GUILLERMO DIOMEDES GÓMEZ GUZMÁN
Sábado 15 de julio, 2006
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Guillermo Diomedes Gómez Guzmán, poeta y sacerdote, nació en Almaguer,
Cauca en 1879. Murió en Popayán el domingo 3 de febrero de1946. Su tumba se
halla en la Iglesia de San Agustín de Popayán.
Oscar Tobar Gómez nos cuenta que "... cada calle, cada monumento, cada
imagen representativa de nuestra amadísima ciudad, pasó por la lente y el ojo
del poeta y del sacerdote. Con talento de artista concibió los mejores ángulos,
las mejores luces, con la exquisita sensibilidad del que obra por amor, se
dedicó a recopilar más de 3.000 instantáneas, hasta formar el más documentado
material fotográfico de la ilustre ciudad".
Oscar agrega que: " ...Esta actividad, era otra más, de las muchas que
este talentoso y virtuoso hombre de Dios desempeñó durante su corta pero
prolífica vida. Gobernador de la Arquidiócesis de Popayán, profesor emérito de
la Universidad del Cauca, físico, químico, matemático, naturalista, geólogo,
astrónomo, sicólogo y filósofo, ilustradísimo historiador, políglota eminente,
pintor y calígrafo de portentoso talento; dejó este sabio canónigo
muchísimas obras escritas, entre ellas tratados de geología sismología y
vulcanología, teoría de la evolución; datos astronómicos, memorandun de
fisiología botánica y bioquímica. Tratado analítico sobre los géneros malvaceas
y labiadas, clave dicotómica de clases y familias vegetales, clave analítica
para determinar las familias botánicas; botánica práctica aplicada a la
medicina, la industria y las ártes; flora caucana, íconos botánicos; tratado de
heráldica y genealogías caucanas; tratado del indígena y el esclavismo en la
colonia; tratado del quechua y su traducción al castellano". El texto
completo y fotos históricas del articulo de Oscar Tobar Gómez se pueden ver en
el Web Site de Rafael Tobar:
http://www.rtspecialties.com/tobar/conex1/ostogo/guillermo.htm
Cordialmente,
***
GUILLERMO DIOMEDES GÓMEZ
(1879 - 1946)
Por: Guillermo Alberto González Mosquera
Desde las profundidades del Macizo Colombiano y con elementos escasos y
rudimentarios, este sacerdote humilde cultivó las ciencias en diferentes campos
y dejó un legado propio de un sabio. A la manera de otros sacerdotes como José
Celestino Mutis que abrieron el camino de la investigación científica en
Colombia, este caucano aparece en la primera mitad del siglo como un varón de
estudios profundos, que podía pasearse por múltiples campos del saber con la
modestia de quienes por conocer los secretos de la naturaleza, saben que es
superfluo envanecerse y sentirse superiores a los demás. Su inquietud innata por
el conocimiento científico, debió verse estimulada en su niñez por la imponente
naturaleza de la geografía surcaucana, en donde las imponentes cordilleras
andinas, la existencia de una flora y una fauna únicas, las vertientes que se
desprenden de la Estrella Fluvial Colombiana para dar origen a los grandes ríos
del país y los conglomerados humanos de razas distintas, presentan un panorama
excitante y complejo, propicio a la investigación y el estudio de quien posea
capacidad de asombro. Este sacerdote lo tenía y lo cultivó a través de toda su
vida con una fidelidad inagotable.
Era de origen almaguereño, pero sus padres se trasladaron a la vecina población
de Bolívar, el antiguo Trapiche que fue sede de la Campaña Libertadora de 1825.
Allí estudió su escuela primaria y luego continuó su formación en el Seminario
de Popayán, cuya tradición humanística y la excelencia de los estudios
académicos, regidos por sacerdotes europeos, determinarían además de su vocación
eclesiástica, su inclinación hacia las ciencias.
Políglota destacado, conocía y dominaba el griego, el latín, el inglés, el
francés y varios dialectos indígenas. En el campo de la historia escribió
"Tratado de Heráldica y Genealogías del Cauca" y un estudio erudito y bien
documentado sobre "El Indígena y el Esclavismo en la Colonia". En el
campo científico hizo investigaciones sobre geología, sismología y vulcanología,
dejando escritas observaciones y estudios de incuestionable valor para
estudiosos de esta temática. Asimismo, escribió tratados sobre botánica, física,
química y electricidad. Conocía a fondo las Ciencias Naturales y dejó una
"Clave Analítica sobre Varios Géneros de Plantas, con Aplicación a la Medicina,
las Artes y la Industria". Es sorprendente cómo se aplicaba él mismo al arte
de la caligrafía y la pintura para ilustrar los textos que escribía.
Con espíritu humanista, se ocupó también de escribir poesía festiva y dejó para
la ciudad de Popayán una memoria fotográfica de utilidad para reconstruir el
paisaje urbano y social de la capital del Cauca a principios del siglo.
En su carrera eclesiástica tuvo reconocimientos por parte de la Santa Sede, como
Primer Prebendario de la Catedral de Popayán en 1922. Más tarde, fue Vicario
Capitular y gobernó como encargado la Arquidiócesis de Popayán por un período de
dos años, como consecuencia de la sede vacante que más tarde se llenaría con la
designación del Arzobispo Maximiliano Crespo.
Al examinar su vida fecunda, dedicada al ejercicio sacerdotal y al cuidado de la
ciencia, se siente que se está frente a una personalidad que por poco conocida,
no podría ser ignorada en el catálogo de quienes dejaron hechos trascendentes a
la posteridad en este siglo.