ALMABEATRIZ RENGIFO
Miércoles 25 de agosto, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos payaneses:
Almabeatriz Rengifo, nacida en Silvia, Cauca,
abogada y economista de la Universidad Javeriana, exministra de
Justicia y actual Registradora Nacional del Estado Civil y
lectora y coleccionista de historia de mujeres, es el tema del
artículo de la Revista Cromos en su más reciente edición. La
foto que presentamos fue tomada del mencionado artículo.
Cordial saludo,
***
Almabeatriz Rengifo,
coleccionista de historias de mujeres
Cromos, agosto 23 de 2004
Foto Cromos
Como en un ritual
ineludible, Almabeatriz Rengifo nunca deja de ir a misa, ni en
los tiempos cuando el censo y el referendo se pusieron de moda. Y
ella era parte de la noticia. Igual se levantaba casi a la
madrugada, sin suficientes horas de sueño, para mantener una
disciplina religiosa que tiene desde que hizo su primera
comunión.
En su trabajo es igual. Lleva una rutina sin fanatismos. Desde
hace diez años, en su paso por varios ministerios, la
Presidencia y la Registraduría, media docena de escoltas son su
compañía inseparable en su lugar de recogimiento. No tiene
rosarios que cuelguen de su cuello, tampoco un discurso
evangelizador o altares en su casa. Es una mujer de una fe
profunda, pero sin excesos.
Antes de dormir, con esa misma devoción, se sumerge en las
biografías femeninas. "He leído de todo pero las historias
de mujeres me encantan porque son vidas luchadas que dejan muchas
lecciones". Las colecciona desde 1982 por cuestiones
caprichosas del destino. Todo empezó en una tarde cualquiera
cuando le pidió a su amigo, colega y asesor, Juan Humberto Mesa,
que la acompañara a comprar un libro sobre Manuela Sáenz. Ahí
nació, sin proponérselo, una pasión que ya le tiene colmada la
biblioteca. Jamás presta sus libros.
Tiene siempre abierta la biografía de alguna mujer
extraordinaria, pero no le gusta que la llamen feminista. Es
más, la sola insinuación le molesta. Almabeatriz Rengifo
simplemente admira y disfruta las historias de lucha de mujeres
sin importar origen, tiempo o lugar. En libros conoció la
Austria de María Estuardo y la de Alma Mahler. La influencia de
Frida Kahlo en sus amantes y sus amados, la fuerza de Margaret
Thatcher. Padeció con Juana la Loca las injusticias, las
obsesiones de Dalí por Gala, los dolores de Isabel Allende.
Bailó junto a Isadora Duncan, escribió con Nora Joyce y Sylvia
Plath, esculpió con las manos de Camille Claudel. Conoció las
intimidades de Jane Bowles, Charlotte Brontë y Dionisia de
Mosquera, abuela del general Obando.
Insiste en que rechaza el feminismo, aunque sí cree en la
defensa de los derechos de la mujer. Admira a cientos de
trabajadoras anónimas que merecen una biografía y que han
transformado este país sin crédito alguno. Busca justicia para
ese olvido. Y destaca que sobre todas una colombiana merece
llenar las páginas blancas de la historia reciente. Cecilia
López, "la mujer más preparada que tenemos".
QUIEN ESCRIBA UN LIBRO sobre la vida de Rengifo tendrá que ver
más allá de sus días como ministra de Justicia, de la
condecoración que le otorgó Ernesto Samper el día que él
dejó la Presidencia, de cómo sorteó los días de elecciones
desde la Registraduría. Que fue elegida para un cargo que exige
las mismas cualidades de Magistrado de la Corte Suprema de
Justicia.
El ejercicio estaría incompleto sin una descripción de las
tardes de sábado que dedica a coser y a bordar. De su gusto por
servir la comida, cantar y tocar guitarra, aunque no lo haga
bien. Que está recién operada de la columna y que vive en el
edificio vecino al de una de sus hijas, al norte de Bogotá. Que
su casa está forrada en libros, es acogedora y tiene una
escalera en espiral. Que está entusiasmada con la construcción
de una casa a las afueras de Bogotá. Que delira por sus cuatro
nietos, que le arrebatan la ecuanimidad.
Pero ante todo, estaría incompleta sin Alcides Estrada, su
esposo y compañero de siempre. Almabeatriz se casó muy joven.
"Me llevaba muchos años. Yo estaba acabando bachillerato y
él estaba terminando medicina. Él era una persona y yo un
proyecto". Ya con cuatro hijos y un matrimonio estable,
ingresó a la Universidad Javeriana a estudiar Derecho. El día
de su grado como abogada consiguió trabajo en el Ministerio de
Comunicaciones. Fue el comienzo de una carrera que no se limitó
al sector público...
En fin, habría que escribir, con mucho énfasis, en que es una
mujer que vibra con las historias de otras mujeres.