FACULTAD CIENCIAS DE LA SALUD
Sábado 10 de noviembre, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Alonso Arturo Ruiz Perea, Decano de la Facultad Ciencias de la Salud
de la
Universidad del Cauca, en el Acto Académico del Tercer Congreso Internacional
y Encuentro de egresados "Hacia el desarrollo y cuidado de la Salud y
la Vida"
pronunció un discurso sobre el tema y del cual transcribimos fragmentos de
la
historia de la Facultad Ciencias de la Salud de Popayán.
Agradecemos al poeta y escritor Juan Andrés Jaramillo Salazar el habernos
proporcionado el escrito del Doctor Ruiz Perea.
Cordialmente,
***
III CONGRESO
INTERNACIONAL Y ENCUENTRO DE EGRESADOS
“HACIA EL DESARROLLO Y CUIDADO DE LA SALUD Y LA VIDA”
FACULTAD CIENCIAS DE LA SALUD
UNIVERSIDAD DEL CAUCA
ACTO ACADEMICO
PARANINFO FRANCISCO JOSE DE CALDAS
Por: ALONSO ARTURO RUIZ PEREA
Decano
Facultad Ciencias de la Salud
Universidad del Cauca
Popayán, 2 de Noviembre de 2007
Fragmentos.
Creada la Universidad del Cauca, la Facultad de Medicina inició labores el 5
de Agosto de 1835 y en 1842 se graduaron sus primeros licenciados y doctores. En
1890, luego de un periodo de 40 años de inestabilidad socio-política se produce
el cierre de la primera Facultad de Medicina. En Mayo de 1950 reanuda labores la
Facultad, graduándose en 1957 los primeros siete médicos, dos de los cuales nos
acompañan hoy en éste Paraninfo y son uno de los motivos del homenaje, los
Doctores Jaime Fals Borda y Mauricio de Rosa Peña; otros tres de ellos han
fallecido, los Doctores Marco Tulio Kimmel, Raúl Vallejo y Augusto Gómez. De sus
condiscípulos, los Doctores Luis Castro y Augusto Ramirez no hemos vuelto a
tener noticias. Un año después, el 13 de diciembre de 1958 se graduó en éste
claustro la primera mujer como Médica y Cirujana de la Facultad de Medicina de
la Universidad del Cauca: la hermana de mi amada y recordada madre, mi
queridísima tía Lucy Perea Suarez.
Debo participar a ustedes, ilustres hijos y egresados de la Facultad, algunos de
los logros y avances que hemos tenido en éstos cincuenta años: hemos obtenido
los puestos más altos en el concierto nacional en los Exámenes de Calidad de la
Educación Superior (ECAES): primer lugar en dos años consecutivos para el
programa de Enfermería, primer lugar en Fonoaudiología el año pasado, segundo
lugar por tres años consecutivos para Fisioterapia y primer lugar nacional para
el programa de Medicina en éste año.
Nuestra Facultad es ahora una muy compleja comunidad académica; hace 50 años se
graduaron siete distinguidos médicos entre ellos ustedes, ahora el programa de
Medicina entrega a la sociedad cerca de 70 médicos anuales; los docentes de
ustedes se dedicaron a una educación médica personalizada, pero hoy los
profesores de los cuatro programas se acercan a los 230; el reducido colectivo
estudiantil que no se movía más allá del ambiente del claustro de Santo Domingo
y del Hospital San José ahora se encuentran diseminados en toda la ciudad y en
muchos municipios como escenarios de práctica clínica y comunitaria; entre los
cincuenta y seis programas de Medicina existentes en Colombia, solo 18 contamos
con Acreditación de Alta Calidad; la Facultad es hoy en día un referente en la
ciudad con el hermosísimo mural que narra las epopeyas del desarrollo de la
salud en el Cauca; además contamos precisamente desde hoy con un moderno
Laboratorio de Simulación Clínica; por último, la investigación, la proyección
social y las labores editoriales con nuestra Revista indexada son también
verdadero motivo de orgullo.
El Dr. Jaime Fals Borda, recordado por todos en sus impecables clases de
Patología Clínica, en el diminuto mundo de los cortes histológicos y las placas
patológicas que mirábamos asombrados en el microscopio, mientras intentábamos
armar mentalmente el rompecabezas de los procesos clínicos llevados al estudio
de los órganos en las autopsias, en las piezas anatómicas y en las placas de
patología, así como en el mejor de todos los ejercicios del proceso de
enseñanza-aprendizaje en Medicina: los llamados C.P.C. (Conferencias de
Patología Clínica) en los que el Dr. Fals Borda y los profesores de Patología
daban la última palabra de los casos clínicos. Su rigurosa formación científica
en la Medicina norteamericana nos trajo un inusitado progreso, haciendo del
Departamento de Patología el eje central en el programa de Medicina. Su
dignísima esposa Doña Joyce hoy ya no nos acompaña, pero su hija Ivonne Deborah
siguió sus pasos en la Medicina; ella y sus hermanos se llenan de júbilo en éste
reconocimiento a su padre.
