PARQUE ESTACIÓN
Domingo 9 de diciembre, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Cordialmente,
***
Parque…. ….Qué ?
Por: Jaime Vejarano Varona
El Liberal, diciembre, 2007
Con la peculiar parsimonia con que se ejecutan las obras públicas en nuestra
ciudad, -(recordemos, no más, el “puente de la eternidad”)-, se anuncia
que al fin se dará inicio a la construcción del parque recreacional ubicado en
el extenso lote que por muchos años dio albergue a la que fue nuestra Estación
del Ferrocarril, que nostálgicamente evocamos los payaneses supérstites de la
generación siglo XX.
Qué buena noticia!. Pero especialmente por la orientación que se le ha dado a
ese proyecto, como un espacio de encuentro ciudadano. Áreas de entretenimiento
para niños, biblioteca, restaurantes, teatro, zonas lúdicas y de informática …
en fin, un sitio que mucha falta le hace a Popayán.
Desde cuando fue demolido al añorado edificio estilo republicano que hoy
recordamos evocativamente y que en la actualidad podría tenerse como elemento
arquitectónico testimonio de la época en que viajábamos en tren, ese medio de
transporte que describí con inmensa emoción en mi libro “Estampas de Mi
Ciudad”, han pasado muchos años; y el aledaño sosegado río Molino ha llevado
mucha, pero, mucha agua bajo sus puentes.
Vino después otra larga espera, unas dos décadas, en que se convirtió ese
espacio en lugar de estacionamiento de “chivas”, talleres de mecánica,
depósito de basuras, venta de carbón, cocinas, mingitorio público y …. lupanar.
Al fin se ha logrado recuperar ese vasto lote y nos anuncian la utilización a
que ha sido destinado: un parque, un parque de verdad.
Con extrañeza leí el nombre que los proyectistas piensan ponerle: “Parque
Centenario”. Y me puse a cavilar: centenario de qué ?.
Que yo recuerde, para esta época no estamos cumpliendo un siglo de nada. A menos
que este nombre se refiera al tiempo que demorará en construirse. Lo cual, no
sería extraño si tenemos en cuenta que el Cuarto Centenario de nuestra fundación
se celebró con una tardanza de tres años.
Para no quedar mal con este bautizo, propongo que se abra una consulta ciudadana
para definir el nombre apropiado para este parque.
Por mi parte, sugiero dos posibilidades: “Parque de El Libertador”, en
homenaje al Padre de la Patria y por su proximidad con el tradicional barrio
Bolívar; o “Parque Estación” en recuerdo de la del Ferrocarril que marcó
una larga y recordada época de nuestro discurrir citadino.