CAKI CASTELLANOS
Jueves 17de agosto, 2006
 De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Antonio Becerra G.,  médico neurocirujano payanés, quien operó hace algunos meses a Caki Castellanos,  nos ha enviado la presente nota, mediante la cual relata Caki, el portentoso resultado de su tratamiento al cáncer que lo han hecho feliz, así mismo como a su familia y  amigos. Nuestros agradecimientos a Antonio por compartir estos maravillosos resultados y nuestras felicitaciones a Caki Castellanos.

Cordialmente,

***

Mi gremio
Popayán. Fin de Semana,
12 de Agosto de 2006
Diario Jurídica al Día.


De niño fui orientado por los maravillosos padres que tengo, a participar de sendos gremios, así por nombrar sólo a algunos de los cuales he sido o continuo siendo miembro activo, miembro de los gremios de pescadores, cazadores y tiradores, del gremio de cargueros de las procesiones de Semana Santa y hoy por hoy, miembro de la Orden de la Alcayata a la cual accedí debido a mi estado de salud, obligándome al retiro forzoso ostentando hoy la Alcayata de Oro en Segundo Grado.
También, por mi formación en el Japón, accedí al gremio agrupado en la Asociación de Exbecarios de JICA, miembro de los gremios políticos y de los de la construcción y ¡!hoy!! Miembro Activo del único gremio al cual no pedí pertenecer por mi voluntad, pero ingresé automáticamente a ser un Miembro más del Gremio de Enfermos de Cáncer, aún no pertenezco a alguna organización formalmente constituida para atacar este mal, pero sí que lo haré. ¿Pero saben una cosa?, con este ingreso al gremio de personas enfermas con cáncer también renové mi ingreso a un gran gremio, al Gremio de la fe en Dios, en donde no hay que inscribirse, ni pagar cuotas de filiación, ni de mantenimiento, solamente decidirse a compartir con Dios.
Hoy deseo responder así sea en minúscula forma a la solidaridad de las personas que me han ayudado o se han hecho presentes y me han apoyado para superar Mi  Cáncer. Sea esta, pues, mi forma de agradecerles.
Intenté muchas formas de agradecimiento, noticias personales, aviso de prensa que iniciaba: “ante la imposibilidad de hacerlo personalmente". llamadas telefónicas, pero creí que era mejor referir mínimamente mi experiencia, para que muchos otros también se salven, no sólo del Cáncer, sino en Dios.
Tengo tantas personas a las cuales quisiera agradecerles o reconocerles tantas ayudas, tantos esfuerzos, hasta llegar a agradecer tanta solidaridad, que me da temor nombrar puntualmente, porque de seguro y sin intención podría terminar siendo excluyente. Día a día he percibido que Dios me ayuda y me ayudó a que jamás me viera inmerso en las tinieblas de la desesperanza y del dolor. Aún no lo comprendo del todo, lo único que puedo hacer es contarles lo que me sucedió. Salí ese día 14 como una persona y regresé como otra persona. Ahora entiendo por qué mi madre cada día cuando íbamos a salir a la calle nos recordaba: “mijo, échese la bendición”. Aún lo hace, esa es la única explicación para que con mis 5 sentidos después de este episodio de cáncer de grado 3 esté aquí dándoles gracias a Dios y a todos ustedes que me han ayudado a afrontar este drama.
Soy de cuna católico, apostólico y romano, con una formación Mariana orientada desde las épocas del Champagnat, pasando por haber tenido la oportunidad de cargar, entre otros pasos, el de La Dolorosa de San Agustín, la de mi amigo y Decano Mario Córdoba. Bueno, también mis amigos los López una nochecita me permitieron cargar la hermosa imagen del paso de La Soledad; los cargueros sabemos lo que eso significa. Tan Mariano como para haber sido testigo del derramamiento de “escarchitas de la Virgen María en el regazo de mi esposa, que se esparcieron en el suelo justo en el momento en que terminábamos de orar guiados por mi primo consagrado a la Santísima Virgen María, Diego Castellanos.
Retornando a la Asamblea, mis colegas me acabaron de demostrar que no solamente eran eso, me demostraron algo más grande, una profunda amistad. Motivaron un bono con la rifa de un cuadro pintado por la “Artista-Arquitecta” Alinita Zambrano de Castrillón, quien de forma generosa obsequió un hermoso cuadro con el fin de recoger a través de éste unos recursos para ayudarme a solventar algunos importantes gastos que ha generado el hecho de atender Mi Cáncer. Pues bien, fue ahí donde fui enterado de tal gesto de Alinita y de todos los miembros de la SCA, que convocaron la generosidad del gremio y de muchísimas personas distintas a este, que de alguna manera quisieron solidarizarse conmigo adquiriendo el bono; para mí fue una doble solidaridad, una económica y otra, la más importante, que es la Solidaridad  de Corazón, Solidaridad de Espíritu.
Pues bien, fuimos informados los presentes de que el cuadro por azar no había quedado en manos de mis benefactores, que por lo tanto la decisión tomada en la SCA era que me fuese entregada semejante pieza de arte. Alinita expondrá sus obras en el marco del Festival Gastronómico, en septiembre próximo. Considerando que sería un abuso, además de ser beneficiario de los bonos, ostentar un “A. Zambrano”, rogué a la Asamblea, que atendieran mi petición: que el producto de la venta del “A. Zambrano” en la exposición del Festival vaya dirigido a la Fundación del Niño Leucémico. Ojalá yo y todos pudiésemos contribuir a que estos y muchos niños más afectados de cáncer reciban los tratamientos que les permitan recuperar su salud.
He de hacer un pequeñísimo homenaje póstumo a dos niños que fueron mis compañeritos de aventura, a dos angelitos que Dios llamó de este mundo a su presencia, a Manuelita Gómez Ayerbe y a José Miguel Collazos Barberi, dos valientes niños que dejaron en su corta vida muchas enseñanzas para todos, dejaron en sus familias y en nosotros, sus amigos, los más profundos sentimientos de amor.
Para mí fueron ejemplo de tesón, continúo siendo motivado por ellos para luchar por la vida. Yo recibí un apoyo vital de alguien muy discreto y sé con esto que existen, gracias a Dios, en este mundo seres que sin ser médicos pareciera que hubiesen sido designados por el Señor para que ayuden a preservar la vida. Ojalá ese don no fuese de unos pocos, ojalá fuese de todos.
Yo era como lo somos todos, de los que pensaba que de eso a mí no me daría nunca. Permítanme invocar lazos de amor para agradecerle al ser con quien conformamos el hogar Castellanos Perafán, a mi amada Goyita. Sacrificó su trabajo, su apego de madre a nuestra María Elvirita, todo por ayudarme a encontrar nuevamente la salud; ella pensó siempre que con la ayuda de Dios no se le iba a morir su esposo.
Así lo permitió Dios. ¡Gracias, Dios!, ¡Gracias, Goyita!,¡Gracias, familia!, ¡Gracias, amigos!, ¡Gracias, médicos!, ¡Gracias, compañeros!, !Gracias, colegas de mis gremios!, ¡Gracias a todos!, ¡Muchas gracias!!!!
Por
Caki Castellanos
Arquitecto

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