FRANCISCO DE PAULA DIAGO
Sábado 21 de marzo, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano.
Amigos:
Alfonso Posse Ricaurte nos ha enviado la nota que reproducimos hoy sobre
el General Francisco de Paula Diago, quien era hermano de
Mercedes vda. de
Gómez Restrepo
y padre de
María Luisa y las mellizas Ursula y Vicenta.
Nuestros agradecimientos para Alfonso por su información.
Cordialmente,
***
Francisco de Paula Diago
Información Y FOTO suministradas por:
Alfonso Posse Ricaurte.
Nació
en Popayán, cuya Universidad le confirió en 1847 el grado de doctor en
jurisprudencia, y fue enseguida nombrado juez parroquial. Trasladado a Barbacoas
en 1849 fue presidente de la cámara provincial. En 1852 lo nombró el presidente
López gobernador de la misma. Ejerció influencia oficial y privada a favor de la
rebelión que estalló en Bogotá el 17 de Abril y apresó en octubre a varios
miembros de la cámara provincial a quienes expulsó del territorio de su
jurisdicción y disolvió esa asamblea. Fue depuesto a principios de 1855 y el
congreso de este año le siguió juicio de responsabilidad. Murió en Popayán en
1879.
Descripción del general.
José María Samper (1828-1888) escribe que: Al llegar a Honda tuve el placer y el honor de conocer a uno de los más dignos y
estimables jefes que ha tenido nuestro ejército en las cuatro últimas décadas:
era el coronel, después general, Francisco de Paula Diago, gobernador en 1847 de
la provincial de mi nacimiento. Encontré desde luego en él un cumplido caballero
y patriota, hombre franco, independiente, íntegro a carta cabal, progresista
entusiasta, hábil militar, de mucha iniciativa en los asuntos públicos y muy
aficionado a escribir para la prensa. Hoy día es un venerable anciano, invalido,
y vive tranquilo con su familia y con la satisfacción de haber honrado siempre
sus charreteras. Precisamente al escribir estas páginas le oía yo todas las
noches, desde mi gabinete (abierto a todos los vientos para que no me abrumase
un calor de 30 grados centígrados), cuando él, sentado en su balcón, en frente al
mío, departía jovialmente con los amigos que le visitaban. En 1847 y 1848 nos
veíamos todos los días y recíprocamente nos consultábamos nuestros escritos, así
oficiales como destinados a la prensa, y siempre nuestras relaciones fueron tan
cordiales como francas.
En 1828 sentó plaza como alférez, tomando parte con distinción en los combates
de Inzá, Alto de Cuenca, Papayal y otros encuentros por los que ascendió hasta
Sargento Mayor, por su brillante comportamiento en Huilquipampa, y a teniente
coronel por los méritos que contrajo en Tescua y en la Changa (1841), donde se
le concedió el empleo de coronel. Se halló asimismo en las acciones de San
Lorenzo, Thubio y Pasto, en las que por decreto de 1841 se le confirió la
Medalla de Tescua.