DIA Y MES DEL PERIODISMO
Sábado 28 de febrero, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Jaime Vejarano Varona, con motivo del día y mes del Periodista, ha
escrito el
articulo que hoy ofrecemos. Las fechas de celebración, para las diferentes entidades
del
periodismo, son:
* 9 de febrero: Día del Periodista Profesional. (Círculo de periodistas de
Bogotá)
* 4 de agosto: Día del Periodista y Comunicador. (Ley 918/2004)
* 12 de octubre: Día del Periodista y Cronista Deportivo. (Asociación Colombiana
de Periodistas Deportivos),
* 15 de diciembre: Día de la Prensa Colombiana. (Academia Colombiana de la
Historia).
Cordialmente,
***
ALGO SOBRE EL
PERIODISMO
A propósito del Día y el Mes del Periodista
Por: Jaime Vejarano Varona
Una de las más primarias, antiguas y curiosas variantes del periodismo fue la de
la libre, anónima y espontánea expresión por medio de pasquines, antecesores de
los modernos graffittis. Eran frases sueltas, generalmente satíricas,
contra el gobierno, las castas dominantes, o contra corporaciones o personajes,
que aparecían escritas frente al establecimiento de un zapatero llamado
Pasquino, residente en Roma a principios del siglo XVI y muy conocido por sus
dichos y ocurrencias. Frente a su taller se colocó una estatua mutilada,
descubierta en 1501, ante la cual continuaron los mensajes de la más ácida
crítica política durante buena parte de esa centuria.
Y, recíprocamente, las réplicas a tales escritos comenzaron a aparecer junto a
otra estatua situada cerca al Capitolino y llamada Marforio.
Podríamos así decir que, por entonces , las estatuas sí hablaban.
El periodismo como primaria manifestación de cultura y piedra angular de la
democracia, y como oficio o profesión, quizá también como simple afición, ha
tenido a través de su ejercicio una causalidad eminentemente vocacional: es una
pasión anímica, un flujo vital, una necesidad orgánica. Diríase, como la
urgencia de respirar.
Sus primeros síntomas se advierten cuando nos asomamos con invencible atracción
e inexcusable impertinencia, y de manera soslayada, a mirar por sobre el hombro
del parroquiano más próximo, los titulares del ejemplar de su periódico. Y se
agravan esos síntomas cuando no nos resistimos a formularle una ingenua e
incontestable pregunta: Qué dice el periódico hoy?. El diagnóstico, para
entonces, será indudable: periodista en ciernes.
De igual modo, como todos podemos confesarnos de haber cometido versos en
nuestra juventud, o de habernos hurgado la nariz, o de haber vislumbrado en
nuestra adolescencia el seráfico llamado a la carrera sacerdotal, también
habremos de reconocer que alguna vez hemos sentido el íntimo afán de hacer
periodismo. Es un deseo de investigación y una necesidad de abrir los ojos al
entendimiento; de observar, analizar y comunicar lo que hemos visto; es una
manera de estar en contacto con nuestros semejantes (a veces no tan semejantes)
y de discernir, orientar y persuadir. Es palpar y sentir, es oír y gustar, es
ver y es oliscar. En síntesis, y como lo dijo Valencia, “Es querer saberlo,
verlo y adivinarlo todo”
Mas lo anterior, que podría calificarse como la percepción total, no completa el
juego de las exigencias en el difícil arte del periodismo. Deberá disponerse
también de una sutil imaginación, de un equilibrado sentido de la crítica, y de
honda convicción. Será necesario poner fuego en la palabra y calor en la pluma.
Pero, ante todo, deberá primar en su ejercicio una norma de oro: la
caballerosidad. Y es que, por ella es, precisamente, por la que se convirtieron
en axioma, de manera imprescindible, la gallardía y la honestidad para ejercer
este noble oficio.
Salud, honor y éxito a todos nuestros colegas