JOSE MARIA CORDOBA
Miércoles 18 de octubre, 2000
De: Mario Pachajoa Burbano
Payaneses ilustres:
Un día como hoy, 18 de octubre de 1827 se reunió en Santafé el Consejo de Guerra para juzgar al general José María Córdoba por la muerte del sargento Valdés acaecida en Popayán cuatro años antes. En breve, esta es la historia:
Al general Córdoba, -quien nació en la aldea, en ese entoces, de la Concepción, Antioquia, el 8 de septiembre de 1799-, durante su permanencia en Popayán, le ocurrió un episodio que ha sido muy discutido, y que fue la muerte del sargento Carmen Valdés en 1823. Córdoba tenia 24 años. Algunos testigos aseguraron que el mismo Córdoba le dio muerte con una bayoneta; otros, que dio orden de que se le matara y que inmediatamente la guardia lo ultimó. Unos dijeron que aquello obedecía a celos, otros a palabras irrespetuosas. Por el momento nada se dijo y Córdoba siguió la victoriosa campaña del Perú para cubrirse de gloria en Ayacucho, y en medio de tanta gloria, lo sorprendió la mano de la justicia desde Santafé que le pedía cuentas de aquel homicidio en Popayán.
El fallo del Consejo de Guerra fue absolutorio, pero subió el proceso a una segunda instancia, a la Alta Corte Marcial, cuyo presidente era Félix de Restrepo. De todo aquel proceso resultó, por confesión del mismo Córdoba, que el sargento Valdés ultrajó al sirviente de Córdoba, y como el general lo golpeara con un fuete, el sargento lo amenazó con un palo y entonces Córdoba dio orden de que lo mataran.
Los jueces de la Alta Corte absolvieron nuevamente a Córdoba y Félix de Restrepo, después de hacer una clara exposición de los hechos dijo: "Mi voto es que el general José María Córdoba debe sufrir la pena del último suplicio en la plaza mayor de esta ciudad, previa la degradación pública de su empleo Militar".
Al salir de la sesión Córdoba invitó a Restrepo a dar un paseo por las afueras de la ciudad y durante todo el paseo hablaron de cosas diferentes a lo tratado en el juicio. Al despedirse Córoba le dijo: "Dios guarde al magistrado para la ley". Restrepo le repuso: "Dios guarde al héroe para la patria".
El 17 de octubre de 1829, a los 30 años de edad, el general Córdoba fue herido de gravedad, en el caserío El Santuario, cerca de Ríonegro, Antioquia, al ser derrotado completamente su ejército insurgente por las tropas del general Daniel F. O'Leary, enviadas por el Libertador. En su lecho de muerte, Córdoba fue rematado con dos terribles y contundentes hachazos del comandante irlandés Ruperto Hand.
Cordial saludo,