PEDRO
BECCARIA ESPINOZA
Lunes 14 de noviembre, 2005
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Uno de los gobernadores de Popayán más llamativos ha sido Pedro
Beccaría Espinoza a finales del Siglo XVIII.
Este ciudadano español, Capitán de caballería del Real Regimiento de
Guardias Walonas -Regimiento creado por el el Rey Felipe V en 1702-
fue designado Gobernador de Popayán en junio de 1776 y se posesionó de
su cargo el 23 de septiembre de 1777.
Durante su administración, que duró doce años, se produjeron los
siguientes hechos notables: se concluyó en 1780, la construcción del
puente de calicanto sobre el río Cauca a la entrada de Popayán; se
produjo el sismo del 12 de julio de 1785, a las 7:30 de la mañana,
llamado por los payaneses "el temblor del señor Obregón" por haber
muerto este prelado el 14 del mismo mes; se bendijo, el 7 de julio de
1787 la suntuosa iglesia San Francisco cuya primera piedra se colocó
el 14 de julio de 1777. En septiembre de 1784 fue demolida la
Catedral, para construirse una mejor y en 1788 murió el rey Carlos III.
En el libro "Historia de la Gobernación de Popayán" de Jaime
Arroyo, se lee que el Gobernador Beccaría se conserva en la
tradición payanesa, no por sus talentos e instrucción, ni por los
bienes que hiciera a sus gobernados, ni por los sucesos notables que
ejecutara, sino por "su proverbial y supina ignorancia".
Original de las provincias flamencas, "desconocía la gramática de
nuestro idioma y tenía una pronunciación grotesca y defectuosa".
Tenía "todos los modales de cuartel". Era de "figura
atlética y tosca, avaro y glotón en sumo grado".
La anécdota más conocida era la siguiente: Una persona se presentó a
la gobernación a quejarse que su mujer Francisca Ledesma ejercía el
oficio de alcahueta. El Gobernador conceptuó que nada podía hacer sin
consultar antes con su consejero, quien precisamente en ese instante
pasaba frente a la ventana de la gobernación. Beccaría le preguntó
¿Asesor qué pena tienen las alcahuetas? El asesor respondió: "señor,
se empluman" y sin más formalidad ordenó que se emplumara a Francisca,
se montara en un jumento y que la pasearan así por las calles de
Popayán.
Este hecho causó gran escándalo y el Gobernador fue acusado ante la
Audiencia de Quito y el Tribunal le impuso a Beccaria una muta de
500 pesos.
En 1789 fue reemplazado por su sucesor y Beccaría regresó a España.
Cordialmente,