El Dr. Mauricio DeRosa Peña después de su grado en el claustro de Santo Domingo
se formó en la Ginecología y la Obstetricia en prestigiosas universidades
norteamericanas y regresó para darle forma estructural al Departamento clínico
de Ginecobstetricia, complementando la formación de pregrado en esa área y
comenzando la formación de los especialistas. Su extrema puntualidad, su juicio
clínico basado en la más pura semiología ginecológica, su dedicación a la
enseñanza de las patologías propias de la mujer, su facilidad para darnos a
comprender el misterio del embarazo y de los mecanismos del parto eran
sencillamente asombrosas. Su don de gentes, su trato con los estudiantes, con
sus colegas y especialmente con las pacientes nos dejó un profundo legado para
nuestra práctica médica. Lo acompaña su gentil esposa Clarita Balen de DeRosa y
de esa unión, dos de sus hijos continuaron el impostergable llamado a las
ciencias médicas: Claudia, médica de nuestra Facultad y especialista en Cirugía
General de nuestros programas de postgrado y Carlos Mauricio, igualmente
egresado nuestro y ahora distinguido oftalmólogo.
Tres (3) ilustres profesores actuales se han hecho acreedores al reconocimiento
que hoy rinde la Facultad en Proyección Social, en labor Editorial y en
Investigación:
El Dr. Rodrigo Olmedo Solarte Paz, egresado nuestro y Pediatra, adscrito por
muchos años al departamento correspondiente, quien hoy nos merece la distinción
por su denodado trabajo social en la Pediatría y muy particularmente en el tema
de la Proyección Social con el empuje para la creación y el sostenimiento de la
Red Interinstitucional del Buen Trato Infantil RICO-Buen trato. El ha construido
toda una cultura de la puericultura alrededor de los derechos de los niños, ha
encaminado año a año las campañas de vacunación simbólica contra el mal trato
general y el mal trato infantil en particular. Su dignísima esposa, la
odontóloga María Teresa Mila de Solarte, recientemente fallecida, lo sigue
acompañando desde la insondable distancia y su hijo, igualmente médico egresado
de nuestra escuela médica sigue los pasos de su padre, pero desde el campo de la
Neurología Clínica.
Al Profesor William Cristancho Gómez, distinguido Fisioterapeuta, lo conocí en
1986 mientras hacía mi rotación de Cardiología como R3 en la Clínica Shaio en
Bogotá. Junto con el Dr. Fernando Rosas Andrade casi que lo trajimos a Popayán,
donde rápidamente se vinculó al área clínica, especialmente en la Unidad de
Cuidados Intensivos del Hospital Universitario San José; luego entró a la
Docencia en el Departamento de Ciencias Fisiológicas y en 1998, al crearse el
programa de Fisioterapia obtuvo el espacio natural para su desarrollo
profesional y académico. Entró a colaborar con la Revista de la Facultad de
Ciencias de la Salud y ahora es su Editor en Jefe y es el responsable de
habernos llevado a la cúspide del difícil proceso de la Indexación de la revista
en Colciencias, pero también al no menos complejo proceso de mantener y mejorar
dicha categoría Editorial. Su esposa es egresada del programa de Enfermería de
nuestra Facultad y sus dos hijas estudian Medicina aquí. Un perenne
agradecimiento al profesor Cristancho.
El Profesor Carlos Hernán Sierra es un egresado de Biología de ésta Universidad,
con un impresionante nivel de formación académica que pasó por la maestría y
luego el doctorado. Modernizó el Laboratorio de Genética y la docencia de la
misma, ha publicado una gran cantidad de artículos en revistas nacionales e
internacionales, ha definido el perfil genético del cáncer de estómago y de
cérvix en nuestra región y hace solo un mes viajó a Cambridge, Inglaterra para
hacer algo que pocos logran: un Post-doctorado en Emprendimiento en Ciencias
Biomédicas y por eso hoy no nos acompaña en éste, su homenaje, por el campo
investigativo en la Facultad.
Por último, Lucy, mi querida tía Lucy, la única hermana de mi madre. Es muy
difícil crear un muro que separe los sentimientos familiares de los
reconocimientos profesionales para tocar éste tema sin hacer como mínimo una
taquicardia, sin que se inunden los ojos de lágrimas y sin que el corazón de un
vuelco. Se graduó como la primera mujer Médica de la entonces Facultad de
Medicina el 13 de diciembre de 1958 en un ambiente difícil por el tema de
género; aún así decidió invadir otro terreno aún más vedado para la mujer e hizo
los tres años de Cirugía General en el Hospital San Juan de Dios de Cali para
viajar luego a Bruselas, en Bélgica con un enorme esfuerzo económico de mi
abuelo, para regresar a Cali como especialista en Ginecología y Obstetricia y
trabajar toda una vida en los consultorios de los barrios periféricos de Cali en
una gran labor social, así como en su consulta privada y en los quirófanos. Tuvo
también oportunidad de desempeñarse corto tiempo como docente de Ginecología en
la clínica del Seguro Social de Cali. Creo que mi primer contacto con la
Medicina, con el médico, con el acto médico, con el ejemplo de lo que significa
el sacrificio y la vocación del médico, fue Lucy. Ella fue el paño de lágrimas y
la médica de toda la familia por muchos años, especialmente después de casarse
con un médico pediatra payanés egresado de la Universidad Nacional quien poco
tiempo después fallecería quedando con sus dos hijos: Francisco José, ahora
arquitecto que nos acompaña ésta noche y María Andrea, quien siguió ésta
tradición médica de su querida, dedicada y trabajadora madre y ahora es
psiquiatra forense en los Estados Unidos. Su esposo Guillermo Romero Soto la
acompaña también hoy en el Paraninfo.
Señoras y señores: éste simbólico acto es un pequeño pero muy cálido y sincero
reconocimiento a los profesores, a los maestros de maestros, a la escuela del
pensamiento médico y profesional de la Facultad de Ciencias de la Salud de la
Universidad del Cauca, así como a los actuales profesores de la facultad que se
han distinguido éste año en labor social, editorial e investigativa.
A ustedes, muchas gracias.