LAURENTINO QUINTANA
Domingo 29 de abril, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Laurentino Quijano, ilustre cajibiano, como Senador del Cauca, se le
acreditan notables
testimonios de su desempeño legislativo nacional, entre otros: su autoría
del decreto Ley
sobre la dotación de bibliotecas públicas en todas las capitales de departamento
y el
establecimiento de la Fiesta de la Madre, para honrar y destacar el
profundo significado
de la maternidad.
Transcribimos la nota de Guillermo Alberto González Mosquera sobre este
distinguido
caucano
Cordialmente,
***
LAURENTINO QUINTANA
(1887 - 1950)
Por: Guillermo Alberto González Mosquera.
En el año de 1934 apareció en el Cauca el periódico "Opiniones", un
semanario que, analizado en el contexto de su tiempo, puede considerarse como
uno de los esfuerzos más significativos de la primera mitad del siglo en el
departamento en el campo de los medios de comunicación. Visto desde la
perspectiva política, recogió la combatividad de su director Laurentino Quintana
en defensa de la República Liberal que se fortalecía con la llegada de Alfonso
López Pumarejo al poder. Al mismo tiempo, la modesta publicación añadió un
ingrediente a su temática con la inclusión de un suplemento literario, en donde
se dio cabida a la obra de ensayistas y poetas no sólo del Cauca sino de otras
regiones del país, algunos de ellos desconocidos hasta el momento. Gracias a
"Opiniones", hoy ha podido rescatarse la tarea literaria llevada a cabo en el
Cauca en varias épocas y apreciar en todo su valor el talento de varios
intelectuales que dejaron huella en el campo de las letras.
No fue su única manifestación en el campo periodístico. En 1925 había publicado
el periódico "El Trabajo" y en varias épocas colaboró con los diarios
"El Tiempo", "El Espectador" y "Diario Nacional". Laurentino
Quintana tenía un estilo florido, un tanto romántico, como correspondía a la
época en que le tocó vivir y por ello hoy puede pasar como excesivamente
adornado. Pero sin duda, se revela como un pensador inteligente, culto y
consagrado con honestidad al ejercicio periodístico.
Nació en Cajibío, una típica población caucana, marcada por el talento musical
de varios de sus hijos como los Maestros Efraín Orozco, Leonardo Pazos, Lope
Helcías y Omar Rengifo, compositores y ejecutores de música vernácula que
contribuyeron a cimentar la denominación del pequeño poblado como "capital
musical del Cauca".
Quintana estudió primero en el Colegio Seminario de Popayán y luego en la
Universidad del Cauca en donde obtuvo su título de Bachiller en Filosofía y
Letras. En ambos establecimientos educativos obtuvo las bases que definieron su
vocación indeclinable por los asuntos de la cultura. Luego se trasladó a Bogotá
para realizar sus estudios profesionales en la Universidad Nacional de Colombia,
en donde se graduó como Doctor en Derecho y Ciencias Políticas.
De regreso a Popayán intervino activamente en la política local y llegó a ser
uno de los dirigentes más respetados de su partido. Fue elegido concejal de
Popayán y diputado a la Asamblea del Cauca. En ambas corporaciones alcanzó la
Presidencia. Su carrera en la política fue ascendente y sus conciudadanos lo
llevaron, primero a la Cámara de Representantes y posteriormente al Senado de la
República. Como parlamentario dejó importantes testimonios de su actividad
legislativa. En este sentido su aporte más lúcido fue la ley que dispuso el
establecimiento de bibliotecas públicas en todas las capitales de departamento,
dependientes de la Biblioteca Nacional. Creía en la popularización de la cultura
y en la necesidad de abrir nuevos horizontes en la educación de los colombianos
a través de los libros. Pensaba que las sociedades consiguen su transformación,
cuando se ponen en contacto con las grandes corrientes del pensamiento y los
descubrimientos de la ciencia y la tecnología. En comentario editorial de "El
Tiempo", firmado por su director Eduardo Santos, se hizo referencia elogiosa
a la personalidad y a la tarea de Quintana en el Congreso de la República.
Mediante proyecto de ley de su autoría se estableció en Colombia la Fiesta de
la Madre, concebida no como acto comercial sino como fecha anual destinada a
honrar y destacar el profundo significado de la maternidad. Antes había
publicado - fiel a sus sentimientos - un íntimo y sentido breviario de amor que
tituló Canción de la Madre. Su hermano, Monseñor Gonzalo Nicolás
Quintana, fue un distinguido prelado que se distinguió por su elocuencia en la
cátedra sagrada.
El doctor Quintana murió en Popayán en 1950, a los 63 años de edad.