EL LIBERAL
Jueves 26 de marzo, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Diego Castrillón Arboleda hace una semblanza sobre el diario payanés
El Liberal que
transcribe Admistrator de El Liberal en su artículo "Orden de la
democracia para El Liberal".
más..>
Cordialmente,
***
Semblanza
Por Diego Castrillón Arboleda
El Liberal
La circulación del diario El Liberal en Popayán, segundo rotativo de esta
clase fundado por ciudadanos oriundos de esta ciudad, es dentro del periodismo
colombiano un suceso que viene precedido de otros hechos similares
protagonizados por coterráneos, si tenemos en cuenta la presencia de don José
María Grueso al lado del cubano don Manuel del Socorro Rodríguez, con el
‘Papel Periódico de Santa Fe de Bogotá’, la del Sabio Francisco José de
Caldas con el Semanario del Nuevo Reino de Granada y la de don José
Antonio Arroyo y Don José Materia Quijano en ‘La Aurora’ editada en
Popayán el año de 1813.
Por no citar también ‘Paz y Progreso’, el primer diario como nuestro ‘Liberal’
fundado por el General Tomás Cipriano de Mosquera en Bogotá en 1872, con 128
números impresos.
Estos acontecimientos, los apreciamos también con claridad si los observamos a
través de publicaciones que vinieron como consecuencia de la conmoción política
ocasionada por el triunfo del Partido Liberal en 1930, representada en
semanarios como ‘El Cauca’, fundado por el doctor Pablo Emilio Bravo en
1931.
Lo rodeaba un grupo de redactores del más alto rango cultural como Antonio Jasé
Lemos Guzmán, Manuel Antonio Arboleda y Enrique Caballero Escobar. Con la
salvedad de que entidades académicas de la altura de la Universidad del Cauca y
su organización interna expresaron también ideas renovadoras que con el tiempo
traspasaron los límites del Cauca en revistas culturales o de otra índole como
‘Satanás’ (periodismo festivo), la revista ‘Tugubenia’
(divulgación científica), ‘Orientación Liberal’ de los jóvenes abogados
Osvaldo Rengifo y César Zambrano, enfrentados políticamente a rotativos
conservadores como ‘Antorcha’, ‘Eco’, ‘El Día’ y la revista
‘Pantalla’, unidas a ‘La voz de Popayán’ (Estación de radio
aficionados a nivel experimental).
De este conjunto ideológico, alrededor de 1938, en cierta forma enfrentados al
grupo izquierdista que tomaba aliento hacia el marxismo de moda, se desprendió
un grupo de personalidades liberales moderado, estimulado por las reformas
constitucionales propuestas por el segundo gobierno liberal, el del doctor
Alfonso López Pumarejo y su llamada Ley de Tierras.
Fuertes reacciones y enfrentamientos en el marco de una juventud de todas las
tendencias con ideas reformistas o no reformistas en un país tradicionalmente
conmovido por los últimos acontecimientos socioeconómicos internacionales.
Fue la Segunda Guerra Mundial, convertida entre nosotros en una especie
de tregua ideológica que llevo a desviar el pensamiento de nuestra juventud, más
que hacia la problemática de las tradicionales luchas fratricidas, hacia las
consideraciones políticas, económicas y sociales internacionales.
El liberalismo regional moderado captó la necesidad de conciliar las cosas y
fortalecer su posición como partido de gobierno, influyendo en forma directa a
través de un órgano de comunicación o diario que permitiera polarizar los nuevos
planteamientos.
Fieles a esta consigna los dirigentes de centro de ese partido en Popayán entre
quienes podemos citar a Alejandro Cerón, Gerardo Paz Otero, Hernando Gonzáles
Varona, Alejandro Gonzáles, Hipólito Castrillón Mosquera, Paulo Emilio Bravo,
Mario Iragorri Díez, José María Lenis, Enrique Chaux Ferrer, Víctor Mosquera
Chaux, Francisco José Chaux, Ricardo Arboleda Quijano, Gabriel Caicedo Arrollo y
Daniel Solarte Hurtado, entre otros, constituyeron la sociedad y fundaron un
segundo diario para Popayán intitulado El Liberal.
El equipo y maquinaria se adquirió comprado al Presbítero Manuel Vicente de la
Cruz y el primer número se dio a la venta el 13 de marzo de 1938, bajo la
dirección de los señores Paulo Emilio Bravo y Mario Iragorri Díez. Su primer
editorial expresó la intención que los inspiraba: “…Ciertamente que este
Diario desea apartarse bastante del objetivo estricto y totalmente político que
ha inspirado a todos los periódicos publicados aquí para irrumpir en un campo
nuevo en nuestro ambiente, cual es el de la presentación escrita de las noticias
locales y el registro autentico de las versiones que suelen circular con
finalidades heterogéneas…”
A lo largo de su existencia (70 años), este Diario ha contado en su dirección
con personalidades sobresalientes del periodismo regional de todos los partidos
y, en relación con los acontecimientos que ha debido afrontar, el más grave fue
sin duda el terremoto del 31 de marzo de 1983. Se encontraba al frente de la
dirección el doctor Eduardo Gómez Cerón y el periódico debió sortear un breve
receso, superando las dificultades en una editorial de Cali, para recoger en sus
páginas toda la historia de la reconstrucción del Cauca, de tal suerte que su
contenido tomado de toda su existencia, constituye hoy la más rica fuente de
información histórica redactada por periodistas nativos, que allí recibieron su
formación sin distingos de su orientación política.