RECUENTRO HISTORICO
Martes 7 de septiembre, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos payaneses:
Un recuento histórico hace El Liberal en su edición del 6 de
septiembre sobre el extraordinario desarrollo del II
Congreso Gastronómico de Popayán. Nuestras
felicitaciones a los organizadores por el gran éxito alcanzado y
esperamos que continúe la serie de estos Congresos para
satisfación y alegría de Popayán y sus participantes.
Cordial saludo,
***
ECOS DEL CONGRESO
El Liberal
6 de septiembre, 2004
Capacidad al máximo
Los organizadores del Congreso Gastronómico de Popayán, que
culminó el pasado sábado, se vieron a gatas para poder lidiar
con la avalancha de inscritos que llegaba al Hotel Monasterio el
jueves en la tarde y el viernes por la mañana. Los cálculos
iniciales de 350 participantes, entre inscritos, conferencistas e
invitados especiales, se elevaron a casi 400 personas, lo que
obligó a reacomodamientos de los salones de conferencias,
comedores y talleres. En realidad la infraestructura de la ciudad
para eventos de esta categoría es precaria y obliga a pensar en
la necesidad de un Centro de Convenciones.
Palmas
De las conferencias pronunciadas en el Congreso, la de Gustavo
Wiches Chaux se llevó todas las palmas. Fue interrumpida por
aplausos en 9 ocasiones y al final, el público se puso de pie
para ovacionar al inteligente caucano que impactó con su
talento, originalidad y buen humor.
Momento emotivo
El Restaurante El Cardenal de Ciudad de México,
trajo tres chefs y tres ayudantes de cocina para preparar la
exigente muestra de Michoacán. Los hermanos Briz, propietarios
del establecimiento estuvieron pendientes de todos los detalles.
El sábado al mediodía se les rindió un homenaje por su
generosidad y entusiasmo. Uno de ellos, Tito Briz, al responder
en nombre de sus compañeros, hizo un emocionado recuerdo de su
padre y de su madre, que les enseñaron a ser exigentes con los
ingredientes y a tratar de ser fieles a sus raíces de
Michoacán. Algunos de los asistentes, tenían un nudo en la
garganta durante la intervención del mexicano.
Investigaciones conjuntas
El Rector de Unicauca, Danilo Reynaldo Vivas, ofreció a los
académicos de México, un desayuno de trabajo en el Salón del
reuniones del Consejo Superior el viernes, antes de las siete de
la mañana. Quedaron planteadas las bases de entendimiento para
investigaciones y trabajos conjuntos con los mexicanos y el
Departamento de Antropología de Unicauca.
Eventos adicionales
El Taller de la Academia de Gastronomía denominado El
Ritual del Café, programado para 30 personas inicialmente,
tuvo que ser duplicado y se debió organizar un evento adicional,
en consideración al número de solicitudes de las gentes de
Popayán.
Otro tanto sucedió con las Catas de Vino. Las tres
programadas resultaron insuficientes y debieron ser programadas
otras tres. Se contó con la voluntad de los patrocinadores que
accedieron a esta petición de los asistentes. Definitivamente el
vino está teniendo gran auge y hay precios accesibles para todo
el público. Pero está bien que se quiera aprender de esta
materia que no es reconocida dentro de nuestra tradición
cultural.
Enfermera a bordo
El reconocido columnista de El Tiempo, Roberto Posada
García-Peña, DArtagnan, no se quiso perder el Congreso y
a pesar de sus problemas de salud, apareció oportunamente en
Popayán, asisitió a todos los actos y partició en el debate
con Kendon McDonald, sosteniendo puntos de vista antagónicos.
Eso sí, siempre acompañado de una enfermera que lo controlaba.
Carantanta protagonista
La señora Lina Moreno de Uribe, a quien no le gusta que le digan
Primera Dama de la Nación, sino la esposa del Presidente de la
República conquistó a todo el mundo con su sencillez y con su
dulzura. Se interesó en la muestra Manjares de Plata
que trajo México y luego recorrió detenidamente los salones del
Museo de Arte Religioso.
Alabó la carantanta que no conocía y la pudo probar con las
diferentes combinaciones en que fue presentada por Manuel Ignacio
Cárdenas y su esposa Marcela Caicedo. La deliciosa
carantanta fue la reina del Congreso. Nadie se
cansaba de alabarla y se consumió por toneladas. Buena
presentación en sociedad.
El gran Chef Harry Sassón -sin duda el más reconocido de
Colombia- sacó un tiempo para ir hasta la calle del Comercio y
reconocer la casa en donde vivieron sus padres en la década de
los 50, cuando tuvieron un conocido almacén en esta ciudad.
Sacó fotografías del sitio y orgullosamente reconoció en
público que en su familia se reconocían tradiciones de esta
ciudad que habían influenciado sus creaciones culinarias.