ANTONIO VALENCIA CASTILLO
Miércoles 29 de octubre, 2008
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Antonio Valencia Castillo, hermano del Maestro Guillermo Valencia
Castillo, tenía un genio
humorístico admirable. Famosos son sus ingeniosos
versos. Del libro de Jorge Cajiao
Candia, "Episodios payaneses",
transcribimos los párrafos de esta nota, relativos a Antonio.
Cordialmente,
***
Episodios payaneses
Antonio Valencia Castillo
Autor: Jorge Cajiao Candia.
Don Antonio Valencia, hermano del glorioso autor de "Ritos" quien lo exaltó
dedicándole ese bello libro, fue un personaje de viva inteligencia, poeta de
musa juguetona, de una rara simpatía y muy demócrata, amigo de la ruana y del
pueblo, por lo cual gozaba de mucha popularidad. Era su conversación un placer
para sus amigos, siempre salpicada del buen chiste y de la anécdota jocosa, y
erudita cuando era la ocasión pues leía de lo bueno y no olvidada lo que los
libros decían.
De genio humorístico y de una gracia admirable, cuando publicó su Elegía en la
muerte de don José Segundo Cobo, en 53 octavas, y su prólogo a las famosas
poesías de don Roberto Alais, estalló en Popayán una carcajada general, y no
hubo un solo vecino que no se apresurara a leer a aquello con que don Antonio
regocijaba a la ciudad; aún se recuerda eso en Popayán.
Sus célebres Ensaladillas, que no se podían publicar pero que
profusamente circularon manuscritas, recuerdan a Joaquín Pablo Posada, por su
causticidad y acierto y jocosidad, y los payaneses de ambos sexos se las
aprendieron para repetirlas en los corrillos y tertulias, alegrando con aquello
la reunión.
Como en ese entonces daba corridas de toros en la ciudad la muy buena cuadrilla
de Tomás Parrondo ("El manchado"), don Antonio le dedicó el siguiente verso al
colérico don Hermógenes, quien vivía junto a la vieja capillita de la localidad:
¡Santa Bárbara bendita
si le echaran al manchao
el gran toro de la Ermita
don Hermógenes Cajiao!
El doctor Juan Francisco Usurriaga, era un honorable y viejo médico de melena
abundante y barba fluvial, y le tocó esta cuarteta:
¡Ay mamitaEn un matrimonio la señora era muy regordeta y el señor muy feo y de exótico color, y el verso les decía:
el oso me traga!
No tenga miedo viejita
que es el doctor Usurriaga.
Ya parece chirimoyaA otra señora aún más exuberante la describía así:
la señora de Bedoya;
y la cara del marido
parece dedo podrido.
La mujer de N ... es
enormísima ballena
con cara de luna llena
y barriga de almofrez.
Dos adobes son sus pies,
parece enorme petaca
y en resumen toda es
el ídolo de una guaca.
Don Antonio murió joven y se decía que había escrito y dejado inéditas
excelentes poesías de estilo serio, que al publicarlas habrían hecho la
celebridad del autor en el país.