CALEB ANTONIO AVENDAÑO MOSQUERA
Miércoles 7 de enero, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Foto: El Liberal
Caleb Antonio Avendaño Mosquera caricaturista de
Santander de Quilichao
falleció el pasado domingo 4 de
enero. Néstor Fabio Buitrago ha publicado
la nota de
hoy que transcribimos de El Liberal, en el blog
Quilichao
al Día.
Cordialmente,
***
El arte de hacer el humor, según
“pincel bravo”
Por Néstor Fabio Buitrago
Apartes tomados del blog Quilichao al Día
“Caleb Antonio Avendaño Mosquera nació en Santander de Quilichao en 1942. Fueron
sus padres Beatriz y Guillermo. Realizó sus primeras letras y dibujos en su
tierra natal, y aprendió artes plásticas, dibujo artístico, pintura y caricatura
en una academia de Cali y en una tal Universidad Popular Sudamericana en los
años 60, en las que fue puliendo su sensibilidad natural (…).
“Quilichagüeño de pura cepa, mamagallista, buen católico, irreverente, reportero
gráfico sin cámara y testigo de humor de la vida diaria de Santander de
Quilichao desde hace 40 años… por lo menos. Ni el vértigo de Ménière, que le ha
hecho perder parte de su audición en el último año, ha afectado su capacidad de
graficar lo que ninguna otra persona se atreve a decir en Quilichao.
Respecto a su vocación dice: "Eran inquietudes de uno como estudiante de dibujar
a los profesores, de hacer caricaturas de las enseñanzas del bachillerato".
Empezó su vida laboral en los distintos bancos de Santander, trabajó en una
farmacia, en los juzgados y posteriormente pasó a ser docente de dibujo en el
Colegio Fernández Guerra, institución en la que laboró durante ocho años…
¿Cuáles años? La respuesta del maestro es definitiva: "Para retener fechas si
soy muy malo". O sea que de aquí en adelante hablaremos de un eterno presente.
Aunque ha explorado diversas técnicas: plumilla, acrílico, acuarela, óleo, dice
que la caricatura es más comercial y "hay que buscarle la comodidad a la gente
según su capacidad". Hace algunos años – no deben ser muchos según su
conveniente memoria – trabajó como caricaturista para los periódicos El Pueblo y
El Caleño, de Cali. "Los periódicos de Santander todos esperan que les haga
caricaturas, que les colabore pa´ aumentar su caudal de ventas, pero
económicamente no representa nada" dice con cierto aire de desconsuelo.
Fue Guillermo Holguín, mejor conocido como ´Barrilito´ - ahora cronista de la
patria celestial - quien le puso el apodo de "Pincel Bravo", debido a la
agresividad de sus dibujos. Este periodista de la vieja guardia que conocía las
aptitudes de Caleb, lo metió en la caricatura periodística. "Yo le dije que no
tenía ni idea y él me empujó. Que tenía que hacer caricatura, que sí podía, me
metió en el paseo y yo seguí como caricaturista. Con él estuvimos compartiendo
las sillas de los juzgados, él metido en problemas como periodista y yo
acompañándolo gráficamente" dice sin dejar de reírse.