RUTH CEPEDA VARGAS: EL PRINCIPITO
Domingo 9 de agosto, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano
http://pachajoa.110mb.com/
Amigos:
Ruth Cepeda Vargas hace un comentario admirable sobre el libro
inolvidable
de Antonio de Sanint-Exupéry (1900-1944):
"El
Principito".
Cordialmente,
***
Una leyenda
Escrito por Ruth Cepeda Vargas
domingo, 09 de agosto de 2009
El Liberal.
El Comandante Antonio de Saint Exupéry hacía parte de una escuadrilla que
despegó el 31 de julio de 1944 de la base de Córcega para tomar unas fotografías
que sirvieran de reconocimiento a la preparación del desembarco aliado en
Provenza en la segunda guerra mundial. Saint Exupéry nunca regresó. Se buscó por
mucho tiempo una pista que diera señales de su desaparición y con el tiempo se
fue convirtiendo en una leyenda. Han pasado 65 años de este suceso a través de
los cuales el mundo entero se preguntaba qué sucedió con el autor del
“Principito”, su obra cumbre. Quizás el más bello cuento que se haya escrito en
la literatura mundial que lo sitúa como un clásico del siglo XX traducido a 118
lenguas convirtiéndose así en el libro más leído que la Biblia y el Corán.
Este fantástico relato guarda su encanto en el lenguaje sencillo que llega a
todos y que nos lleva de la mano al universo asombroso donde vive este pequeño
monarca. “Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona
mayor. Todas las personas mayores han comenzado por ser niños. Pero pocas de
ellas lo recuerdan”. Así comienza esta historia. El Principito vive en un
planeta un poco más grande que una casa. Al Principito le basta correr un tris
su silla para lograr contemplar todos los amaneceres y crepúsculos que quiera.
Las ilustraciones son de su autor. Y esto nos permite conocer a sus
protagonistas: a la flor, al zorro, al cordero. “Los hombres se meten en los
trenes, pero no saben dónde van ni lo que quieren”. Así describe la eterna
errancia del humano. Cuando el pequeño desciende a la tierra y atraviesa el
desierto en busca de los hombres se encuentra con una flor y le pregunta por
ellos. Y ella le responde: “¿Los hombres? No existen más que seis o siete, me
parece. Los he visto hace años y nunca se sabe dónde encontrarlos. Como no
tienen raíces el viento se los lleva…”
Este libro fue escrito para los que no han perdido la “capacidad de asombro ante
las cosas” Para los que ven en la belleza del mundo una revelación. Para los que
aman la verdad y la sencillez. Para los que no conocen la soberbia y saben que
la humildad es el principio de la sabiduría. Saint Exupéry siempre esperó el
regreso del Principito. De pronto imaginamos que su desaparición se debía a que
se había ido a las galaxias a buscar el planeta del pequeño monarca. Hoy que ya
se encontraron los restos del escritor se pierde el encanto de este gran sueño.
Se baja el telón de un asombroso sortilegio. Se apagan las luces y queda en
sombras el gran teatro que nuestra imaginación creó.
Pero persiste y vivirá siempre en nosotros “un niño que ríe y tiene cabellos de
oro y nunca responde a nuestras preguntas”.