HERNAN FRANCO
Miércoles 4 de diciembre, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos payaneses:
Hernán Franco nos envia una muy interesante carta cuyo texto transcribimos en esta oportunidad. Nuestros agradecimientos a Hernán.
Cordial saludo,
""" ... De: Hernán Franco Houston. USA
Muchas gracias por incluirme en la lista de Patojos en USA. Yo soy de Santander de Quilichao, hice mi bachillerato en Popayán; allí viví los más hermosos 5 años de mi vida. Prácticamente yo vivía en casa de Misia Natalia Díez de Iragorri, por mi amistad con Aurelio que aún perdura a pesar de la distancia y el tiempo.
Me eduqué en la University of Florida donde obtuve un BS y MBA. Mi esposa es americana, pero en Colombia se platanizó y hasta hizo su Primera Comunión en la Iglesia de Santo Domingo en Popayán, pues ella se convirtió. Vivimos en Bogotá durante los primeros 2 años de la administración del Dr. Guillermo León Valencia. Regresé a USA y con frecuencia viajo por todo el continente en negocios de telecomu-nicaciones. Trabajé 30 años para la empresa que descubrió lo que hoy es el Chip de Silicón. Mis clientes de América Latina no me dejan jubilar, pero ya me estoy des-acelerando, me volví un Master Gardener y soy miembro de la Junta Directiva del Jardín Botánico de Houston, desde donde dirijo el pro-grama de Master Gardener para América Latina. Mi esposa Judy iba a tomar jubilación temprana, ella es enfermera, pero a los 61 le dieron un gran ascenso y es hoy la Coordinadora de Trauma para el Sistema Hospitalario de Houston, así que vamos a esperar 4 años para dedicarnos a descansar y pasear.
Te adjunto otras anotaciones sobre NOS ESTAMOS VOLVIENDO VIEJOS I I que hace poco preparé para mis amigos de América Latina y que también se aplican a los Popayanejos Viejos.
Cordial y sincero saludo,
Hernan Franco
NOS ESTAMOS VOLVIENDO VIEJOS ? !!
Por: Hernán Franco
Consideremos los cambios de los cuales hemos sido testigos:
En nuestra juventud no habia televisión, ni se conocía el
Radar.
Tampoco existían los Lentes de Contacto y mucho menos La
Pildora.
Las mujeres no podían andar embluyinadas, pues no se conocían
los bluyines.
Las Damas desconocían la Pantymedia y como prenda íntima usaban
los pantalones bombachos.
El Computar era una palabra considerada de mal sentido.
No se conocían las Tarjetas de Crédito y mucho menos el Cajero
Automético.
Todas las máquinas de escribir eran mecánicas y de carril y
usaban cinta.
Para hacer copias se usaba el papel carbón y cuando se cometía
un error se usaba el borrador en todas las copias.
No existían los Condominios y mucho menos la Terapia en Grupo.
No había café soluble, ni existían la Pizza, ni el McDonalds.
Primero se casaba uno y luego seguía viviendo junto con la
esposa para siempre.
Lo fabricado en el Japón era considerado una basura.
Los hombres nunca usaban aretes y siempre andábamos con el pelo
corto y bien peinado.
A todos los que hemos sobrevivido todos estos cambios ahora NOS
LLAMAN AHORA VIEJOS.