COMETARIOS SOBRE REFORMA AGRARIA EN EL CAUCA
Viernes 1 de septiembre, 2000
De: Mario Pachajoa Burbano
Payaneses ilustres:
Transcribimos los siguientes comentarios con motivo del
artículo Reforma agraria en el Cauca:
Carlos César Perafán Simmonds:
""" ... A esta alegre cuenta, en la cual los terratenientes terminan siendo los indígenas, se le olvida cruzar los datos con la variable de la calidad de la tierra. Los territorios indígenas incluyen las tierras de la alta cordillera (cerros, montañas y páramos) que, si se descuentan, afloraría la realidad. Amén de que estas poblaciones se asientan en tierras de mala calidad, alta acidez y empinada pendiente. Carlos ... """
Fernando Mazorra:
""" ... Completamente de acuerdo con la respuesta de Carlos César Perafán.... solo restaría agregar que nuestros gobiernos no tendrían como compensar los decenios de opresión y miseria sufridos por nuestros indígenas en su propia tierra. Atte, Fernando Mazorra. Miami. ..."""
Juan Caicedo Ayerbe:
""" ... Con respecto al mensaje de Carlos César,cabe preguntarse ¿Porqué las tierras de la cordillera, tan pendientes, ácidas y de mala calidad, eran símbolo de opresión y poder cuando estaban en poder de los hacendados particulares del Cauca, y se convierten en símbolo de la pobreza y el abandono cuando pasan a poder de los indígenas por las vías de hecho ? Cordial saludo, Juan Caicedo Ayerbe ... """
Carlos Negret:
""" ... Con Carlos César trabajamos juntos en el Incora hace como 10 años, tratando de mejorar las condiciones de la comunidad campesina e indígena del País y del Cauca. No estoy de acuerdo con las palabras de opresión y miseria, si fue cierto en algún momento en el Cauca, ahora necesitamos buscar mecanismos para unir al sector rural y urbano para llevarle a la gente las mínimas garantías para la vida como son los servicios públicos. La tierra es concepto cultural y ancestral , concepto que no hemos entendido los blancos.
Cuando la gente en general se recorran, caminen , charlen con la comunidad campesina e indígena entenderán el problema pero pensar o discernir desde las calles asfaltadas de las ciudades genera conceptos erróneos de la necesidad en el sector rural. Carlos Negret ... """
Antonio Lehmann:
""" ... ¿Porqué cuando esas tierras eran de los "terratenientes" sí se producía hasta para exportar? ¿Cuánta leche produce la zona de Guambía ahora? ¿Cuáles son los emporios de producción, legales por supuesto, existentes en la zona indígena? No seamos tan miopes, y perdónenme el término, tan pendejos, para seguir creyendo el cuento en el cual se escudan, para seguir con la "famosa" recuperación de tierras. Si nos descuidamos un poco, no nos va a quedar sino el Parque Caldas para salir a tomar el sol, y eso. Antonio Lehmann. Popayán - Colombia ... """
Carlos César Perafán Simmonds (amplificando su comunicación que se encuentra al inicio de esta nota):
""" ...
Respondo por partes:
1) a Juan Caicedo: yo no hablé ni de opresión ni de miseria. Me limité a decir que las tierras de la cordillera son, por lo general, de mala calidad (con excepción de algunos pocos nichos, como Ambaló o Calaguala, que es tierra básica y no ácida); por lo que que no pueden ser comparadas, en cuentas alegres, con aquellas de los valles interandinos. Por otra parte, al contrario, creo que esas tierras son fuente de riqueza y alegría para los indígenas que las poseen. Lo que pasa es que no son eficientes (especialmente en Guambía) por la densidad de población y el tipo de explotación que permita un uso sostenible, que es otra cosa.
2) a Carlos Negret: de acuerdo.
3) a Antonio Lehmann: quiero recordarte que hoy en día la
productividad es factor de la sostenibilidad. Quiere decir lo
anterior que a los costos de producción debe sumársele el costo
de degradación de la tierra. Los emporios de los cuales tú
hablas se hicieron a punta de la deforestación sistemática de
la cordillera para sembrar pastos para las vacas (por ej: de las
10.000 has de roble payanés de comienzos del siglo ya no quedan
sino 35. El maraviloso Corpus humboltii, cuya micorriza raizal
ayudaba a mineralizar los pesados suelos de la meseta, que ya no
lo hace), con sus consecuentes efectos de degradación de suelos.
Yo no he hecho la cuenta, pero si alguien la hiciere, tal vez tu
productividad se vería mermada y harto y los emporios no
habrían sido más que un espejismo, una ilusión, una
virtualidad producto de cuentas mal hechas. Yo recuerdo que en
una época nos quejábamos sintiendo que los indígenas habían
arruinado los pastos de las haciendas dejando crecer en ellos
rastrojo. Grave?. Tal vez no. En un país que se arroga el
derecho a deforestar 6 millones de has. de bosque al año, es
apenas refrescante que exista un pueblo que le devuelve bosque a
la naturaleza.
Bueno también es recordar lo dicho por Negret, que para los
indígenas el territorio es un ser vivo, antes que un objeto de
trabajo; al que hay que cuidar, antes de explotar. Agregaría yo
que estas culturas poseen un interés mayor en establecer
cultivos de subsistencia (que provean seguridad alimentaria, no
riqueza) que en explotar los suelos comercialmente
(afortunadamente para los suelos) -aunque como estrategia de
supervivencia, aprovecharán cualquier oportunidad para cultivos
intensivos (de pequeña superficie) de alto valor en el mercado,
del café a la cebolla y a la amapola, como en otra época fuera
una estrategia suya de supervivencia el hurto de ganado-. Como no
tengo ya esperanza en que este asunto de la diversidad
cultural/cuento escudero sea entendido por la generación de los
dolientes, quisiera preguntar a las nuevas generaciones si no
será ya tiempo de enterrar los odios (que la SAC caleña, con
sus ojos puestos en el Norte del Cauca y en la ley Paez -¿cómo
dijo?: ¿Páez?- pareciera querer revivir) y de proyectarnos más
pragmáticamente hacia el futuro?. Nuestro pasado popayanejo
agropecuario ya pasó (lo siento por las cabalgatas calibianas y
las melcochas de San Isidro) y como en toda ciudad que se
modernice, nuestro futuro está en los sectores de
transformación y de servicios de la economía.
Para terminar debo decirte que con lo que estoy de acuerdo
contigo es que esas son pendejadas, pero el parque Caldas sí que
es un pésimo lugar para salir a tomar el sol. Cordialmente,
Carlos Perafán ... """
Cordial saludo,