Imposible dejar pasar más el tiempo sin decirle
adiós a Tulinga Velasco como
la llamábamos cariñosamente. TULINGA fuiste una amiga mensajera de felicidad,
de entusiasmo, de alegría y ese es el recuerdo que tenemos y guardaremos para
siempre todas tus amigas.
Compartimos muchos momentos agradables, muchas experiencias desde nuestra
infancia, adolescencia y juventud. Siempre nos animaste en las reuniones,
nos hiciste sentir lo que es la verdadera amistad y cariño. Tenias todas las
cualidades heredadas de esos padres tan maravillosos que tuviste como
fueron José y Tulita. Hoy estás gozando de la presencia de Dios al lado de
ellos y de tu hermano Adolfo y agradeciéndoles a tus papis esa formación y
ejemplo cristiano que te dieron y así ya estás disfrutando de la gloria
eterna del cielo.
Hoy has dejado a tu esposo Enrique, a tus hijos Tulia Elvira, Enrique y José como
también a Sofía esa nieta a quien tanto quisiste en un profundo dolor y quienes
están procesando la realidad de la partida a la eternidad de la esposa,
madre y abuela.
Otro tanto podríamos decir el dolor que les embarga a tus hermanos: Luis
Fernando, Checo, Clemencia, Luz María y Alonso. Para todos ellos les expreso
mi más sentido pésame extensivo a todos los miembros de sus familias.
Para ti Enrique e hijos en nombre de la Red de payaneses les manifestamos
nuestra voz de condolencia y en mi nombre les envío un abrazo. Tuli recuerda
que aquí estamos cerca y nos encantaría poder estar en contacto contigo. Se
fue tu mami pero las amigas seguiremos su huella de cariño para ti y todos
los tuyos.
Cordial saludo
Amalia Grueso de Salazar