Hahuar Simmonds, de una familia de industriales, quienes le dieron una educación esmerada. En 1848 llegó a Santa Marta, después de haberse casado en Los Ángeles. Muy pronto sus múltiples negocios fueron prósperos, especialmente el comercio de la anilina, el tabaco y las maderas. También se vinculó con éxito a la navegación por el río Magdalena, radicándose en forma permanente en Santa Marta.
Vino la revolución de 1876 que lo obligaron a liquidar sus negocios y trasladarse a Magangué y luego a Cali. En Cali volvió a acariciar la prosperidad y a darle la mejor educación a su hijo Carlos Mario, vinculándolo estrechamente a sus negocios. Carlos Mario fue enviado a Popayán a mediados de 1888 a entrevistarse con Leonidas Pardo. Estando de visita en la casa de Leonidas, coincidió el nacimiento de la hija del dueño de casa, el 5 de julio, de Mercedes Pardo, con quien se casó 18 años después, el 11 de enero de 1906.
Carlos Hahuar era un ser humano, generoso y filántropo, actitudes en las que pudo sobresalir debido a su gran fortuna. El 5 de septiembre de 1895, Carlos Hauar tuvo una discusión baladí con un norteamericano, prófugo de la justicia de nombre R.C. Randolph quien le disparó su revólver ocasionándole la muerte a Carlos Hauar. Este asesinato produjo una gran conmoción y despliegue periodístico en Cali.
Carlos Mario tuvo muchas dificultades en el manejo y traspaso de los bienes de su padre y tuvo que refugiarse en el Ferrocarril de del Cauca, en donde logró obtener una posición importante, debido a su inteligencia, dinamismo y don de gentes. En 1897 Carlos Mario, inició una sólida amistad con Ignacio Muñoz y Víctor Borrero, quienes contrataron con el gobierno la construcción de la línea ferroviaria Cali-Dagua-Buenaventura.
En 1899 estalló la guerra "de los mil días" y Carlos Mario fue tomado prisionero varias veces; pero ayudado por sus dos amigos Ignacio Muñoz y Víctor Borrero, pudo salir de la cárcel. Finalmente Ignacio le ofreció asilo en su hacienda "El Troje" y permaneció allí, escondido, hasta la firma de la paz, volviendo a la vida libre.
Desde ese entonces se vinculó a Popayán, con energía y dinamismo y acompañado de nobles ambiciones. Visitaba con frecuencia la casa de Leonidas Pardo, amigo de su padre y contrae el matrimonio mencionado antes. Con la hermosa Merceditas formó un hogar prolífico, respetable y querido por toda la sociedad payanesa haciendo de la hacienda de Calibío su residencia permanente.
Carlos Mario se dedicó vigorosamente a la política incorporándose al partido Liberal. Fue Representante a la Cámara y Alcalde de Popayán (1922), gerente del Banco del Estado (1924), Gobernador del Cauca (1931-1934) y Senador (1936-1938).
En 1963 lo visitó el Presidente Guillermo Valencia y le impuso la Cruz de Boyacá en un hermoso acto. Carlos Mario falleció como todo un patriarca, rodeado de su gente, en su casa solariega el 14 de agosto de 1968.