SEMANA SANTA CULTURAL
Viernes 3 de abril, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Obra de Bernardo Montoya Ch.
Uno de los eventos más importantes que se realizan en Popayán durante la
Semana Santa es el relacionado con Festival de Música Religiosa que en
este año le corresponde a la 46 edición. Katherine Castañeda Romero en su
articulo "Suenan las notas religiosas" nos presenta el programa del
Festival y nos anuncia que en la parte cultural estarán presentes más de 300
artistas para ofrecer conciertos, clase magistral de piano, taller de técnica
vocal y exposición de arte de Bernardo Montoya Chaux.
Así mismo
Kahtrine menciona que entre las novedades para 2009 se destaca el estreno de los oratorios ‘José y el
extraordinario abrigo de los sueños’ de Tim Rice y Andrew Lloyd Webber, y ‘Las
últimas siete palabras de Cristo en la Cruz’ de Franz Jopeph Haydn.
Entre los solistas invitados para este montaje, participa por primera vez el
barítono colombiano Valeriano Lanchas.
Katherine, en su articulo, escribe que en el desarrollo del festival se rendirá homenaje a la trayectoria musical del
pianista curazoleño Harold Martina, quien ha participado en más de 30 conciertos
de este evento y en casi 20 ediciones diferentes, y que este año regresa en
compañía de su alumno más destacado, el joven colombiano de 16 años, David
Barrera, en el concierto para dos pianos y orquesta, de Poulenc, y en un recital
con obras de Mozart, Copland y Rachmaninoff, entre otros.
El artista Martina recibirá la Orden Edmundo Mosquera al Mérito Musical.
Bernardo Montoya Chaux.
Este artista, de familia payanesa, nació el 16 de julio de 1979. Empezó a
dibujar y a pintar desde pequeño. Sin imaginar que iba a convertirse en artista,
sus padres guardaron todos los dibujos que hizo. Recuerda que su primera obra la
hizo hace diez años (todavía la conserva) y no olvida el día en que salió por
primera vez a comprar óleos y papeles, sin saber que la técnica convencional del
óleo es sobre lienzo. Cuando llegó a la universidad se encontró mil maneras de
hacer arte, y aún así tuvo claro que quería irse por la pintura. Del óleo le
encanta el olor, la materialidad de la mezcla en la superficie y la calidad
final. No importa que se demore en secar, eso le permite tener más tiempo para
los detalles.
Comenta que tuvo dos grandes profesores que influyeron en su parte artística,
Jorge Iván Salazar y Pompilio Iriarte. De ahí que en su promoción del Gimnasio
Moderno salieran directores de cine y televisión, guionistas, escritores,
fotógrafos y actores.
Este artista plástico rescató la memoria de un “nervio fundacional de la ciudad
y del país” a partir de su experiencia, de la historia bogotana y de las largas
charlas con su padre, arquitecto que vivió el centro en los años 50.
Sus óleos son producto de una ardua investigación y de la pasión por la capital
que descubrió después de tomar clases con el maestro español del hiperrealismo,
Antonio López García, en la Universidad Complutense de Madrid. Así, el lugar de
paso obligado para Bernardo en su época de estudiante de la Universidad de los
Andes, se convirtió en un sitio mágico cuando le encontró su lado artístico.
Harold Martina
Harold Martina, notable pianista de reconocimiento internacional, nació en Curaçao, Antillas Holandesas y empezó a estudiar música
desde muy pequeño con el inglés Newburn Patrick y luego con el pianista holandés
Teun Don. En Medellín, Colombia, entrenó con la pianista italiana Anna María
Pennella en el Instituto de Bellas Artes de Medellín en donde se gradúo Cum
laude. Continuó con estudios avanzados en Europa en la Academia de Música de
Viena y fue el primer estudiante que se recibió Cum laude mediante voto
unánime de la Academia y recibió el premio Ministro de Cultura de Austria.
La reina Juliana de Holanda, por su notable contribución a la música, lo
nombró "Caballero de la Orden de Orange-Nassau". Martina ha sido
concertista en las principales salas de Europa, USA, Hispano America, Israel y
Japón con notable éxito. En la actualidad es pianista residente de la Escuela de
Música de la Universidad Cristiana de Texas en la ciudad de Fort Worth.
Valeriano Lanchas.
Valeriano Lanchas es un cantante colombiano de opera que ha logrado
convertirse en uno de los cantes de ópera más promisorios del mundo. Empezó a los 16
años. Ha cantando al
lado de Luciano Pavarotti y de Plácido Domingo, ha sido su pupilo; ha
participado en importantes espectáculos y ha ganado prestigiosos premios
internacionales, sin embargo, él es un joven como cualquier otro que extraña la
comida de su casa (vive actualmente en Washington), se apasiona por una
camiseta con el emblemático indio de Pielroja y que sin problema se deja seducir
por los tenis de moda o por la música del momento. El era de los que no se
perdía función de ópera en Bogotá. “Iba a todas las óperas que se presentaban
aquí y esperaba hasta el final para pedirle autógrafos a los cantantes, me
conozco todo los recovecos del teatro Colón mejor que un tramoyista”. En una
ocasión decidió aprender a cantar bien. Y es aquí donde empieza la historia de
su carrera musical. “Me inscribí en clases de canto porque me gustaba y con
mi papá trabajábamos juntos, a él le gustaba tocar piano, aunque era un
matemático, pero lo hacíamos bien. Así que un día, en marzo de 1993, me averigüé
que Gloria Zea iba a hacer audiciones para la Ópera de Colombia. Así que llegue
al Camarín del Carmen, con mi chaquetica en la mano, dispuesto a cantar. Tenía
16 años y escogí dos áreas de la ‘Flauta Mágica’”. Gloria Zea, la directora de
la Ópera de Colombia, recuerda con alegría el momento en que conoció a Lanchas.
“Cuando vi que iba a cantar dos áreas de la ‘Flauta Mágica’ que son
dificilísimas me dije, ese muchacho se va a suicidar en el escenario. Pero él
botó el chicle, se subió y cantó divino”.
Cordialmente,