RAÚL ALBERTO PAREDES DIAGO
Miércoles 6 de junio, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Raúl Alberto Paredes Diago insigne militar, el primer payanés en
ocupar la Comandancia General de la Fuerza Aérea Colombiana.
Cordialmente,
***
RAÚL ALBERTO PAREDES DIAGO
(1923)
Por: Guillermo Alberto González Mosquera
Foto: CIAC
Este militar payanés, nacido en la tradicional
Calle del Cacho y educado como la
mayor parte de sus compañeros de generación en el Liceo de la Universidad del
Cauca fue el primer caucano en alcanzar la más alta dignidad en la carrera de la
aviación de su país: la Comandancia General de la Fuerza Aérea Colombiana. Su
ascenso en la Jerarquía Castrense se hizo estrictamente, peldaño a peldaño,
desde cadete de la Escuela Militar de Aviación en Cali en el año 44, hasta
General de tres soles y Ministro de Defensa Encargado en 1978. Y sus cargos en
la Fuerza Aérea, permitieron que se desempeñara exitosamente desde la modesta
posición de Instructor de Vuelo cuando tenía el rango de Teniente, hasta
Comandante General de su Arma en el año 78. Para llegar a conseguir su objetivo
había acumulado méritos en responsabilidades como la de Edecán de Aviación y
Piloto del Presidente Alberto Lleras Camargo, Director de la Escuela Militar de
Aviación, Gerente de la Industria Aeronáutica Colombiana, Gerente de la Caja de
Vivienda Militar y Jefe de Operaciones Aéreas
Hasta su retiro de la vida militar activa, este piloto de modales señoriales
y reputado como eficiente administrador, fue mirado siempre con confianza por
sus compañeros de las Fuerzas Armadas que conocían de su valor e idoneidad, de
su lealtad sin sombras. Y por la propia sociedad civil que admiraba sus
actitudes democráticas y su correcto desempeño en las responsabilidades que se
le asignaban.
Ya en la vida civil, durante catorce años ocupó la Dirección Ejecutiva de la
Fundación Solidaridad por Colombia, una de las instituciones que en la forma más
eficiente y abnegada, acude a socorrer a la población afectada por calamidades y
desastres, procurando despertar en los colombianos sentimientos de solidaridad
con los más desamparados y educando al mismo tiempo para la paz y la democracia.
Conocedores de su ecuanimidad, de su espíritu reflexivo y de su demostrada
prudencia, los altos oficiales en retiro de las Fuerzas Militares, le confiaron
en l998 la Presidencia del Cuerpo de Generales y Almirantes, sucediendo al General Alberto Ruiz Novoa, uno de los
militares de mayor influencia en la historia reciente de Colombia.
A lo largo de su vida pública, Paredes Diago ha sido distinguido con las más
altas condecoraciones de diferentes órdenes civiles y militares tanto del país
como del extranjero, incluida la Cruz de Boyacá en la categoría de Gran Oficial.
Ha tenido la representación de Colombia como Agregado Aéreo en las Delegaciones
Diplomáticas en Washington y Ottawa y ha sido miembro de la Junta Interamericana
de Defensa
Una vez expresó públicamente con destino a sus subalternos, unas admoniciones,
que bien podrían ser tomadas de lo que había sido su propia vida: "Desde este
Comando, - dijo con vehemencia,- no se jugará con el honor, se perseguirán las
injusticias, no se permitirá la intolerancia, ni tendrán cabida los
personalismos... Confiaré a los hombres su propio honor, su disciplina y su
eficiencia. Nada se exigirá fuera de reglamentos. Nada que sobrepase mis
atribuciones se podrá pedir."
Paredes Diago, sigue practicando su modestia innata y continúa su estilo de vida
en la que el decoro y la integridad en todas sus actuaciones, hacen de él un
exponente notable de una generación de caucanos cuya máxima aspiración ha sido
la de servir a su patria.