LA VIRGEN DE LOS DOLORES
Jueves 24 de marzo, 2005
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos payaneses:
Luis Carlos Campo nos relata con lujo de
detalles el dia en que estuvo a punto de caerse al
suelo el famoso paso La Virgen de los Dolores
que desfila el Martes Santo en la Semana
Santa de Popayán. Ese inolvidable dia, el paso llegó a la
Iglesia San Agustín hora y cuarenta
minutos después del paso Cristo de la Veracruz.
Cordialmente,
***
Bajo el peso de La Dolorosa
Por: Luis Carlos Campo
ATALAYA
Diario del Sur
22 marzo, 2005
En una noche "tachonada de estrellas" como dice la
canción mexicana, justamente la del Martes Santo del 2003, el
"paso" de la Virgen de los Dolores, en hombros de ocho
nazarenos, vivió su pasión.
Esa noche todo falló, desde la "acotejada", un
carguero nuevo, otro veterano que dio un traspiés, pisó en
falso, sufrió un esguince en un tobillo y así debió andar
media procesión, el miedo le entró al segundo cuando vio que su
esquinero no respondía, no fue la noche de la Virgen de los
Dolores.
Las últimas seis cuadras fueron críticas, los
"cargueros" iban de andén a andén, perdieron el eje
de la calle, llegó el paso frente a la Corporación Ucica, en la
calle 5ª., y se ancló, los "cargueros" comenzaron a
sudar frío, les recomendaron que se salieran todos, les dieron
aguas hidratantes y se dijo que hasta les pasaron un "doping
penitencial".
A la distancia ya no estaban los "pasos" que precedían
a la Dolorosa, habían volteado por la carrera 6ª., a San
Agustín.
En cuatro jurgos, apenas 60 metros llegaron frente a la puerta de
la sede de la Junta Permanente Pro Semana Santa, allí se volvió
a plantear la idea del retiro masivo, los "pichoneros"
estaban listos, las damas alumbrantes que acompañaban a la
Virgen, cada vez que los nazarenos levantaban acompañaban el
esfuerzo con exclamaciones de asombro y temor.
Faltaban para llegar a la esquina del parque de Caldas, 110
metros. El párroco de San Agustín que presidía el
"paso", desesperado por la demora, también siguió de
largo hastael templo.En esos últimos 110 metros, absolutamente
planos, los cargueros quemaron sus últimas resistencias
físicas, los túnicos y el capirote estaban empapados de sudor,
no levantaban ya las alpargatas, las arrastraban, los impulsaba
la meta a la vista. Sólo el temor al escarnio y a la burla, si
abandonaban los "barrotes" es decir, en el idioma del
carguero, "si la pedían".
Por fin llegó el "paso" a la esquina de lo que fuera
el Café Alcázar, agarraron los "pichoneros" y se oyó
gran aplauso, no se pudo precisar si fue para los
"cargueros" o para la Virgen de los Dolores que llegó
de milagro pero toda zarandeada, porque varias veces en el
recorrido estuvo a punto de irse al suelo.
El "paso" llegó a San Agustín una hora y 40 minutos
después del Santo Cristo de la Veracruz, ya no había casi nadie
en el templo, ni en las calles adyacentes al templo.Nadie habló
de desarmar el "paso", todos se fueron para sus casas a
descansar, así que la Dolorosa se quedó sola sobre los
"burros", hasta el día siguiente cuando volvieron los
"cargueros" a cumplir con el último capítulo del
Martes Santo.
Nunca olvidarán esas 20 cuadras de sufrido recorrido, una línea
delantera conformada por un arquitecto Carlos "caqui"
Castellanos, Mario Andrés Córdoba, ingeniero electrónico, un
abogado Manuel José Olano Trujillo y Diego Velasco Montoya,
ingeniero mecánico, atrás fueron Mario Olano Paredes,
estudiante, el abogado Humberto José Torres, un administrador de
empresas José Fernando Córdoba y un profesor de
físicoculturismo Eugenio Caicedo, quien esa noche fue algo así
como Juan Carlos Toja en el Santa Fe, el que metió cojones,
valentía y esfuerzo, no digamos que se echó el "paso"
encima, porque sería una exageración, pero si fue el paladín
para el resto de sus compañeros de carguío que acabaron muy
mal.
Es que las gentes que saben del oficio, desde que tomaron la
suave pendiente de San Francisco a la esquina de la Alcaldía,
decían "no van a poder", "se les va a caer la
Virgen", "¡Santo Dios! van que la piden" y los
más católicos pedían interiormente "Ayúdalos virgencita
para que lleguen", "pobrecitos, ya no dan más" y
otros fueron más categóricos: "Amo de Belén,
sostén ese paso".
En la procesión del año 2004, salió la Virgen muy bien. Es que
para información, el "paso" de la Virgen de los
Dolores, un kilo más o un kilo menos, pesa exactamente 41,6
arrobas, o sea, un poco más de media tonelada.