SERGIO ROJAS FAJARDO
Lunes 21 de mayo, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano
Evelin e hijas:
Con gran gusto queremos recordar al gran amigo Sergio, con quien departimos
tantas horas no sólo en la ciudad de Paredes Blancas, sino en la casa de ustedes
en Bogotá o en la de alguno de los amigos. Gratas memorias nos quedan y hoy
seguimos lamentando su desaparición. En algún momento el Cauca y Popayán tienen
que reconocer sus talentos y todo lo que él nos dejó que hacen honor a la
tierra, como bien una de ustedes lo dice en el escrito que a continuación se
publica.
Reciban un saludo cariñoso de
Amalia Grueso de Salazar
SERGIO ALBERTO ROJAS
FAJARDO
(1928-1993)
Escribir una memoria del payanés ingeniero, músico y poeta Sergio Rojas Fajardo,
sería remontarnos a los recuerdos, vivencias, sentimientos y a un amor inmenso
por su ciudad natal: su "Ciudad de Paredes Blancas". Significa traducir en notas
musicales el más grande amor por su solar nativo que hizo vibrar de ausencia las
cuerdas de su guitarra y a la que muy seguramente "espera poder verla desde la
eternidad".
Hoy fecha de un aniversario más de su partida, hemos de recurrir a esa poesía
convertida en tonadas cuando cantó a la Ermita, al puente del Humilladero, a la
Torre del Reloj, a Calibío, al Valle de Pubén, a Puracé, al sinnúmero de
boleros, bambucos, pasillos y todo ese torrente de inéditas armonías que ante el
permanente y fiel auditorio de amigos interpretó muchas veces.
Sergio Rojas Fajardo, honró a Colombia y aún más a Popayán con su poder creador
melódico los textos literarios que brotan hermanados con la estética musical
como escribiera el doctor Benjamín Iragorri Díez, y por sobre todo a ese mundo
interior, sencillo y esquivo a toda figuración.
"Además de haber ejercido con dedicación y eficiencia su profesión de ingeniero
civil fue un cultor de la música colombiana y entregó extraordinarias
composiciones que hacen perpetuar nuestras costumbres" - dice la Proposición No.
186 del Honorable Senado de la República.-
Popayán debe reconocer a su hijo preclaro, seguirlo amando y admirarlo aún en la
ausencia por su inagotable amor al terruño, Popayán hoy conocida con la "Ciudad
de Paredes Blancas", sabe que tuvo en Sergio Rojas Fajardo un eterno enamorado,
un poeta que supo traducir a notas la poesía de su corazón.
Un saludo a dignísima esposa, Evelyn Reyes de Rojas, a sus hijas: Maria Clara,
Ana Milena, Emma Cristina, Maria Ximena queremos decirles que la "Ciudad de
Paredes Blancas" recuerda a su hijo Sergio Alberto Rojas Fajardo, que aún cuando
pasen los años por ausencia, sigue y seguirá por siempre entre nosotros cantando
su poesía.
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