JUAN SÁMANO
Lunes 20 de julio, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano
Juan José Francisco de Sámano y Uribarri de Rebollar y Mazorra
(Selaya, Cantabria, 1753 - Panamá, 1821) fue un militar español, 14º y último
virrey de Nueva Granada.
Biografía de Wikipedia, enciclopedia libre.
Perteneciente a una familia con una larga tradición en la milicia, en 1771 era
cadete, y teniente ocho años después. Fue profesor de matemáticas en la Academia
Militar de Barcelona, donde estuvo 5 años.
En 1780 fue trasladado a Indias; primero Puerto Rico, luego Cuba y finalmente
Cartagena de Indias, con el empleo de teniente. En 1785 regresó a Europa, en
1789 alcanzó el grado militar de capitán, y en lucha con la Francia
revolucionaria a órdenes del general Ventura Caro; en uno de los combates fue
herido en ambos muslos.
En 1794 fue nuevamente destinado a Nueva Granada, a petición propia. Fue
comisionado como gobernante en Riohacha en 1806, rechazando un ataque inglés. De
Riohacha pasó a Bogotá, donde llegó con 30 soldados pardos de caballería en
1809, ofreciéndose como voluntario al virrey Amar para luchar contra los
rebeldes.
El coronel Juan Sámano comandaba el batallón de línea Auxiliar en Santafé de
Bogotá, cuando ocurrieron los hechos del grito de independencia. Su segundo en
la autoridad del mando militar era José María Moledo, quien con otros oficiales
no sólo simpatizaron con la revolución, sino que tomaron parte en ella. El 20 de
julio de 1810, Sámano permaneció en su cuartel toda la noche, vigilado por
Moledo y por Baraya, quienes habían jurado obedecer a la Junta Suprema de Santa
Fe. La madrugada del 21 de julio, el coronel Sámano prestó juramento ante el
presidente de la Junta, don José Miguel Pey. Por orden de la misma, Sámano fue
relevado en el comando del batallón Auxiliar y fue reemplazado por el teniente
coronel José María Moledo.
A Sámano se le expidió un pasaporte para que saliera del Nuevo Reino de Granada.
Regresó a España, donde fue comisionado para pacificar la región de Quito y
Guayaquil. Desde Quito dirigió las operaciones militares realistas contra los
rebeldes en Nueva Granada. En el año 1813 fue nombrado por el gobernador Toribio
Montes, como jefe de la expedición para recuperar el control del sur del
virreinato, alcanzando la ciudad de Popayán el 1 de julio de 1813. Ascendido a
brigadier, proclamó allí mismo la Constitución de Cádiz e intimó a los rebeldes
para que Cundinamarca y su capital prestaran de nuevo obediencia a España.
Derrotado por Antonio Nariño en la batalla de Alto Palacé (30 de diciembre de
1814) y en la batalla de Calibío (15 de enero de 1814), Sámano huyó con un
reducido grupo de soldados a Pasto; allí fue reemplazado por el mariscal de
campo Melchor Aymerich, pues según el gobernador Toribio Montes, aunque Sámano
era leal a la Corona y tenía mucha práctica militar, le faltaban tácticas más
audaces para el triunfo de sus tropas.
Retirado a Quito, fue encargado nuevamente de otra expedición realista sobre la
Nueva Granada. Se le restituyó el mando en Pasto, y el 29 de junio de 1816
obtuvo la decisiva victoria en la Cuchilla del Tambo sobre el rebelde Liborio
Mejía. En el campo de batalla quedaron 250 muertos y en poder de Sámano, 300
prisioneros y todo su armamento y pertrechos.
El 1 de julio de 1816 las tropas de Sámano ocuparon nuevamente Popayán. Entre
los prisioneros patriotas se encontraba el joven soldado José Hilario López, que
se salvó de la muerte por circunstancias inesperadas y llegó a ser presidente de
Colombia entre los años 1849 y 1853. Asimismo ordenó el fusilamiento del
cabecilla rebelde Carlos Montúfar.
Ascendido a Mariscal, Morillo le entregó el mando de Santa Fe de Bogotá como
comandante general de la Nueva Granada. Sámano llegó a la capital el 23 de
octubre de 1816, desde donde ejerció una represión sin sujeción al virrey
Francisco José de Montalvo. Estableció tres tribunales: El Consejo Permanente de
Guerra, que dictaba las sentencias de muerte contra los rebeldes; el Consejo de
Purificación, que juzgaba a aquellos insurgentes que en su concepto no fueran
merecedores de la pena capital; y la Junta de Secuestros, destinada a embargar
los bienes de los comprometidos en el delito de rebeldía.
Entre los rebeldes ejecutados se hallaron Camilo Torres, el Sabio Caldas,
Joaquín Camacho, Frutos Joaquín Gutiérrez, Antonio Villavicencio, Antonio
Baraya, Liborio Mejía, Jorge Tadeo Lozano, Policarpa Salavarrieta y Antonia
Santos.
En agosto de 1817 recibió el nombramiento de virrey, gobernador, capitán general
y presidente de la audiencia del renacido Virreinato de Nueva Granada, y por
real cédula se le concedió la Gran Cruz de la Orden de San Hermenegildo, por sus
servicios a la Corona. El 9 de marzo de 1818, Sámano tomó solemne posesión de
los cargos. Fundó la Academia de Medicina en Bogotá, pero la Audiencia envió
quejas contra el virrey a Madrid.
El 9 de agosto de 1819 llegó la noticia a la capital de la derrota de las tropas
de apoyo comandadas por José Barreiro en la batalla de Boyacá, con lo cual
Sámano huyó precipitadamente a Cartagena de Indias, donde su autoridad fue
desconocida, pues su fama represora fomentó el odio de la población a su
persona. Navegó hasta Jamaica, apareciendo luego en Panamá, sin mando
administrativo ni mando directo de tropas. En esta situación dimitió, anciano y
abrumado por las enfermedades, quedándose a vivir en la ciudad hasta su muerte
en julio de 1821, en espera del permiso para volver a España.